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La Ribera Baixa

Tres de los cinco acusados de la manada de Cullera declaran que tuvieron sexo con la víctima

Todos coinciden que estaban durmiendo cuando llegó la Guardia Civil a detenerlos y que desconocían a qué iban los agentes

Los investigadores confirman que la chica agredida la encontraron en la puerta de la casa en plena vía pública

Los acusados, este viernes, en la segunda sesión del juicio por la violación grupal de Cullera

Los acusados, este viernes, en la segunda sesión del juicio por la violación grupal de Cullera / Germán Caballero

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València

“Ni sabe el número ni quién hizo qué, pero sí sabe que para acceder a su cuerpo la drogaron”. Así arrancaba la Fiscalía su informe final sobre la violación grupal cometida, supuestamente, por cinco hombres a una joven en un chalé de la playa de Cullera el 2 de junio de 2021. La sección segunda de la Audiencia de València concluía este viernes la segunda jornada del juicio de una violación por sumisión química al introducir en la bebida de la joven alguna sustancia que le hizo perder el conocimiento.

Los acusados han tenido la oportunidad para declararse culpables o inocentes. Solo uno de los cinco, en su derecho a la última palabra, ha dicho que él es inocente. No obstante, antes de ello y como todos los acusados se habían acogido a su derecho de declarar los últimos, la jornada se prolongaba hasta bien entrada la tarde, pues debían responder al interrogatorio de la Fiscalía, la acusación particular que representa a la joven de 29 años violada, así como a sus respectivos abogados defensores.

Tras responder a las preguntas de la Fiscalía por lo sucedido aquella noche en el chalé de la playa de Cullera, el representante del ministerio público resumía que no eran creíbles sus relatos, al contrario que el de la víctima. Tres de los cinco acusados han dicho que la chica mantuvo relaciones sexuales consentidas con ellos, turnándose a cada uno a medida que la víctima los buscaba en el comedor, la habitación o el jardín. Para la Fiscalía, ese “furor ninfómano” que le atribuyen a la chica no casa con los arañazos por todo el cuerpo, piernas, heridas en los pezones y semen en la vagina, ano, pechos, caderas y hasta en la mejilla izquierda y derecha, según las muestras que se recogieron por los médicos forenses.

Temía por su vida

Se dejaba claro por parte del fiscal que a una víctima de una brutal agresión como lo ha sido esta no se le puede exigir nunca que se comporte como una heroína después de haber sido agredida sexualmente por varias personas en el interior de una casa que desconoce, que no sabe dónde está y, lo que es peor, que temía por su vida.

Así las cosas, la Fiscalía se reafirmaba en la petición de 10 años de prisión por un delito de abuso sexual con penetración para tres de los cinco acusados, y ampliaba la acusación a los otros dos que estuvieron en la fiesta como cooperadores por la omisión del deber de impedir delitos. También añadía el agravante de abuso de superioridad y otras accesorias.

La acusación particular, ejercida por el abogado Víctor Muñoz, prácticamente se unía a la petición de la Fiscalía, si bien aumentaba la petición de abuso sexual con penetración para los cinco acusados, y la cooperación a cuatro de ellos.

Para que se calmen las cosas

Los acusados han declarado este viernes por lo ocurrido. Todo comenzó cuando Facundo B., más conocido como “El Faku” arrendó un chalé en la playa de Cullera a través de una amiga. Él lo quería para “tomarme unos días de descanso, para que se calmen las cosas” en referencia a que tenía una orden de busca y captura por otros delitos, insistiendo varias veces que “yo no me he entregado nunca”.

Según El Faku  llegó su amigo con otras dos personas y eso no le gustó, explicando que “a ellos dos no los iba a dejar entrar, no me gustaban porque estoy siempre escondido” en referencia a no entablar amistades más allá de las que tiene. Explica Facundo B., que los jóvenes le dijeron que “venían desde Benicalap y de Barona y regresar les quedaba muy lejos. Me hicieron gracia y les dejé entrar”.

Sobre si le propuso relaciones sexuales a cambio de dinero a la víctima de la violación, el Faku reconocía que sí “porque yo suelo rodearme de prostitutas” y que al decirle que no lo era “pasé de ella y me fui a la otra parte de la casa” no volviéndola a molestar más. Tras la cena de barbacoa y viendo que se encontraba fuera de lugar, decidió acostarse, pasando la noche durmiendo y siendo despertado por el ruido de la llegada de la Guardia Civil a la mañana siguiente. Y al ver a los agentes, sabiendo que tiene una orden de búsqueda, captura e ingreso en prisión, se dio a la fuga por la playa “sin camiseta para confundirme con los bañistas y me fui andando, llegué hasta una playa gay y después alcancé la carretera”.

Aquí en este punto, Facundo B., sembraba la duda de si era cierto lo que contaba o si, por el contrario, para evitarse nuevos problemas con la Justicia, huyó con su amigo en un BMW azul cuya matrícula la vio una vecina a la que le habían llamado la atención los nuevos inquilinos del chalé.

La llegada de la Guardia Civil despierta a todos

Otro de los acusados, Miguel José, quien fuera antes como un hermano para la víctima, declaraba que “no conocía a nadie” en la fiesta y, por primera vez en la causa, confirmaba que sí había mantenido relaciones sexuales con la víctima, cosa que hasta ahora había negado siempre. Explicaba que, no sabe más porque también se fue a dormir y lo despertó la Guardia Civil “cuando timbraron a la casa. Nadie sabía qué había pasado” declaraba uno de los cinco acusados. Es más, si todos estaban durmiendo, a todos se les hacía la misma pregunta sobre si no se extrañaron de que llegara la Guardia Civil ni tampoco les preocupara quién y por qué la llamó.

Miguel José decía estar “en shock desde 2021. No sé quién llamó. Ella -la víctima- no me dijo nada. Yo no tengo problemas con ella” relataba ante el tribunal, insistiendo en que cuando llegó la Guardia Civil “estaba durmiendo y yo al resto de la casa no los conozco”.

Un tercer acusado, Karim, también confirmaba que había tenido relaciones sexuales con la víctima. No había duda porque hay ADN de él, pero decía que solo tuvo relaciones vaginales. Cuando le preguntaron por qué había también restos suyos en el ano de la víctima, explicó que no sabía cómo pudieron llegar allí.

El cuarto en declarar era Juan, un malagueño que había acudido al chalé a colaborar musicalmente con El Faku porque es conocido de Miguel José. Querían proponerse colaboraciones en videoclips. También se durmió esa noche, pero reconocía haber tenido sexo oral con la víctima, quien se le insinuó cuando dormía en el sofá. El “productor” de vídeos dijo al tribunal que él era muy conocido y que posiblemente el móvil de la denuncia fuera “un chantaje económico”. No obstante, entraba en contradicciones y el fiscal le recordó que había declarado lo mismo que el anterior acusado.

Por último, Josué, reconoció que invitó a una amiga -la víctima- y que consumieron alcohol y drogas, negando que viera o supiera de alguien que le echara algo en la bebida a la joven para someterla después.

 Los responsables de la investigación por parte de la Guardia Civil de Cullera explicaban en esta última sesión del juicio que, una vez recibido el aviso, acudieron en un tiempo de 10 minutos, que es la distancia que separa el cuartel del lugar de los hechos.

Se ratificaron en todos y cada uno de los informes que emitieron, dejando constancia de que a la llegada de la Benemérita “la chica estaba fuera, en la vía pública” confirmando además que, al preguntarle, “se veía que no estaba bien” confirmando que algo le había pasado y trasladándola al Hospital.

El juicio quedaba visto para sentencia prácticamente a las cinco de la tarde de este viernes, tras una jornada maratoniana en la sección segunda de la Audiencia de València.

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