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Tribunales

Los sicarios que intentaron asesinar a un empresario de Puçol, condenados a seis años de cárcel

Los tres, de entre 24 y 63 años, se han declarado culpables y se les ha aplicado la atenuante de reparación parcial del daño

El empresario ha explicado a Levante-EMV que desconoce los motivos del porqué fueron a por él

Los sicarios que intentaron asesinar a un empresario de Puçol condenados a seis años de cárcel

Miguel Pérez

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València

De los 20 años que pedía la Fiscalía a los 6 años y medio por intentar asesinar a un empresario de Puçol. Por dispararle dentro del coche, aunque erraron el tiro, John Jairo G. B., Luis Alberto R. A., y Célimo M. R. han aceptado cuatro años y medio de cárcel, a los que hay que sumar dos años más por la tenencia ilícita del arma. Es la sentencia “in voce” que este jueves ha dictado la Sección Cuarta de la Audiencia de València tras reconocer los acusados lo que hicieron aquel 16 de diciembre de 2022.

Los tres sicarios, de nacionalidad colombiana, tenían previsto acabar con la vida de un empresario de Puçol por 30.000 euros, aunque solo recibieron 15.000 euros como adelanto porque no finalizaron “el encargo”. Con una pistola semiautomática del calibre 22, con silenciador, cañón recortado y número manipulado, le apuntaron a la cabeza. A una distancia de unos cuatro o cinco metros, tal y como recogieron las imágenes de las cámaras, uno de ellos disparó contra el empresario, pero no le dio por escasos centímetros. Consciente de que había errado ese primer disparo, volvió a accionar el gatillo, pero el segundo disparo no llegó a realizarse por causas ajenas al sicario.

Este jueves se han declarado culpables, tras llegar a un acuerdo entre las partes, y han sido condenados John Jairo, Luis Alberto y Célimo como autores de un delito de asesinato en grado de tentativa a cuatro años y seis meses de prisión, inhabilitación y prohibición de acercarse a menos de medio kilómetro de la víctima por espacio de 20 años. Los tres también han sido condenados por tenencia ilícita de armas a dos años de cárcel, todo ello con la atenuante de reparación parcial del daño al haber consignado parte de la responsabilidad civil, concretamente 3.100 de los 10.000 euros que se les reclamaban.

En el caso de Luis Alberto, cuando haya cumplido las dos terceras partes de la condena, será expulsado de España, no pudiendo regresar a territorio nacional durante diez años.

Por último, Helen Y. L. A., se ha declarado culpable de ocultar el arma utilizada y que fue localizada por la Guardia Civil de Puçol medio año después de los hechos. En su casa también guardaba una pistola Astra del calibre 9 mm con el número borrado y cinco balas en el cargador, por lo que aceptaba la condena de 8 meses por tenencia ilícita de armas.

Operación Sicario

Los sicarios condenados formaban parte de un grupo asentado en Sollana (València) y Figueres (Girona). Cuando fallaron en el intento de asesinar al empresario de Puçol, uno de los condenados fue operado en un hospital y tuvo que estar convaleciente. La Guardia Civil ya les seguía la pista, y al saber que la banda buscaba a un sicario sustituto y que habían contactado con él para que se desplazara desde Colombia a València para “acabar el trabajo” se aceleraron las detenciones.

Detenido un grupo de sicarios que trató de asesinar a un empresario de Puçol

Guardia Civil

Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Puçol solicitaron al juzgado la autorización de entrada y registro en dos viviendas de Sollana y en tres de Figueres, donde localizaron los elementos incriminatorios.

Los condenados llevaron días vigilando y controlando los movimientos que hacía el empresario para asegurarse de acabar con su vida. Compraron varios teléfonos móviles para estar en contacto y planificar el crimen, así como una motocicleta de gran cilindrada, llegando incluso a colocar un dispositivo de rastreo para seguir y controlar los movimientos del empresario.

Así las cosas, cada uno de los cuatro acusados se encargaba de llevar a cabo una función. El primero, John Jairo G. B., se encargó de transportar el arma la noche anterior. Luis Alberto R. A., era el responsable de conducir la motocicleta hasta el lugar del asesinato y posteriormente huir con ella. En el caso de Célimo M. R., su cometido era ejecutar el disparo desde la moto. Y la cuarta integrante del grupo criminal, Helen Y. L. A., se encargaría de guardar el arma tras cometer el crimen.

Tras los hechos, huyeron rápidamente mientras el empresario se puso a salvo en su empresa, alertando a la Guardia Civil de Puçol de lo ocurrido.

“Me tocó a mí”

En declaraciones a Levante-EMV, el empresario al que intentaron asesinar explicaba que "desconozco los motivos del porqué vinieron a por mí” indicando que no tiene ningún problema con nadie y que tampoco sabe qué pudiera haber hecho para que intentaran asesinarlo; “simplemente, me tocó a mí”.

No obstante, recalcaba que “me ha parecido una pantomima, una vergüenza todo esto” en alusión al acuerdo judicial al que han llegado “quienes me querían asesinar”.

La sentencia es firme y contra la misma no cabe recurso alguno. Los condenados tienen de plazo hasta el 2 de julio de 2027 para acabar de abonar lo que resta de la responsabilidad civil hasta cumplimentar los 10.000 euros.

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