Biología / Neurociencias
Una masa marina sin cerebro, nervios ni músculos detecta el tacto y huye en segundos
Un estudio muestra que Trichoplax adhaerens reorienta miles de cilios con una respuesta mecánica y dependiente del calcio para escapar al instante

El asombroso animal marino que “siente” el tacto sin nervios ni cerebro. / Crédito: ScienceX.
Pablo Javier Piacente / T21
Para una criatura marina plana de apenas unos milímetros de diámetro, un suave pinchazo se reconoce instantáneamente como un peligro. Trichoplax adhaerens, un organismo translúcido sin cabeza, cerebro, músculos ni nervios, se escurre en segundos cuando se lo toca, demostrando un increíble sentido del tacto.
A simple vista, Trichoplax adhaerens parece una mancha translúcida, casi un accesorio marino sin grandes pretensiones biológicas. Pero este placozoario, uno de los animales más simples conocidos, guarda una capacidad sorprendente: cuando recibe un estímulo mecánico, responde de inmediato y se aleja del contacto con una agilidad inesperada.
Estructuras que se reorientan de forma organizada
El hallazgo, que se describe en un estudio publicado en la revista Current Biology, muestra un comportamiento de escape que no depende de neuronas ni músculos, sino de la organización de sus cilios. Según informa Science X, el animal mide solo unos milímetros de ancho y alrededor de 20 micras de grosor. Se desplaza sobre superficies gracias al batido coordinado de decenas de miles de cilios situados en su cara inferior.
Lo más sorprendente para los investigadores de la Universidad de Aix-Marsella, en Francia, fue comprobar que, tras un toque suave o incluso después de una bisección experimental, el organismo modifica casi al instante la orientación de esos “remos microscópicos” y cambia el rumbo de su movimiento. La respuesta, que parece increíble en un organismo tan sencillo, se produce en segundos y se denomina mecanosensibilidad.

La mecanosensibilidad es la cualidad que define a este organismo marino. / Crédito: ScienceX.
Según el estudio, la clave está en los cuerpos basales de los cilios, las estructuras que fijan su orientación. En lugar de permanecer inmóviles, estas estructuras se reorientan de forma coordinada cuando el animal sufre una perturbación física. Esa reorganización altera la dirección del batido ciliar y provoca una huida organizada, como si todo el cuerpo reaccionara al unísono ante el contacto.
Referencia
Fast mechanosensitive and Ca2+-dependent reorientation of motile cilia basal bodies in the placozoan Trichoplax. Marvin Leria et al. Current Biology (2026). DOI:https://doi.org/10.1016/j.cub.2026.04.054
Una "cascada" de calcio
Los autores también observaron que la respuesta depende del calcio. Cuando bloquearon determinados canales iónicos o alteraron la disponibilidad de este elemento, el animal dejó de ejecutar el giro de escape. Eso sugiere que una señal mecánica desencadena una "cascada" de calcio que se propaga por la capa inferior del cuerpo y activa la reorientación rápida de los cuerpos basales. Esto significa que el tacto se traduce en movimiento sin pasar por un sistema nervioso centralizado.
El descubrimiento indica que Trichoplax pertenece a un linaje muy antiguo y ayuda a estudiar cómo pudieron coordinarse los primeros animales antes de que existieran cerebros y neuronas especializadas. También ofrece una pista valiosa para la robótica blanda y los materiales activos: sistemas capaces de responder a estímulos y reorganizar su movimiento sin un controlador central.
- Aviso naranja por calor extremo en la Comunitat Valenciana: la Aemet advierte de que los termómetros alcanzarán los 42ºC en una semana crítica
- Empiezan las obras de la pasarela que unirá los dos márgenes del río cerca de su desembocadura
- El control de aforo en l'Assut de Antella funciona: 'Hemos pasado de 2.000 personas en el área recreativa a 420
- Vecinos de San Antonio de Benagéber rechazan la instalación de pantallas acústicas junto a la autovía: 'Alcalde, no a las pantallas
- Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: 'Tener hijos permite sumar hasta cinco años de cotización
- Sumacàrcer cierra 'sine die' l'Illa de l'Esgoletja tras dos muertes en el Xúquer en cinco días
- Caos en la A-7: Un accidente a la altura de Paterna provoca más de seis kilómetros de retenciones
- Enrique Torregrosa, gerente de Distribuciones Valsegura: 'Contar con la fábrica de Heineken en Quart de Poblet es una gran ventaja para el mercado valenciano