14 de mayo de 2019
14.05.2019

Música

Pops Marítims 2019

El festival de referencia de la música de autor vuelve a La Mutant

14.05.2019 | 11:41
NIña Coyote
Si la primera edición del Pops Marítims permitió acercar a València las que después han sido las dos propuestas más premiadas por la crítica musical, como por ejemplo Maria Arnal i Marcel Bagés, o el fenómeno de Rosalía entre otros, la segunda consolidó el festival como un espacio destinado para las otras músicas, transportándonos al mundo de Dorian Wood, Pony Bravo o Anari. Esta edición rompe, como la realidad, con el mundo de lo frágil e intangible para acercarnos a la crudeza de las propuestas más vibrantes del panorama de las músicas indispensables. En resumen: 6 presentaciones y una vuelta inesperada.
Es todo un lujo poder servir de espacio para la presentación del que será el segundo largo de Enric Montefusco después de que Standstill anunciaran una parada indefinida (esperamos que indefinida). Será la del Pops Marítims la segunda cita de presentación del nuevo flamante trabajo del barcelonés y su banda. Diagonal (El Segell, 2019), se ha estrenado con una notable acogida por la crítica.
Niña Coyote eta Chico Tornado son todo un fenómeno paranormal que vienen de arrasar en 2017 y 2018 por toda la península haciendo temblar escenarios como el del Mad Cool, el Resurrection Fest, o el Tsunami de Xixón. Además, han podido mostrar su talento enérgico en México, USA, Rusia, Chile, Italia€ dando relevancia en cada territorio a sus dos últimos trabajos. El dúo donostiarra vuelve a València para presentar el que será el nuevo largo Aitzstar (2019) producido por el incansable Ricky Falkner. Auténtico Dúo Stoner.
Otros que pasarán por el Pops Marítims son Las Víctimas Civiles, el grupo conformado por el artista Hèctor Arnau y los alcoyanos Arthur Caravan, ahora sí para presentarnos su último trabajo "El auge de la extrema pereza" (2019), que vio la luz en marzo. La conjugación de estas personalidades constituye una argamasa de TNT visceral, poética, que guarda mucho del sentir de los hijos de los revolucionarios de la transición, de los educados para la paz y la democracia, de los abandonados a la post post modernidad. Poesía y carne.
Maria José Llergo, es la nueva estrella del flamenco urbano, ¿no? No, no lo es. Tampoco es la nueva propuesta purista que liberará de todos los males la voluntad conservadora. Es un canto a la disrupción de la libertad en todas sus vertientes. Acompañada a las seis cuerdas por Marc Lòpez, afronta una carrera abierta desde la veintena de años, con valores antiguos: compromiso con el arte, emociones, con los demás€ Delicadeza y certeza.
Crisàlide (Satélite K, 2019) es el tercer disco de estudio de DONALLOP, y confirma lo que se ha ido palpando en el ambiente desde hace tiempo: que nos encontramos ante una banda de dream pop sin precedentes a la escena estatal. Elegancia, prosa poética y pasión en once cortes llamados a convertirse en himnos de una generación desorientada emocionalmente. A los mandos de la producción los propios Joana y Pere acompañados por el prolífico Paco Loco. Despertar el vacío y llenarlo con pesas que nos recuerdan a The XX, Lana del Rey, Cigarettes after sex o Beach House.
Baiuca es el proyecto capitaneado por Alejandro Guillán, y nos presenta un diálogo entre la Galicia de antes de ayer y la de pasado mañana. Se presenta por primera vez en València para responder a preguntas como si puede una caja de ritmos bailar a la vez que una muñeira, si existen puntos comunes entre el aturuxo (uno de los gritos tradicionales gallegos) y una sesión de clubbing€ Las respuestas a estas y otras preguntas son las que proyecta Baiuca en una de sus sesiones: samples de instrumentación tradicional pasados por los filtros de bases techno, el global bass, la musica House. ¿Cómo jugar con Four Tet y Milladorio? BAIUCA y la pista de baile.
La sorpresa de este año en Pops Marítims nos la dan nuestros estimados CIENTO VEINTIUNO DECIBELIOS: 121dB, la extinguida banda de València, que vuelve para reconocerse en esta época, seis años después de su despedida, donde los procesos y los mecanismos han cambiado, muchas bandas han desaparecido y otras han crecido al calor de apuestas diferenciadas por el hecho cultural. Vuelven para darse el gusto, y el gusto será del público del festival que podrá deshacerse y adentrarse de nuevo en la indie más rabioso que nos dejaron sus últimos Assaig/Error (Gor Discos, 2009), y el maravilloso Leshoto (Autoeditado, 2013). 
 

 
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