02 de marzo de 2019
02.03.2019
En canal

La verdad es la verdad

02.03.2019 | 04:15
La verdad es la verdad

Dicen los de Yale (Connecticut, universitarios de Connecticut) que la frase del año en 2018 es del exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani. Intentando defender a Donald Trump de la investigación de la «Trama Rusa», carga a saco cuando un periodista le acorrala.

—La verdad es la verdad.
—No, no es la verdad. La verdad no es la verdad.
Eso aquí no pasa. Pablo Casado, por ejemplo, no dijo en la entrevista televisiva del pasado lunes en La 1 que un maltratador no es un maltratador. Simplemente cambió la palabrota por el eufemismo «Esa persona que no se está portando bien» con las mujeres. Es como el clásico «Esa persona de la que usted me habla» y su secuela de La 2 «Ese programa del que usted me habla». Queda mucho más fino, no ofende a esas personas que no se están portando bien con las mujeres, y no molesta a ese partido político aliado que se está portando bien con esas personas que no se están portando bien con las mujeres. Eso sí, a una pregunta del entrevistador, Carlos Franganillo, Casado le arreó un buen zasca.
—Usted decía recientemente al digital «El Español» que algunas mujeres en momentos de incertidumbre podían no saber qué tenían dentro. ¿Piensa que algunas mujeres en esos casos no lo saben y que el Estado tiene que intervenir de alguna manera?
—Yo lo que creo es que hay que leerse las entrevistas enteras. Lo que decía es que tenemos que tener información en este tipo de cuestiones; cuanta más información, mejor.

Al día siguiente, Xabier Fortes recuperó en «Los desayunos de TVE» la grabación de lo que había dicho Casado sobre el aborto en aquella entrevista. Y parece que Franganillo tenía razón.
—Creo que es bueno que las mujeres que se vean en una incertidumbre sepan, simplemente sepan, lo que llevan dentro. Porque yo tenía que ver una ecografía todos los días a partir de esas semanas 20-21€, la verdad es que creo que es bueno.
Al margen de lo extraño que resulta pedir que se hagan unas ecografías que nuestra sanidad ya hace, la tertuliana Gemma Robles puso el dedo en la llaga.
—El problema que tienen los políticos acostumbrados a culpar al mensajero cuando algo les sale mal, es que ahora los medios escritos también tenemos la posibilidad de poner la prueba audiovisual: ahí está lo que ha dicho.

Llamar las cosas por su nombre y dejar que la verdad sea la verdad no debería ser tan difícil. Jordi Hurtado lo logra en el mensaje que grabó tras la muerte del gran y magnífico José Pinto.
—Eso es, para todos los que hacemos este programa, yo qué sé, es€ la palabra clara es una gran putada. José, nos has hecho una inmensa putada a todos, porque te queremos, te queremos muchísimo.
Todos, José, es la verdad.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook