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Salvar al Sol: "Project Hail Mary" y la ciencia ficción que se apoya en la ciencia real

La nueva película presenta una trama que lleva la ciencia ficción al límite de lo posible

El actor Ryan Gosling como el astronauta Ryland Grace, en "Proyecto Ave María".

El actor Ryan Gosling como el astronauta Ryland Grace, en "Proyecto Ave María". / Créditos: Jonathan Olley / Amazon Content Services LLC.

Pablo Javier Piacente / T21

La novela de Andy Weir, que inspira una de las grandes apuestas del cine de ciencia ficción a nivel global, convierte una crisis cósmica en un relato de ciencia aplicada. La obra imagina una misión desesperada para salvar al Sol y pone en juego conceptos reales de astrofísica, biología y exploración espacial.

"Project Hail Mary", también conocida como "Proyecto Ave María" o "Proyecto Salvación", la película que se estrena actualmente en España, sigue a Ryland Grace, un profesor de ciencias que despierta solo en una nave espacial sin recordar quién es ni por qué está allí.

A medida que recupera la memoria, descubre que forma parte de una misión urgente para la humanidad: encontrar la causa de un fenómeno cósmico que está apagando progresivamente al Sol y amenaza con extinguir la vida en la Tierra. ¿Cuánto hay de ciencia real en la historia?

Detalles científicos y un relato atractivo

Según publica Science, la nueva adaptación cinematográfica de "Project Hail Mary" vuelve a poner en primer plano una vieja ambición de Andy Weir: escribir ciencia ficción que no le tema a la física, la astronomía ni a la biología. Para eso, se apoya en una aventura interestelar que, pese a su premisa extrema y en un principio poco creíble, se construye sobre ideas inspiradas en la ciencia real.

La película, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller y protagonizada por Ryan Gosling como Ryland Grace, retoma la novela homónima publicada por Weir en 2021 y la lleva a la pantalla como una misión de último momento para evitar el colapso de la vida en la Tierra.

La historia parte de un escenario espectacular: microbios extraterrestres, llamados Astrophage, estarían absorbiendo la energía del Sol y debilitando su luminosidad. Grace, un profesor de secundaria convertido en héroe involuntario, despierta a años luz de casa y comprende que debe encontrar una solución antes de que la humanidad entre en una nueva era glacial.

Un artículo publicado en Scientific American muestra que la película juega con física cuántica, viajes espaciales, astrobiología y hasta temas como conversión masa-energía, es decir, con conceptos muy reales aunque se los lleve al extremo narrativo.

Cuando la ciencia ficción es más que evasión de la realidad

Es quizás en esa condición donde reside el atractivo principal de la película. Según indica Science News, el autor imaginó a los Astrophage a partir de algas y moho: organismos capaces de capturar energía solar y usarla como motor. Pero el problema central del relato no es solo que el Sol se apague, sino cómo podría existir una forma de vida capaz de viajar entre estrellas, sobrevivir en entornos hostiles y reproducirse en un planeta como Venus.

La respuesta no es una afirmación científica cerrada, sino una hipótesis narrativa diseñada para que el espectador crea, al menos por un breve lapso de tiempo, que lo imposible puede ser razonable y pensarse como algo real. De esta manera, la propuesta es una ciencia ficción que no se limita al espectáculo: el autor trabajó cuidadosamente la física, la astronomía y la biología del relato, e incluso intervino en el rodaje para preservar la precisión científica cuando los actores improvisaban diálogos. Esa obsesión por el detalle sugiere que no se busca esconder la ciencia detrás de la acción, sino convertirla en el verdadero motor dramático.

Además de los aciertos que puedan existir a nivel narrativo, la película responde a una sensación más profunda: en tiempos de crisis climática y ansiedad tecnológica, la ciencia ficción resulta más poderosa cuando deja de ser una simple evasión y se convierte en una forma de pensar el mundo, imaginando un Universo tan extraño como posible en un futuro hipotético.

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