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Neurotecnología

Una interfaz cerebro-ordenador permite a un paciente con ELA sin habla trabajar a tiempo completo

Un sistema implantado en el cerebro traduce señales neuronales en texto y control del cursor con uso independiente en casa durante casi dos años

La interfaz convierte el pensamiento en texto y movimiento.

La interfaz convierte el pensamiento en texto y movimiento. / Crédito: Universidad de California en Davis.

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Redacción T21

Un paciente con ELA y parálisis severa que desde 2023 vive con un implante cerebral de investigación permite comprobar que este sistema lee la actividad neuronal asociada al intento de hablar y que además lo hace de forma estable, autónoma y en un entorno doméstico, sin la presencia de investigadores.

Un equipo de la Universidad de California en Davis, en Estados Unidos, ha demostrado que una interfaz cerebro-ordenador (BCI, por sus siglas en inglés) puede devolver la comunicación y el acceso digital a una persona con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que no puede hablar, hasta el punto de mantener un empleo a tiempo completo desde su vivienda.

Altos niveles de precisión

De acuerdo a una nota de prensa, durante casi dos años el participante utilizó la interfaz más de 3.800 horas en casa, generó 183.060 frases y casi dos millones de palabras, con una velocidad media de 56 palabras por minuto. El dispositivo combina dos funciones: un decodificador del habla para transformar señales cerebrales en texto y otro para controlar el cursor del ordenador.

El participante del ensayo utiliza la interfaz cerebro-ordenador en su casa.

El participante del ensayo utiliza la interfaz cerebro-ordenador en su casa. / Crédito: Universidad de California en Davis.

En las pruebas realizadas, el sistema alcanzó más del 99 % de precisión en palabras dentro de un vocabulario de 125.000 términos, mientras que en el uso cotidiano logró máxima precisión en el 92 % de las frases. Gracias a ello, el paciente pudo enviar mensajes, escribir correos, navegar por Internet y comunicarse con familiares y colegas.

Referencia

Long-term independent use of an intracortical brain–computer interface for speech and cursor control. Nicholas S. Card et al. Nature Medicine (2026). DOI:https://doi.org/10.1038/s41591-026-04414-6

Impacto práctico cotidiano

La dimensión más llamativa del trabajo es su impacto práctico: el sistema no solo restauró la comunicación, sino que permitió sostener una jornada laboral completa. The Register subraya que el paciente volvió al trabajo a tiempo completo, mientras que el estudio, publicado en la revista Nature Medicine, señala que el participante mantuvo comunicaciones personales y profesionales y conservó su empleo durante el periodo de seguimiento.

Sin embargo, el sistema aún depende de conexiones por cable y de una preparación diaria por parte de cuidadores entrenados, lo que restringe su adopción masiva. Aun así, los investigadores destacan que la estabilidad neuronal se mantuvo durante 19 meses y que las mejoras en los algoritmos, basados en aprendizaje automático, fueron vitales para reducir calibraciones, aumentar la precisión y permitir el uso independiente en casa. El resultado abre una vía esperanzadora para personas con parálisis grave y trastornos severos del habla.

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