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La Ribera Baixa

Detenido cinco días antes de ser juzgado por una violación grupal con sumisión química

El acusado, junto con otros dos hombres, se enfrenta a diez años de cárcel por agredir sexualmente a una mujer

El acusado, encarcelado hace cinco días, con capucha roja

El acusado, encarcelado hace cinco días, con capucha roja / Germán Caballero

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València

La sección segunda de la Audiencia de València tenía previsto, este martes, juzgar a tres hombres por violar grupalmente a una mujer tras someterla químicamente para anular sus facultades. Ocurrió en junio de 2021 en el interior de una vivienda, en un municipio de la Ribera Baixa, cuando uno de los acusados la invitó a su casa y le ofreció una bebida. En ella habrían introducido estupefacientes y medicamentos con la intención de debilitar o reducir su capacidad física o intelectual para abusar sexualmente de ella en contra de su voluntad.

Por estos hechos se les pide, a cada uno de los tres que violaron a la mujer, diez años de cárcel como autores de un delito de abuso sexual con penetración.

El juicio estaba señalado para este martes y, nada más comenzar, uno de los acusados ha pedido al tribunal que se suspendiera la sesión por un “conflicto de intereses” que tenía. Ante la sorpresa de la sala, éste explicaba que no quería ser defendido por su abogada dado que la acababa de conocer al entrar al juicio y, por tanto, no había podido preparar su defensa.

A la espera desde la cárcel

La letrada, a preguntas del juez, explicaba que su cliente estaba incomunicado; no contestaba a los teléfonos, ni podía ser localizado. Se explicó además que, la abogada, había hecho todo lo posible por localizar a su cliente. Lo más curioso del caso es que, el acusado, llevaba cinco días en la cárcel Antoni Asunción-València II de Picassent donde permanece preso. Un encarcelamiento motivado por una orden de búsqueda, detención e ingreso en prisión para así, poder asegurar su presencia en el juicio. El acusado estuvo en paradero desconocido hasta que fue detenido hace cinco días.

La Fiscalía se oponía a la petición de la suspensión, de este juicio por agresión sexual, por considerarla “extemporánea” viendo que, tras esa maniobra, lo que se pretendía era frustrar el inicio del juicio. El Ministerio Público calificaba la maniobra como “un abuso del derecho” además de un “fraude de ley” al no dar explicaciones razonables y solo buscar dilaciones no justificadas.

Nulidad y perjuicio a la víctima

Para la acusación particular, tiempo ha tenido el acusado para preparar su defensa desde que ocurrieran los hechos recordando que, podía haber quedado con su abogada cuando quisiera o le fuera necesario.

Los restantes letrados recordaban a la sala que, si se continuaba con el juicio podría ser objeto de nulidad y, en este caso, perjudicar a la víctima pidiendo que se decidiera si se seguía con la sesión o no.

Ante tal tesitura, los magistrados se retiraban para decidir sobre la situación y, a los pocos minutos, regresaban a la sala para anunciar que se acordaba la suspensión de la vista y el aplazamiento del juicio.

En los argumentos del tribunal se daba a conocer que, no se podía iniciar un juicio con una pena de 10 años de prisión, en la situación que había revelado uno de los tres acusados. No estaban de acuerdo en la excusa que el acusado había dado como “conflicto de intereses” pero, aceptaron que no podía ser defendido en condiciones.

En quince días, juicio

No obstante, el acusado había evadido dos veces la acción de la Justicia, y por eso se ordenó a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado su búsqueda, detención e inmediato ingreso en prisión, cosa que sucedió hace cinco días. Ello demostraba que, todo este tiempo, había estado oculto de la Justicia y que había hecho caso omiso a los requerimientos por lo que, dudosamente, podía haber atendido a su abogada y preparar con ella su defensa si lo que hacía era esconderse, explicaban en sala.

Por lo tanto, se acordaba posponer el juicio para dentro de unos quince días, pero se le advertía al acusado que tiene libertad para elegir abogado, eso sí, no podrá usar esa estratagema de nuevo porque tal y como quedaba claro “si su abogado no viene ese día, tendrá uno de oficio” pero se celebrará el juicio.

El segundo acusado levantó la mano recordando que él también está en la cárcel, pero por otro tema, y que no tendría problema en acudir al juicio. Por último, el tercer acusado presente en la sala confirmaba que acudiría al juicio de dentro de dos semanas.

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