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Tribunales

Una víctima de una violación intrafamiliar: "Tírame la ropa por el balcón que no quiero estar a solas con él"

La niña de 13 años relata ante el tribunal cómo al despertarse vio a su padrastro abusando de ella

Se levantó y le hizo gestos, con la mano, de mantener la boca cerrada

El acusado, ayer, poco antes de escuchar el testimonio de la víctima

El acusado, ayer, poco antes de escuchar el testimonio de la víctima / Miguel Pérez

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València

La Sección Tercera de la Audiencia de València ha acogido el juicio por abusos sexuales a una niña de 13 años, por parte del compañero de su madre quien aprovechó que la progenitora no estaba en casa para cometer los hechos de los que se le acusa y creyendo que la violación intrafamiliar quedaría silenciada por miedo a represalias.

Los hechos, según ha narrado la víctima en su exploración en la cámara Gesell, ocurrieron en diciembre de 2020 cuando al despertarse se vio con los pantalones del pijama bajados y al compañero de su madre sentado a los pies de la cama tocándole sus partes. "Noté algo frío. No sabía qué estaba pasando" ha dicho la niña, quien se quedó en shock. Al darse cuenta el agresor sexual que la niña se había despertado se levantó y se marchó sin decir una sola palabra.

Salió de la habitación de la menor y se encerró en el cuarto de la madre hasta la hora de comer. Cuando llegó la madre comieron todos juntos, y el acusado actuó con total normalidad si bien con gestos le indicó a la niña que mantuviera la boca cerrada, tal y como ha relatado en su declaración.

Le regalaba teléfonos

La víctima ha explicado ante el tribunal que, su relación con el novio de su madre era normal, recordando incluso que el acusado le regaló un teléfono de alta gama antes de que pasara todo. También que, después de ocurrir la agresión y como si no hubiese sucedido nada, le regaló otro teléfono superior de alta gama.

La niña también se sorprendió cuando su padrastro le pidió amistad por Instagram a una amiga de ella, del instituto de al lado. Y ha explicado que, cuando estaban haciendo un directo, el agresor -pese a la diferencia de edad- se unió al mismo pero, al detectar que también estaba visualizándolo la hija de su pareja, rápidamente abandonó la conexión aunque las niñas pudieron hacer una captura de pantalla.

Lo nervios la delataron

La violación intrafamiliar de la menor se supo porque, acompañada de su mejor amiga, acudieron a casa de la madre a por ropa para ir a la playa. Aunque el acusado ya no era pareja de la madre estaba en casa cada dos por tres. La niña, al verlo, no quiso entrar en la vivienda y le dijo a su madre "tírame la ropa por el balcón" en alusión a que no quería estar a solas con él. La amiga con la que había acudido la notó muy nerviosa, más allá de la insólita petición, y el extraño comportamiento.

Al preguntarle sobre el porqué estaba tan nerviosa, fue cuando la menor se abrió y le narró a su mejor amiga el abuso sexual que había sufrido. Su amiga le dijo que se lo contara a su familia o lo haría ella. Y la niña lo hizo para, a través de su hermano, que se lo contaran a su madre quien les dijo "venid aquí todos" en alusión a la amiga y los hijos para saber de primera mano qué había sucedido.

La niña reconocía que, cuando vio a la pareja de su madre abusando se ella le dio un "escalofrío" y que le daba vergüenza "hablar de todo eso" en relación a que alguien la estuviera tocando. Al mismo tiempo temía por la actitud que podía tomar el agresor sexual para con ella o su familia.

"Me lo contó con sus palabritas"

La madre ha explicado que no dudó de la versión y se quedó conmocionada cuando la niña se lo contó "con sus palabritas" reconociendo que, no era normal que le regalara teléfonos. Como tampoco lo era, el borrado de mensajes que le mandaba; o que actuara con total normalidad, después de lo sucedido, haciéndole a la niña el gesto de cerrar la boca como una cremallera para que no dijera nada.

El acusado, Juli A. R., se enfrenta a una pena de once años de cárcel por abusar sexualmente de la hija de su pareja, de 13 años de edad, en la casa en la que convivían en un municipio de la comarca del Camp del Túria, que este periódico omite para preservar a la víctima. La Fiscalía considera que el acusado aprovechó que estaba solo en la casa con la niña, para acceder a su habitación mientras ésta dormía y abusar de ella.

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