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Violencia sexual

Condenado a 13 años de cárcel el padre que violó a su hija en València aprovechando que su pareja estaba de viaje

La niña de 13 y 14 años cuando ocurrieron los hechos pedía que no la dejaran sola para evitar ser violada por su padre

La víctima, totalmente traumatizada, llegó a decir que “no me duchaba porque tenía asco de tocar mi cuerpo”

La Audiencia de València acogió a principios de este mes el juicio

La Audiencia de València acogió a principios de este mes el juicio / Daniel Tortajada

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Su testimonio fue desgarrador y el comportamiento de su padre, Sigifredo D. O., tan inhumano que, tras violar a su hija, le tiró sobre su cuerpo los 12 euros que la niña le había pedido para pagar una excursión de su colegio. La Sección Segunda de la Audiencia de València ha condenado a este padre de 54 años de edad, como autor de un delito continuado de agresión sexual a menor de dieciséis años, a la pena de 13 años de cárcel.

Sigifredo D. O., que convivía con su hija y con su pareja en un domicilio de l’Horta Sud que este periódico emite para preservar a la víctima, aprovechó que su pareja se marchó unos meses a Colombia para violar a su propia hija, que todavía no tenía los 16 años de edad.

La pareja de su padre no estaba

Comenzó cuando al quedarse a solas le hizo cosquillas como si se tratara de un juego, pero la tiró al suelo y le bajó los pantalones agrediéndola sexualmente. Unos hechos que se repitieron en el tiempo, incluso en Navidades y hasta cuando comenzó el colegio a principios del año 2023.

Cuando su hija llegaba a casa del instituto, el padre la tumbaba en la cama, se ponía encima de ella y la agredía sexualmente. Una de las ocasiones, tal y como publicó Levante-EMV, la niña regresaba del instituto y entró en la habitación de su padre porque necesitaba los 12 euros que costaba el pago de la excursión del colegio. Sigifredo la cogió del brazo,la tumbó en la cama y tras agredirla sexualmente le tiró encima de su cuerpo los doce euros que la niña necesitaba.

Esperaba a que todos durmieran

Cuando la pareja de Sigifredo regresó de Colombia, lo hizo acompañada de una sobrina suya, de 13 años, que también pasó a residir en la misma casa. Aun así, las agresiones sexuales a su hija no cesaron pues iba a la habitación donde dormían ambas niñas y llamaba a su hija “le tapaba la boca, la cogía del brazo y la tumbaba en el salón” entornando la puerta y apagando las luces para seguir agrediéndola sexualmente.

Como consecuencia de las violaciones sufridas, la niña ha padecido ataques de ansiedad y tristeza, entre otras alteraciones.

El instituto la acompañó a la Policía

El caso se destapó cuando la menor contó lo sucedido en el instituto y desde el centro educativo la acompañaron a formular la denuncia. Una vez en dependencias policiales, al ver que era menor, la Policía Nacional contactó con quien tiene la custodia y la patria potestad sobre la menor, es decir, su madre, y es cuando contó el calvario que había estado padeciendo a manos de su padre.

De hecho, la madre refrendó en el juicio que al recogerla "por las noches temblaba. Le daba asco ducharse porque odiaba su cuerpo. No quería seguir viviendo, ni que nadie le pusiera la mano encima" explicando que su hija fue engañada por su padre y de ahí que la relación se rompiera, pero ella, como madre y tutora de la niña, no iba a dejarla sola.

Se aprovechó de su condición de padre

La defensa de la menor, ejercida por el abogado Gonzalo Pérez Mora, ha conseguido demostrar que Sigifredo se aprovechó, para llevar a cabo los hechos, no solo de la edad de su hija —que claramente conocía—, sino de las facilidades que le proporcionaba para llevarlos a cabo, su condición de padre de la menor.

Ahora la Audiencia de València ha condenado a Sigifredo D. O., a 13 años de cárcel como autor de un delito continuado de agresión sexual; prohibición de acercarse a su hija por espacio de 14 años; 7 años de libertad vigilada y 18 años de inhabilitación para trabajar con menores. También deberá indemnizar a su hija con 50.000 euros por los daños causados y al pago de las costas judiciales.

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