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Un conato de incendio por una soldadura obliga a desalojar la Jefatura de la Policía Nacional de València

El fuego ha comenzado en el voladizo sobre la puerta principal, cuando un operario unía dos piezas de tela asfáltica con un soplete

Cientos de agentes y personal laboral ha permanecido casi una hora en la calle, a la espera de poder regresar a sus trabajos

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Teresa Domínguez

Teresa Domínguez

València

Un conato de incendio provocado por un operario durante unos trabajos de soldadura que forman parte de la rehabilitación del edificio ha obligado a desalojar este lunes por la mañana la Jefatura Superior de Policía de València, sita en la Gran Vía, aunque finalmente todo ha quedado en un susto y en una anécdota.

Ha sido pasadas las 9.30 horas cuando el propio operario, que realizaba labores de soldadura en la terraza del voladizo que hay a la altura del primer piso, sobre la puerta principal, justo donde confluyen la Gran Vía Ramón y Cajal y la calle Cuenca, ha dado la voz de alarma al darse cuenta de que había causado un pequeño incendio en la tela asfáltica que están instalando para proteger ese saliente.

Al parecer, el trabajador estaba uniendo dos piezas con el soplete, cuando se ha incendiado la tela, generando una gran cantidad de humo que se ha colado al interior del edificio.

Desalojo de la sala del 091

Casi al mismo tiempo, los agentes encargados de la seguridad del principal edificio de la Policía Nacional en València -junto con el de Zapadores- han detectado un calor anómalo en la pared de las dependencias destinadas a esa unidad, y varios más de la brigada de Policía Judicial de los despachos de la planta baja y de la primera han percibido el olor a humo.

También la sala del 091, desde donde se atienden todas las llamadas de emergencias, ha sido desalojada, pero sin incidencias.

Bomberos en la puerta trasera de jefatura, durante la inspección por el conato de incendio.

Bomberos en la puerta trasera de jefatura, durante la inspección por el conato de incendio. / Miguel Angel Montesinos

Una obra de tres millones de euros

De manera inmediata se ha puesto en marcha el protocolo de incendios y, de forma preventiva, se ha desalojado todo el edificio, que desde hace más de un año está en obras para rehabilitar tanto el interior como la fachada, una obra con un coste de tres millones de euros que debía haber terminado en otoño de 2025, pero lo cierto es que aún no está concluida.

De hecho, desde hace días está cerrada la puerta principal, precisamente por los trabajos en el voladizo, lo que ha obligado a desalojar a todo el personal a través de la puerta trasera, que recae a la calle María Llácer.

Cientos de agentes y personal administrativo han abandonado el edificio y apenas 45 minutos más tarde, sobre las 10.30 horas, se les ha permitido el regreso a sus despachos, después de que los Bomberos de València hayan revisado la edificación y garantizado que no había peligro ni riesgo alguno.

Los paneles de aluminio de la fachada

La nueva cara de la jefatura le ha sido procurado con paneles de aluminio del tipo que revestía el edificio de Campanar que ardió en febrero de 2024, causando la muerte a diez personas -tres de ellos, niño-, lo que ha llevado a muchos de los trabajadores de la jefatura a comentar si eso no agravaría el incidente.

Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre los paneles de la finca de Campanar y los de la jefatura o los cientos de miles que se ponen en la actualidad: desde 2019 el núcleo entre las dos finas planchas de aluminio que componen cada pieza solo puede ser mineral, esto es, no puede arder; los de Campanar tenían esa 'alma' de polietileno, es decir, de plástico, lo que favoreció que aquel edificio se convirtiese en poco más de una hora en una gigantesca antorcha que hizo imposible a los bomberos dominar el fuego.

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