Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ciencia y sociedad

La Navidad llega cada vez más rápido: la neurociencia explica por qué

Un estudio sobre la percepción del tiempo revela que la emoción positiva y la falta de seguimiento de las tareas diarias contribuyen a la sensación de que las festividades se anticipan cada vez más

Los relojes se desintegran a medida que se aceleran hacia la Navidad: una visualización de cómo el cerebro comprime los meses del año en un instante.

Los relojes se desintegran a medida que se aceleran hacia la Navidad: una visualización de cómo el cerebro comprime los meses del año en un instante. / IA/T21

Redacción T21

Madrid

El 76% de las personas experimenta la sensación de que la Navidad llega antes cada año. Es un fenómeno global, medible, y ahora explicable: si olvidas tareas pendientes, si disfrutas demasiado, si apenas notas que los meses pasan, de pronto, es diciembre otra vez.

La queja resurge cada diciembre: la Navidad llega antes que hace un año. Es una sensación tan universal que parece una verdad biológica del envejecimiento. Pero nadie la había medido realmente hasta 2024, cuando investigadores de Reino Unido e Irak decidieron estudiarla de forma sistemática. Los resultados revelan que la aceleración temporal es real, predecible, y que casi nada tiene que ver con la edad.

El estudio, publicado en PLOS ONE, encuestó a 789 adultos británicos sobre la Navidad y 621 iraquíes sobre el Ramadán. El 76% de los británicos señaló que la Navidad llega más rápido cada año. El 70% de los iraquíes dijo lo mismo del Ramadán. Parece una norma, validada en dos culturas distintas ante festividades completamente diferentes.

Lo esencial sobre por qué Navidad llega más rápido

  • Lo que descubrieron: 3 de cada 4 personas sienten que Navidad llega más rápido cada año. No es ilusión: es real, comprobable y predecible.
  • Cómo lo estudiaron: Preguntaron a 1.410 personas en Reino Unido e Irak sobre sus festividades (Navidad y Ramadán) y midieron su memoria, atención y bienestar.
  • Qué lo causa: Cuatro cosas: pensar mucho en que "el tiempo pasa", disfrutar mucho la festividad, olvidar tareas pendientes durante el año, y sorpresa: la edad no importa nada.
  • Por qué sucede: Si no estás pendiente de lo que vives durante los meses del año, desaparecen sin que te des cuenta. De pronto, es diciembre otra vez.
  • Qué hacer al respecto: Presta atención al paso del tiempo en diciembre, anota tus cosas pendientes y no esperes demasiado. Porque la alegría pura hace que el tiempo vuele.

Referencia

Distortions to the passage of time for annual events: Exploring why Christmas and Ramadan feel like they come around more quickly each year. Ruth Ogden et al. PLOS ONE, July 10, 2024. DOI:https://doi.org/10.1371/journal.pone.0304660

Cuatro factores clave

Para entender qué causa esta distorsión, los investigadores midieron memoria, atención, disfrute del evento y bienestar. Utilizaron cuestionarios estandarizados para evaluar funciones cognitivas específicas. El análisis reveló cuatro factores predictivos clave.

Primero: la atención al tiempo. Paradójicamente, las personas que más conscientemente notan que "el tiempo pasa" en su vida cotidiana son precisamente quienes sienten que la Navidad se acelera más. No se trata de que el tiempo realmente pase más rápido para ellos, sino de que tienen mayor sensibilidad desarrollada a esa aceleración temporal en contextos festivos.

Segundo: el disfrute del evento. Cuanto alguien más disfruta de la Navidad o el Ramadán, más siente que llega rápidamente. Esto conecta con investigación previa: la emoción positiva acelera subjetivamente la percepción del tiempo. Cuando algo te alegra, literalmente vuela.

Tercero: errores de memoria prospectiva. Este es el hallazgo más interesante. La memoria prospectiva es tu capacidad de recordar que necesitas hacer algo en el futuro. Las personas que cometen frecuentes errores prospectivos (olvidar promesas, tareas pendientes, citas de vista) perciben que la Navidad llega cada vez más rápido. ¿Por qué? Si tu cerebro no rastrea bien lo que viene, los meses intermedios se desvanecen sin monitorización consciente. De pronto, es diciembre otra vez. El tiempo se comprime mentalmente porque nunca lo vigilaste activamente.

Cuarto: sorprendentemente, la edad no importó. La sabiduría convencional asegura que "el tiempo pasa más rápido cuando envejeces". Los investigadores esperaban que los mayores de 55 años percibieran mayor aceleración. Pero no. En Reino Unido, la edad fue completamente irrelevante. En Irak, fueron los más jóvenes quienes sintieron mayor aceleración del Ramadán. Esto pulveriza el mito de la aceleración temporal en la vejez.

Otro hallazgo notable: la memoria retrospectiva. Recordar lo que pasó no predijo nada. Solo importa la capacidad de proyectarse hacia adelante, el futuro, no el pasado. Los investigadores explican la pregunta que hicieron requería pensar en el futuro: "¿Llegan las festividades más rápido cada año?" No evaluaban qué tan rápido pasó el año anterior, sino si el próximo evento se aproxima velozmente.

Por eso la memoria prospectiva (recordar lo que tengo que hacer) resulta crucial para explicar por qué la navidad siempre llega antes: si tu cerebro no puede rastrear bien lo que vives cada día, los meses pasan sin que te des cuenta. El evento te llega por sorpresa porque “estabas distraído”.

Limitaciones

No obstante, los investigadores advierten sobre las limitaciones de su trabajo, que se basó en percepciones subjetivas, sin tener en cuenta otros factores. Por ejemplo, en el Reino Unido los escaparates navideños aparecen en septiembre. La creencia podría reflejar realidad comercial, no solo psicología.

Pero lo fundamental es claro: la aceleración temporal es predecible y evitable. La fórmula para corregir esa percepción: mantén atención activa al paso del tiempo todo el año, mejora tu seguimiento de tareas pendientes, y modera tus expectativas de disfrute. Porque la emoción de la Navidad, porque es hermosa, es precisamente lo que hace que el tiempo vuele.

Tracking Pixel Contents