Un estudio ha descubierto que en las sociedades humanas aumentan los genes que propician menos estudios y más hijos, mientras decaen los que impulsan mejor educación y menos hijos. La selección natural ¿no está siguiendo los patrones definidos por Darwin para la evolución de las especies?

La selección natural es un proceso evolutivo descrito por Charles Darwin: establece que las condiciones de un medio ambiente favorecen o dificultan, es decir, seleccionan, la reproducción de los organismos vivos según sean sus peculiaridades.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de East Anglia en Inglaterra sugiere que la selección natural puede estar haciendo que la sociedad humana, todavía en evolución, no siga siempre ese patrón propuesto por Darwin.

Ha establecido que la selección natural está eliminando los genes que potencian la alta educación, altos ingresos, el bajo riesgo de TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad), así como un trastorno depresivo mayor y un riesgo bajo de enfermedad de las arterias coronarias.

Base de 300.000 británicos

El equipo de investigación analizó datos de más de 300.000 británicos, tomados del Biobanco del Reino Unido, un proyecto a largo plazo que investiga las respectivas contribuciones de la predisposición genética y la exposición ambiental al desarrollo de enfermedades.

Todos los que participaron en el programa tenían una puntuación genética compuesta, que es una estimación aproximada de los rasgos de salud, educación, estilo de vida y personalidad.

Los investigadores compararon esas puntuaciones compuestas, utilizando datos sobre el número de hermanos de los participantes, así como su número de hijos, durante dos generaciones, para observar los cambios de población a lo largo del tiempo.

Puntuación poligénica

El estudio de esta muestra se basó en la puntuación poligénica (PGS), también llamada puntuación de riesgo poligénico (PRS), puntuación de riesgo genético o puntuación de todo el genoma.

Esta puntuación estima el efecto de muchas variantes genéticas en el fenotipo de un individuo, normalmente calculado como una suma ponderada de alelos (una de las formas alternativas que puede tener un mismo gen) asociados a rasgos de la personalidad.

Esta puntuación refleja la predisposición genética estimada de un individuo para un rasgo dado y puede usarse como un predictor para ese rasgo: proporciona una estimación de la probabilidad de que un individuo tenga un rasgo determinado basándose únicamente en la genética, sin tener en cuenta los factores ambientales.

Resultados sorprendentes

El equipo estudió la selección natural a través de la asociación entre 33 puntuaciones poligénicas y la fertilidad y descubrió que 23 de las 33 puntuaciones poligénicas estaban significativamente asociadas con la cantidad de hijos que tuvo una persona a lo largo de su vida.

Las puntuaciones relacionadas con ingresos y educación más bajos predijeron más hijos, y las relacionadas con ingresos y educación más altos, predijeron menos hijos.

Es decir, en la sociedad están predominando los genes que favorecen la reproducción entre las personas con menos ingresos, mientras en las personas con más ingresos predominan genes que no impulsan tan intensamente la reproducción.

Mayor desigualdad

Como la selección natural favorece a los grupos de bajos ingresos y menos educados, la próxima generación de británicos tendrá entre 1 y 2 puntos porcentuales menos educados que en la actualidad, según las tendencias actuales, destacan los investigadores.

El estudio concluye que, a medida que los intelectuales ricos y altamente educados tienen cada vez menos hijos, la evolución de la población británica avanza hacia unas condiciones económicas cada vez menos educadas y más pobres.

“La selección natural podría estar haciendo que la sociedad sea más desigual, al aumentar la correlación entre los ingresos y las puntuaciones poligénicas, incluidas los puntuaciones que predicen los resultados de salud y educación”, señala David Hugh-Jones, profesor de la Facultad de Economía de la UEA y autor principal de esta investigación.

Ojo con errores conceptuales

De todas formas, lo que aporta este estudio no es nada nuevo, porque artículos como el de la Universidad de East Anglia llevan publicándose desde hace 70 años, explica a Tendencias21 el catedrático de Genética en la Universidad Complutense, Eduardo Costas, que no participó en esta investigación.

Añade que la selección natural no favorece a los mejores y que pensar eso es un error conceptual: tan sólo favorece a los genotipos que dejan más descendientes que otros. 

Otro problema es pensar que hay genotipos para ser más ricos o pobres, aclara Costas. “La gran mayoría de la gente es pobre. Pocos son ricos. A menudo el azar juega un papel importante en el dinero que uno tiene. Por tanto, la mayor diversidad de los genotipos está entre la gente pobre, y por probabilidad también los mejores”, concluye Costas.

Referencia

Human Capital Mediates Natural Selection in Contemporary Humans. David Hugh-Jones, Abdel Abdellaoui. Behavior Genetics 2022 Jul 6. DOI: 10.1007/s10519-022-10107-w.