09 de enero de 2019
09.01.2019

El Túria, el riu mare

09.01.2019 | 16:22
El Túria, el riu mare

El Túria nace en Aragón y entra en su parte alta en tierras valencianas atravesando estrechos desfiladeros flanqueados por altas paredes, rodeado de montañas pobladas de los más extensos bosques de la zona valenciana. Calma su trayecto en la comarca del Camp de Túria, Y por fin, casi seco, desemboca en la ciudad de Valencia. Es el río por excelencia, el «riu mare» de los valencianos de las comarcas centrales.

El Túria nace en tierras aragonesas y entra en su parte alta en tierras valencianas atravesando estrechos desfiladeros flanqueados por altas paredes, rodeado de montañas pobladas de los más extensos bosques de la zona valenciana. Con momentos de sosiego en que se abren fértiles vegas o donde se han construidos embalses. Calma su trayecto en la comarca del Camp de Túria, Y por fin, casi seco, pues ha dejado su sangre a lo largo del recorrido y especialmente en su tramo final deshaciéndose en centenares de acequias, desemboca en la ciudad de Valencia. Es el río por excelencia, el 'riu mare' de los valencianos de las comarcas centrales.
 

El río Bravo

La riqueza de la vega valenciana no puede entenderse sin sus ríos, y en este sentido el Túria es el alma y la razón de ser de Valencia. El Turia nace en los Montes Universales (Sierra de Albarracín, término de Guadalaviar). El río entra en territorio valenciano por el enclave del Rincón de Ademuz. Tierras de frontera, entre Castilla y Aragón, pero históricamente pertenecientes al Reino de Valencia y separadas físicamente de éste, por diversos avatares históricos. El río no solo ha sido un aporte acuífero para el territorio de su cuenca sino que en sus orillas los valencianos han levantado sus pueblos y ciudades, han extraído y extraen sus aguas para regar las tierras, sus embalses generan además electricidad, y también ha sido la vía por la que han bajado hasta la ciudad de Valencia los troncos de madera que procedentes de las sierras de Albarracín, las tierras de Moya, el Rincón de Ademuz y la Serranía, servían para las necesidades constructivas y navales de la ciudad de Valencia.

El Rincón de Ademuz es un circo montañoso surcado de norte a sur por el río, llamado Guadalaviar en Teruel o también río Blanco en nuestras comarcas. En su territorio se localizan diversas unidades de paisaje e hitos, como la Cruz de los Tres Reinos y el Calderón del que también hablamos en estas páginas. El pico compartido con Aragón, se sitúa en el término de la Puebla de San Miguel, municipio con una total protección medioambiental dadas sus características. El río surca el Rincón en el que recibe diversos aportes fluviales, riega vegas y da vida a numerosas localidades. En zonas más elevadas y alejadas del río se conforman variados paisajes, desde las zonas boscosas, páramos, enclaves de viejas sabinas. En el Rincón, además del de Puebla de San Miguel hay otros espacios protegidos como las microreservas de El Rodeno y el Molino de Papel, el río Ebrón, la Cruz de los Tres Reinos, el río Bohigues en Ademuz. Junto con parajes naturales como el de Fuente Bellido en Casas Altas. Una vez el río atraviesa y da vida al Rincón, entra en terreno conquense.

El Túria vuelve a tierras valencianas después de pasar por Santa Cruz de Moya. Encajado profundamente entre bancos de calizas. Todo ello ocasiona espectaculares cañones como los de Santa Cruz, Puente Alta en Calles y el de Chulilla, con el espectacular paraje de Los Calderones. Las abruptas paredes que flanquean el río pueden llegar a los 20 metros de altura. En algunos momentos este espacio de ribera se ensancha dando lugar a vegas como las de Benagéber, Domeño y Loriguilla, espacios convertidos en embalses. En la Serranía, al Norte del río, se articulan espléndidos paisajes como la muela de Alpuente y la cubeta de Chelva, al sur otra unidad de relieve con formas plegadas de Benegéber y Chera, conformando en este término municipal junto con el de Sot de Chera un magnífico paisaje declarado Parque Natural. Este entorno protegido está conformado por abruptas montañas entre las que se abren profundos desfiladeros, con espacios abiertos en los valles labrados por la mano del hombre. Hay que destacar el entorno del río Reatillo, o de Sot, el embalse del Buseo y numerosos barrancos excavados en la roca y conformando hilos de agua que caen en refrescantes cascadas.

Numerosos barrancos y riachuelos alimentan el río, entre ellos el río Tuéjar/Chelva que nace en el término municipal de este nombre, paraje de naturaleza donde existe una microreserva vegetal. Microservas en entorno paisajísticos de primera magnitud como los de la Balsillas y del Escaiz, los Babezos en Aras de los Olmos; la Caballera en Titaguas; los Lavajos en Sinarcas; el Picarcho en Tuéjar; Pico Ropé, fuente de la Puerca en Chera; Umbría de la Peña Parda en Andilla; Umbría del Rodeno Tormé en Calles; rambla de Alcotas en Calles/Chelva. Además de paisajes protegidos a nivel municipal como los de la Solana y Barranco Lucía en Alcublas.
 

El río en calma

Aguas abajo de la comarca de la Serranía, el río se calma entrando en la de Camp de Túria, donde sus aguas se aprovechan profusamente para la agricultura. Recientemente entre esta comarca y la de l'Horta se han llevado a cabo acciones de mejora del río y de sus aledaños a través de la protección de diversos espacios y de la articulación del Parque del Túria, espacio natural próximo a los grandes núcleos urbanos de la zona que pretende conservar y mejorar la calidad del espacio y servir de pulmón a los habitantes del entorno.

El Parque Natural del Turia, declarado en 13 de abril de 2007, comprende las comarcas del Camp de Túria y l'Horta. Está proyectado actuar y proteger sobre un total de 4684 ha. Y comprende los términos municipales de Valencia, Mislata, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Riba-roja de Túria, San Antonio de Benageber, l'Eliana, Benaguasil, Llíria, Vilamarxant, Cheste y Pedralba.

Es el nuevo pulmón verde la ciudad y de las comarcas centrales valencianas. Se han creado sendas para los caminantes, se han acondicionado caminos, puestos de pesca, huertos ecológicos. dos miradores, en la Llometa del Castellet (Benaguasil) y Despeñaperros (Paterna); tres observatorios de avifauna; centros interpretativos en Vilamarxant y Quart de Poblet; y la implantación de elementos de señalización, como postes y paneles informativos e interpretativos.

Aquí la vegetación forestal está conformada por pinares secundarios de pino carrasco, en las masas claras de pinos se desarrolla estrato arbustivo formado por coscoja, lentisco, brezo, aladierno, palmito, romero, tomillo, etc. Junto a ciertos endemismos como es la albaida sedosa, el rabet de gat, el timó mascle. Además de algarrobos. La vegetación de ribera tiene a la caña como especie dominante en el curso bajo del Turia, además de bosques en galería de álamos, chopos negros, sauces, tarays, olmos, etc. Dentro de las aguas, se localizan comunidades halófilas de carrizos, eneas y juncos. Entre la fauna, diversos vertebrados; además de fauna amenazada como Myotis capaccinii, Riparia riparia y Ardea purpurea. Y especies protegidas como la madrilla, la colmilleja, el galápago leproso, el tejón y la rata de agua.
La acción antrópica ha dejado en el espacio numeroso molinos, cachirulos, masías, refugios, azudes, acequias, acueductos. Pero la historia nos conserva además trincheras, fortines y protecciones antiaéreas de la guerra civil. Junto a numerosos yacimientos arqueológicos de culturas pasadas. También yacimientos paleontológicos.

Dentro de la zona existen otros espacios protegidos como: Paraje Natural Municipal de les Rodanes en Vilamarxant; con Microreservas vegetales de l'Alt de la Rodana Gran, del Racó de Zamora en Vilamarxant. La Sima del Palmeral en Pedrabal y las cuevas de las Pedrizas en Vilamarxant. Zonas húmedas como el embalse de la Vallesa en Paterna. Vias pecuarias.

Por fin el río entra en Valencia, su fin antes de acabar en el Mediterráneo. Las numerosas crecidas y riadas que ha tenido a lo largo de la historia, hicieron que a raíz de la de 1957 el río se desviara al sur de la urbe, en un nuevo cauce a través del denominado Plan Sur. Los 11 km de río que atravesaban el término municipal de Valencia ya sin río fueron recuperados por la ciudadanía para el ocio y la Naturaleza, y hoy en día es uno de los mejores espacios de la ciudad, con un Parque de Cabecera, numerosas instalaciones deportivas y lúdicas, así como la Ciudad de las Artes y las Ciencias tal como vemos en otro de los apartados de este trabajo.
 

El futuro

El Turia es la vida de las comarcas centrales valencianas. En la zona más habitada del país, el agua es uno de los elementos básicos para el mantenimiento de la calidad de vida de la población. A lo largo de su recorrido el río pasa y da sentido a numerosos y magníficos paisajes en los cuales la huella del hombre ha dejado su impronta. La calidad de las aguas, su uso sostenible, la protección de la vegetación y la fauna, la eliminación de un urbanismo depredador que ha extendido sobre el territorio numerosas urbanizaciones, la sostenibilidad en las actuaciones mineras. Son algunos de los aspectos que hay que tener en cuenta para que el río, su influencia, su agua, su paisaje pase a generaciones futuras en mejores condiciones que las actuales. El grandioso paisaje, en plural mejor pues son muchos y variados, del Túria reúne aspectos de naturaleza y cultura, debemos conservarlo y mejorarlo, haciendo compatible el desarrollo y las actividades económicas con el uso público del espacio y con la conservación de la Naturaleza.

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