12 de septiembre de 2018
12.09.2018
Pasapalabra

Fran pierde los nervios en Pasapalabra: "Soy gilipollas"

El crack asturiano, a la reconquista del rosco tras vivir su momento más difícil

12.09.2018 | 18:49
Fran pierde los nervios en Pasapalabra: "Soy gilipollas"

No era un momento fácil. Tras 76 programas imbatible Fran tuvo que jugarse la plaza en el sillón azul. En todo el tiempo que ha permanecido en el concurso, el asturiano ha sido testigo de como sus rivales luchaban por vencerle. Aurora, la concursante cordobesa que buscaba dinero para su hermana (aquí te contamos su hisotria), Ander, Conxa... Todos plantaron cara al asturiano y todos volvieron a casa tras duelos que ya forman parte de la historia del programa.

Parecía que el nuevo cambio de plató de Pasapalabra, que el lunes 10 de septiembre presentaba su lavado de cara y las nuevas pruebas a las que tendrán que hacer frente los aspirantes, no había sentado bien a Fran pero hoy las cosas han cambiado. Sorprendentemente tranquilo, el asturiano ganó sin problemas a Paula, una joven de Álava, fan de Maluma y aficionada al piano, que cometió dos fallos: la enfermedad de la sangre que provoca el color amarillo en la piel, la ictericia, y el nombre del arquitecto japonés Premio Pritzker 2013, Toyoo Ito. "En Asturias empezó la Reconquista y hoy tú has reconquistado el sillón azul", bromeó Christian Gálvez.

Con el primer obstáculo superado Fran volvió a enfrentarse a Marcos, el rival que le había apeado momentáneamente del concurso. En las pruebas por equipos el asturiano consiguió 35 segundos menos que su contrincante, que se quedó casi sin palabras (debido a un problema de garganta) antes de arrancar el juego.

Los nervios hicieron mella en los dos concursantes que, mucho menos relajados que en la primera parte del concurso, se jugaban casi un millón de euros. A tres palabras del bote, sin ningún fallo en el rosco y con un segundo en el contador, Fran decidió arriesgarse y contestó con la palabra "Sobresaliente" a la pregunta en la que se le requería un sinónimo para "extraordinario o raro". "Es singular", corrigió Christian Gálvez, que también le desveló las otras dos palabras que fataban. "Soy gilipollas", exclamó el asturiano ante una de las últimas respuestas. Su fallo pudo costarle el concurso porque su contrincante le doblaba en segundos acumulados con un error en el marcador. Hoy en el bote más de un millón de euros esperan que Fran complete su gesta.

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