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Detenido en València un profesor de música por un alijo de 650 gramos de alfa en plena investigación por las tres muertes por esa droga

Un juzgado de Sagunt deja en libertad con cargos al presunto traficante de esta peligrosa droga, comprada por internet en Polonia como si fuese material eléctrico y que en España se vende a entre 100 y 150 euros el gramo

Vídeo del desmantelamiento de los primeros dos narcopisos de consumo de alfa detectados en València en 2024.

Guardia Civil

Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

En plena investigación judicial y policial por la muerte de tres hombres relacionadas con el consumo de la droga sintética alfa, agentes de la Guardia Civil han detenido en València a un profesor de música de Secundaria por el mayor alijo de esa droga intervenido hasta ahora en Valencia: 646 gramos de esa sustancia, una catinona altamente adictiva y peligrosa. El arrestado, de 47 años y vecino de València, fue detenido el pasado martes en el cuartel de la Guardia Civil de Sagunt tras ser citado por los agentes del Área de Investigación que han llevado el caso y ha quedado en libertad tras su paso por el juzgado.

Se trata del quinto y mayor alijo de esta droga intervenido en València, y la incautación se produce justo cuando tres juzgados distintos de València y Catarroja investigan las muertes de tres hombres relacionadas con ese consumo de alfa, conocida coloquialmente como flakka, dos de las cuales fueron procesadas inicialmente como suicidios por precipitación, tal como ha venido informando Levante-EMV.

El ahora detenido lo ha sido en el marco de una investigación paralela, sin que de momento se haya detectado conexión entre esos 646 gramos de alfa y los tres consumidores fallecidos, investigación que dio comienzo el año pasado, con la detección de envíos masivos de drogas de síntesis en paquetes camuflados como mercancía legal. La mayoría de esos envíos llegaban desde Polonia, y unos cuantos más, desde Países Bajos, uno de lo 'paraísos' de las drogas de síntesis desde hace décadas.

El 70 % de los envíos eran para València

Una vez destapado el sistema, los agentes revisaron la actividad comercial sobre los cinco dominios de internet bajo los cuales se realizaban las compras online. Así se supo que de los 567 paquetes enviados a España a través de esas plataformas de compra a lo largo de 2025, el 70 %, esto es, 392, fueron a parar a domicilios de València, incluido un bar musical del valenciano bar de Russafa considerado LGTBiQ+ friendly, que llegó a recibir hasta tres paquetes diferentes, aunque no se ha podido acreditar qué contenían.

Los agentes empezaron a sospechar que principalmente lo que se estaba comprando era alfa, una droga altamente peligrosa que está causando numerosas intoxicaciones y ha provocado una doble alerta policial y sanitaria, ya que prácticamente todos los destinatarios finales eran hombres. Alfa o flakka es una sustancia utilizada mayoritariamente en relaciones sexuales entre hombres, en sesiones de chemsex, es decir, con consumo de drogas estimulantes durante la práctica de sexo.

De hecho, en dos de los episodios mortales sucedidos en València, el registrado en un piso de Campanar el 7 de octubre de 2025 y el ocurrido en una vivienda de Benetússer el 10 de abril pasado, los fallecidos habían quedado con sendos hombres para un encuentro sexual combinado con el consumo de flakka. En el tercer caso, sucedido el pasado 20 de abril en València, el fallecido, un hombre de 49 años, murió tras saltar desde su domicilio, en un sexto piso, en pleno delirio, después de varios días de consumo elevado de alfa en circunstancias que aún están bajo investigación.

Objetos ilícitos hallados y requisados por la Policía Nacional.

Objetos hallados y requisados por la Policía Nacional en el narcopiso de Patraix. / Policía Nacional

Falsos componentes eléctricos

El rastro de toda esa paquetería remite a lo que, en apariencia, son tiendas de material eléctrico con sede en la ciudad polaca de Wroclaw, pero nada más lejos de la realidad. Una vez constatado el método empleado por los traficantes para hacer llegar la droga a los consumidores finales, los agentes, con la colaboración de la empresa de paquetería más utilizada por la trama, localizó dos envíos que implicaban a una de esas empresas. Uno fue interceptado el 16 de diciembre pasado y apenas contenía 38 gramos de alfa, etiquetada como "a-PHP ANAL", metida en una bolsita con cierre zip y escondida dentro de una caja de DVD con una carátula muy peculiar: fotogramas de la serie 'Pablo Escobar'.

Dos días después llegó el segundo paquete, con el resto de la droga: 608 de flakka, distribuidos en tres bolsas, así como 1,45 de otra catinona, 4-MMC. Los dos envíos iban a nombre del profesor de música ahora detenido, en cuya casa había un continuo trasiego de personas, según han conseguido acreditar los investigadores a través de distintos testimonios, por lo que se cree que las presuntas ventas de droga se producían en esa vivienda.

Finalmente, tras varios intentos, los agentes citaron al sospechoso en sus oficinas, algo que sucedía el martes pasado, y lo detenían por un presunto delito de tráfico de drogas, si bien el acusado nunca llegó a recibir esos 646 gramos de flakka porque la Guardia Civil los interceptó antes.

Un día después, era entregado en la plaza 6 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sagunt, en funciones de guardia, cuya titular dictó auto de libertad provisional para el sospechoso.

Drogas y armas incautadas por la Policía Nacional en el piso registrado en Russafa.

Drogas y armas incautadas por la Policía Nacional en el narcopiso de Russafa. / Policía Nacional

Seis narcopisos desmantelados

La de la Guardia Civil de Sagunt es la tercera actuación policial en la que se interviene esta droga. La primera, en julio de 2024, sirvió para que agentes de ese Cuerpo apresaran a cuatro hombres de edades comprendidas entre los 28 y los 58 años como presuntos responsables de dos narcopisos ubicados en València en los que se intervinieron 200 gramos de alfa, entre otras drogas, así como 28 y 35 pipetas calientes, respectivamente, que acreditaban el consumo de los compradores dentro de las viviendas.

Un año más tarde, en julio de 2025, nuevamente agentes de la Guardia Civil, en este caso, del puesto de Picassent, desmantelaron dos narcopisos más, en València y Alcàsser, dentro de la bautizada como Operación Sandami. Hubo dos detenidos y se confiscaron 30 gramos de alfa PIHP y 15 de alfa PVP.

La siguiente intervención se produjo el 12 de noviembre del año pasado, cuando agentes de la Policía Nacional de la comisaría Russafa desmantelaban otro narcopiso en ese barrio, en el que confiscaron 46 gramos de alfa, además de otros tipos de droga y armas prohibidas.

La última intervención hasta la de Sagunt se registró el 11 de marzo de este año, de nuevo en València. En este caso, fue también la Policía Nacional quien desmanteló un narcopiso en el barrio de Patraix y detuvo a su morador, un hombre de 29 años, a quien se confiscaron 30 gramos de flakka.

Archivo - Imagen de archivo de una actuación contra el tráfico de drogas de la Guardia Civil

Imagen de archivo de la operación contra el tráfico de alfa de la Guardia Civil en València y Alcàsser. / Guardia Civil

Un negocio muy lucrativo

Alfa, que al ser un producto de laboratorio puede tener distintas apariencias -desde cristales, a polvo blanco, rosa o marrón, y a veces en cápsulas o líquidos-, se vende en Polonia a un precio medio 20 euros el gramo, mientras que en el mercado negro español su precio se sitúa entre 100 y 150 euros el gramo, lo que la convierte en una sustancia no apta para todos los bolsillos. La estimación es que ese profesor de música detenido podría haber ganado entre 64.600 y 96.900 euros con la venta de esos 646 gramos de flakka, en el supuesto de que los hubiera puesto todos a la venta y no se hubiera quedado nada para consumo propio.

Esta droga, sobre la que hay alertas desde al menos 2017 por su elevada peligrosidad, produce paranoias e hiperactividad sin control que llevan a protagonizar conductas de riesgo y autolíticas, al sobreestimular el sistema nervioso y llevar al consumidor a una agitación extrema, unida a taquicardias, subida de la temperatura corporal -muchos se arrancan la ropa en pleno brote- y aumento de la presión arterial y del ritmo cardiaco.

La flakka o alfa-PVP (α-pirrolidinopentiofenona) es, por tanto, una sustancia psicoactiva, de la familia de las catinonas, esto es, una droga de síntesis altamente estimulante que, en el plano de la conducta, se distingue por generar alucinaciones y manías paranoides, comportamientos agresivos e incluso violentos, una fuerte desconexión con la realidad, con delirios y comportamientos irracionales, lo que conduce a que el individuo se inflija daño o incluso acabe con su vida en pleno episodio delirante.

Y no solo eso. Dada la corta duración de sus efectos, en forma de picos, existe una tendencia a repetir el consumo en espacios cortos de tiempo, lo que acaba aumentando exponencialmente el riesgo de sobredosis y de muerte en acciones aparentemente suicidas que en realidad son accidentes derivados de esa desconexión con la realidad.

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