25 de abril de 2019
25.04.2019
Ciudadano Cano

Doble ración

24.04.2019 | 20:58
Doble ración

Dos noches sucesivas de debate, por cierto, las mismas que antes ocupaba la doble ración de galas de «La Voz», pero aquí más entretenido, sin programa en la competencia que les tosa y sin pérdida de interés progresivo, todo lo contrario. El de Atresmedia consiguió más seguidores, seguramente porque su formato y contenedor resultaba menos sobrio, más televisivo. Esta pasará a ser la semana en la que la política rompió los audímetros: 43,6 % el lunes y 48,7 % la noche del martes, juntos suman la estratosférica cifra de 18.333.000 millones de espectadores, tantos como tres finales de la Champions o tres festivales de Eurovision, y eso sin contar con los visionados «online» que cada vez son más.

Es el poder de la palabra, a veces de la palabrería que funciona, interesa y engancha. Así que vistos los resultados, propongo celebrar esta fiesta de la exposición de ideas una vez al mes, aunque no exista el interés de los votos en juego de por medio. Porque acontecimientos televisivos de esta magnitud además de alegrar la cuota de pantalla, sirven al ciudadano para discernir que planes se esconden detrás de cada hombre (desgraciadamente ninguna mujer) que puede prometer y promete. Estoy seguro que detrás de tanta sobreactuación hay mucho más. Si despojamos al orador de trajes, libros, carteles, marcos con fotos y una exposición medida en una estrategia construida a base de asesores, al espectador le resultaría más fácil encontrar la verdad.

Después de 220 minutos de dialéctica con sus previas y sus análisis posteriores, desconozco si los más de dos millones de indecisos salieron de dudas para la cita dominical, pero al menos seguro que pasaron un buen rato móvil en mano. La oratoria de más o menos calidad, juzguen, resulta más amena con la compañía de las redes sociales. Sería complicado aguantar tantas palabras sin todo el ingenio e ironía de miles de tuits y memes que acompañaban la emisión provocando lágrimas de risa. Sólo el humor nos salvará de una doble ración electoral.

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