16 de noviembre de 2018
16.11.2018

Setas, el secreto del otoño

Cada día son más los que, tras las primeras lluvias, se lanzan al monte a buscar setas

16.11.2018 | 04:15

Micólogos y médicos advierten de que no se recojan ni se coman aquellas setas que no se conozcan y que se consulte a expertos. A continuación una guía de las especies comestibles.

Boletus

También conocidos como hongos, sobre todo en gastronomía donde son muy codiciados. Surgen junto a árboles de muchos años en zonas de montaña y de bosque en las zona occidental de la península, tanto en el norte como en el sur de España.

Trufas

La negra es la más codiciada. Se da en la mitad oriental (Cataluña, Soria, Guadalajara€), en zonas de terreno calizo. Es subterránea y hace falta perros adiestrados que las localicen. Alto precio.

Revollón o níscalo

Seta típica de los pinares. Tiene un látex naranja o zumo inconfundible. Nace en los pinares con árboles jóvenes. Muy común en la cocina.

Seta de cardo

Una de las especies más apreciadas. Aparecen hasta en descampados y en la base de los cardos. Extendida en zonas de pastizales secos. Tras las lluvias de otoño brotan con frecuencia.

Llanegas

No son tan conocidas como las anteriores hasta el punto de que en algunas zonas no las recogen. Aparecen en octubre en la zona oriental del país, en los pinares de Cataluña, Aragón y València. Muy buscadas por los expertos. Son viscosas, con láminas.

Criadilla de tierra

Otra variedad de la familia de las trufas y son muy cotizadas en el mundo gastronómico, incluso se exportan a los mejores restaurantes de Nueva York o de los países árabes. Se da en Extremadura, Murcia, Almería o Canarias.

Seta de chopos

Nacen en los troncos de chopos, olmos, nogales. Fácil de reconocer porque es la misma que se cultiva y se vende en bandejas en las tiendas de alimentación. Muy extendida en todo el territorio español.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook