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València

El acusado del crimen del puente de las Moreras se niega a decir lo que pasó

Felipe B. B. no ha explicado los motivos por los que le quitó la vida a José Andrés Peña

El Tribunal del Jurado se reunirá el lunes para emitir su veredicto

Felipe B. B., se ha negado a contar lo que sucedió aquella tarde

Felipe B. B., se ha negado a contar lo que sucedió aquella tarde / Germán Caballero

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València

Ni una palabra. ¿Qué le lleva a un acusado de asesinato a no decir nada durante los años que lleva en la cárcel ni tampoco en el día del juicio? Felipe B. B., el acusado de degollar a José Andrés Peña en el puente de las Moreras ha seguido este viernes con su misma táctica desde que ocurrieron los hechos: no abrir la boca. En la última sesión del juicio con jurado celebrado en la Audiencia de València el acusado, en el momento de tomar la palabra, ha dicho que se acogía a su derecho a no declarar.

Un hecho que ha llamado la atención pues desde que ocurrió el asesinato no ha explicado ni cómo sucedió, ni qué pasó aquella tarde de julio de 2024. Tampoco el móvil que le llevó a cometer el crimen del que se le acusa. La abogada de la acusación particular, María Jesús Romero, en su alegato final no entendía qué le lleva a una persona, teóricamente inocente -siempre ha negado su participación en los hechos-, a no decir ni una sola palabra ante quienes van a decidir su futuro en los próximos años, en clara referencia al jurado.

Sabía lo que hacía

El juicio que se sigue en la Audiencia de València ha llegado este viernes a su cuarta y última jornada, previa a la deliberación del jurado para alcanzar un veredicto, que se presume será muy rápido a juzgar por las pruebas y la actitud del acusado, que se enfrenta a una condena de entre 20 años que pide el fiscal y y 22, la familia de José Andrés. Este viernes era el turno de dos forenses psiquiatras que valoraron el estado mental del acusado. Los dos profesionales han certificado que Felipe B. B., posee un "trastorno de personalidad" y lo han definido como una persona "excéntrica" y "rara", con una conducta antisocial, extravagante y una desviación del comportamiento común.

Han descartado de lleno, eso sí, que el acusado pueda tener cualquier enfermedad mental que pudiera llevarle a eximirle de lo que se le acusa. Es más, han señalado que en el caso de haber cometido el degollamiento, del que nunca les quiso hablar salvo para decir que él no lo había cometido, habría sido plenamente consciente de lo que estaba haciendo, indicando a ciencia cierta que "sabía lo que hacía" y que no tiene alterada la percepción.

Tras la declaración de los forenses psiquiátricos, le ha tocado el turno al acusado Felipe B. B., quien desde el banquillo se ha dirigido al magistrado diciéndole que, por recomendación de su abogado, no iba a declarar.

Una vez cumplida su voluntad, las parten han expuesto sus alegatos finales. Por parte del Ministerio Fiscal, Antonio Gastaldi ha recordado que no había que perder de vista a la víctima; que no era una tragedia, sino un crimen, un asesinato, una persona degollada por otra que está aquí sentada. Ha incidido en el móvil del asesinato que hasta la fecha de hoy sigue sin saberse por qué pues sigue sin revelar los motivos que le llevaron a acabar con la vida de José Andrés.

La "prueba madre"

La abogada de la acusación particular, María Jesús Romero, ha explicado de forma pedagógica los hechos hilándolos para que tuvieran los miembros del jurado una visión de lo ocurrido. Ha llegado a tildar de "prueba madre" la camisa que el acusado tiró dentro de un bidón para ocultarla porque llevaba restos de su ADN y sangre de la víctima. Para ella eran pruebas irrefutables, pues contenían vestigios de ambos y trató de ocultarla para que no le incriminara. La representante de la familia del fallecido, en su alegato final, ha insistido en el hecho que Felipe B. B., "no es un enfermo mental" sino una persona con problemas de conducta.

Romero ha dicho no entender cómo, si realmente es una persona inocente, ha estado desde que ocurrieron los hechos sin decir nada. Sobre la actitud adoptada y demostrada por el único detenido por los hechos, ha quedado de manifiesto -ha recordado- que llegó incluso a posar ante la prensa y, durante todas las sesiones del juicio, ha permanecido impasible, callado y cuando tiene la oportunidad de hablar para proclamar su inocencia o su participación en los hechos, mantiene esa misma actitud silenciosa que adoptó desde el primer día.

Entre película y relato

Por su parte la defensa de Felipe B. B., el letrado Joaquín Ródenas, ha intentado introducir varias hipótesis referentes a la autoría del crimen del puente de las Moreras. Ha echado por tierra la investigación policial, recordando que no se ha investigado a fondo, incluyendo huellas de una segunda persona en el interior de la caseta donde se refugió su cliente. No obstante, dirigiéndose al Jurado, les ha dicho que en caso de condenar a su cliente lo harían "sin pruebas" calificando de "película" y "relato" lo que se ha aportado en las diferentes sesiones por parte de los testigos y profesionales que participaron en la investigación.

El juicio ha finalizado hoy viernes y la única variación ha sido la que ha efectuado el Ministerio Fiscal en cuanto a las cuchilladas que recibió José Andrés Peña. Cabe señalar que tal y como quedó acreditado ayer por parte de los Forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) la víctima sufrió una única herida en el cuello. No obstante, tras introducir ese cambio en la calificación de los hechos, mantenía la petición de 20 años por un delito de asesinato. La acusación particular ha elevado su petición de pena hasta los 22 años mientras la defensa, ha pedido que en caso de condena, se le aplique la eximente completa; la incompleta; o que tengan en cuenta que su conducta, dice, estuvo mermada en el momento de los hechos.

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