Agentes antinarcóticos de Valencia rastrean el origen de la droga alfa para detectar si hay conexión entre los tres casos mortales
La flakka se adquiere a través de internet con enlaces que se ofrecen en grupos cerrados de Whatsapp y Telegram y que envían empresas pantalla desde Países Bajos, Polonia y los países bálticos

Un guardia civil muestra una bolsa con alfa intervenida en uno de los dos narcopisos desmantelados en julio 2024 en València. / Guardia Civil

Agentes especializados en la lucha contra el narcotráfico están rastreando el origen de la droga alfa implicada en los tres casos mortales registrados en València y Benetússer en el plazo de seis meses, en los que han fallecido en circunstancias violentas tres hombres de 23, 47 y 49 años, en un intento por ver si hay un origen común en la procedencia o en la distribución del estupefaciente. Esta droga, sobre la que ya en 2017 lanzó una alerta el Plan Nacional sobre Drogas tras constatarse tres muertes (en 2014, 2015 y 2017), es una de las más utilizadas en los encuentros chemsex -uso de drogas durante las relaciones sexuales- entre hombres y está detrás de varios casos de muerte y de intoxicaciones severas registradas no solo en España, sino en otros países europeos.
De hecho, en València, varios hospitales, con el General a la cabeza, han solicitado que se incluya en la prueba de detección de estupefacientes la α-pirrolidinopentiofenona -conocida popularmente como alfa o flakka y que tiene distintas versiones químicas aunque todas son idénticas en consecuencias- a raíz de la primera de las tres muertes bajo investigación, ocurrida el 7 de octubre al lanzarse al vacío un joven de 23 años en pleno ataque delirante tras haber estado consumiendo toda la noche alfa con un hombre en casa de este, en el barrio de Campanar, tras una cita a través de una conocida aplicación de encuentros sexuales destinada a hombres del colectivo GTBQ.
El rastro de la droga
La alerta sanitaria saltaba tras la muerte de ese chico, y se acentuó después de los otros dos fallecimientos. Así, según han confirmado fuentes de toda solvencia a Levante-EMV, expertos de antinarcóticos de la Guardia Civil, el cuerpo policial que investiga el segundo caso -el dueño de una vivienda de Benetússer de 47 años que murió el 10 de abril tras una noche de sexo y alfa con un hombre durante una cita por la misma aplicación-, están tratando de seguir el rastro a la droga intervenida en ese domicilio durante la inspección ocular que siguió al hallazgo de la víctima mortal.
De momento, no hay constancia de que se hayan detectado elementos confluyentes. Hasta ahora, lo que las distintas unidades policiales que han protagonizado las cinco operaciones que han servido para confiscar alfa en València, la última y más importante de ellas la que ha servido para retirar del mercado 646 gramos de flakka presuntamente importada por un profesor de música, tal como ha adelantado en exclusiva este diario, es que el sistema para distribuirla sigue un mismo patrón.
Producida en laboratorios europeos o chinos, se vende a través de internet, mediante páginas web que aparentan corresponder a empresas de cualquier tipo de comercio electrónico -las que mandaron los 646 gramos simulaban vender material eléctrico- y que están radicadas, principalmente, en Polonia, Países Bajos y en los países bálticos.
A través de foros y chats
El método suele ser siempre el mismo. El cliente final suele pertenecer al colectivo GTBQ y, o bien compra individualmente para su propio consumo en sus relaciones sexuales, en cuyo caso se trata de pequeños envíos, o bien, lo más habitual, ese consumidor final acaba convirtiéndose en traficante y compra cantidades altas para cubrir su consumo y acabar convirtiéndolo en un negocio -en España se vende a entre 100 y 150 euros el gramo, entre cinco y siete veces más del precio de coste en origen-. Es el ejemplo de ese profesor de música, que quedó en libertad tras comparecer en el juzgado de Sagunt.
Esa dispersión de compradores y el hecho de que se importen pequeñas cantidades es lo que está haciendo que no haya una investigación amplia y profunda por parte de los grupos antidroga específicos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional y que todas las operaciones las hayan llevado a cabo equipos pequeños de puestos o comisarías de ambos cuerpos. Y eso es lo que, parece, ha empezado a cambiar.

Guardia Civil
Seis narcopisos desmantelados en medio año
En todo caso, lo que sí se ha podido constatar es que la forma de llegar a esas plataformas de venta es a través de foros y chats de grupos cerrados -sobre todo de WhatsApp y de Telegram- dirigidos e integrados por hombres de ese colectivo GTBQ, donde se obtienen los enlaces para iniciar y formalizar la compra.
A partir de ahí, una vez satisfecho el pago, funciona como cualquier otra venta online: el emisor envía el paquete y una empresa de mensajería lo hace llegar a su destinatario, quien, o bien lo vende a clientes finales que se lo llevan en el momento, o bien acaba convirtiendo ese domicilio -sea su vivienda o un piso alquilado para el 'negocio'- en un narcopiso donde se consume lo que se compra, como los seis desmantelados hasta ahora en Valencia, y Alcàsser entre julio de 2024 y marzo de este año.
- Siempre te llevaremos en el corazón': Cientos de motos rugen en la Pobla del Duc para homenajear a Raúl 'Panete', el motorista fallecido en el Genovés
- Una maratón negociadora de diez horas y una propuesta de 200 euros más al mes: la huelga encara su séptimo día sin preacuerdo
- Los docentes votarán hasta el miércoles por la tarde si mantener la huelga o cambiarla por manifestaciones o días sueltos de paros
- Hasta 200 euros más al mes, menos burocracia y más aulas inclusivas: el documento sobre el que deben pronunciarse los sindicatos
- Una academia gratuita para opositores a funcionario
- Así llega la negociación entre los sindicatos y la Conselleria de Educación a la tercera reunión
- Hallan una persona fallecida en la ladera del Castillo de Sagunt
- La huelga del profesorado valenciano llega a 'La Revuelta' y Mercedes Milá se pone el chaleco reivindicativo