Neurociencias
La longitud de los dedos revela claves sobre la evolución del cerebro humano
Un estudio en recién nacidos vincula la proporción entre índice y anular con el tamaño cerebral y la influencia hormonal prenatal

La forma de la mano humana podría contener señales de nuestra historia evolutiva. / Crédito: Helen en Pexels.
Pablo Javier Piacente / T21
La relación entre la longitud de los dedos podría ayudar a explicar cómo evolucionó el cerebro humano. Los investigadores hallaron que la proporción entre índice y anular en recién nacidos se asocia con el tamaño craneal y con la exposición hormonal antes del nacimiento.
La evolución de la especie humana está marcada por un aumento del tamaño del cerebro. Ahora, una nueva investigación liderada por la Universidad de Swansea, en el Reino Unido, sugiere que esto podría depender en parte del aumento del estrógeno prenatal, revelado al observar la longitud de los dedos de una persona.
La investigación, publicada en la revista Early Human Development, concluye que la forma y proporción de nuestros dedos, específicamente el resultado de la longitud del índice dividida por la del anular, podría arrojar luz sobre un viejo misterio evolutivo: ¿qué factores hormonales prenatales contribuyeron al notable aumento del tamaño cerebral humano?
Longitud de los dedos y crecimiento del cerebro
Los científicos midieron manos y circunferencias craneales en recién nacidos y hallaron una asociación sorprendente que, según explican los autores en una nota de prensa, refuerza la hipótesis de una importancia creciente del estrógeno prenatal en el desarrollo cerebral humano.
El trabajo analizó 225 neonatos (100 niños y 125 niñas) y comparó la diferencia entre índice y anular con la circunferencia del cráneo, un marcador temprano del tamaño cerebral que fue relacionado en estudios previos con medidas cognitivas posteriores.
Los autores indicaron que en los varones la longitud de los dedos de la mano derecha se asoció positivamente con la circunferencia cefálica: es decir, los niños con índices relativos más largos tendían a tener cabezas más grandes al nacer. Esa relación no se observó de forma significativa en las niñas de la muestra.
Referencia
Digit ratio (2D:4D) and neonatal head circumference: Evidence for oestrogenization in human brain evolution? Barış Özener et al. Early Human Development (2026). DOI:https://doi.org/10.1016/j.earlhumdev.2026.106479
Hormonas, cerebro y un beneficio evolutivo
La interpretación de los investigadores se sustenta en la hipótesis del “simio oestrogenizado”: a lo largo de la evolución humana habría existido un desplazamiento hormonal prenatal hacia un mayor efecto relativo del estrógeno, acompañado por un aumento del volumen cerebral.
El estudio sugiere que ese ambiente hormonal prenatal pudo haber favorecido un crecimiento cerebral que, a su vez, impulsó capacidades cognitivas distintivas de nuestra especie. Sin embargo, los autores advierten que este posible beneficio evolutivo podría venir de la mano con una desventaja: los valores altos en la longitud del dedo índice en hombres se han vinculado en investigaciones anteriores con problemas cardiovasculares, menor fertilidad y mayor riesgo de esquizofrenia.
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