02 de julio de 2019
02.07.2019

Morella, villa fortaleza

Descubre los rincones de este municipio castellonense y organiza una escapada a su castillo

02.07.2019 | 14:58
Vista panorámica de la localidad. Foto: Adela Talavera.

"La més evocadora ciutat septentrional és Morella, vila que fou d'aristòcrates, burguesos, propietaris, mercaders i clergues i que ara no agombola en tot el terme (tot i ser el segon dels més grans del País Valencià, 418 km2) més que 2.400 habitants, la meitat dels que tenia en començar el segle. Organitzat el territori en denes (12 partides establertes el segle XVIII) viu entre el record i l'esperança".

Vicenç M. Rosselló (1995):
Geografia del País Valencià; pp 381-382.


"Morella es la antigua y noble ciudad de "Bisgargis", que expresa Ptholomeo en la región "Ylercaoni"; se nombró primero "Brigancio" y comunicó el nombre al río que pasa por delante de ella, dicho hasta el presente Brigantes [...]; Era la plaza de armas muy fuerte por su gran castillo, que conserva, y situación montuosa y colinosa, hasta que se suprimió en el anterior reinado, por no estar confinante a reino que pueda ser fronterizo; no obstante era la llave que dividía los Reinos de Aragón y Valencia".

Vicente Castañeda (1916-1924)
Relaciones geográficas, topográficas e históricas del reino de Valencia

"Morella és la ciutat més inesgotablement gótica del País Valencià. Muralles i torres robustes, i esglésies i palaus, i els carrers estrets, costeruts, densos, amb una ojiva sempre a punt, i la pedra sempre noble, retenen encara la glòria castrense i l'efervescència econòmica del passat".

Joan Fuster (1983)
Veure el País Valencià

El carácter estratégico de la comarca de Els Ports, en la confluencia de los antiguos reinos de Valencia, Aragón y el principado de Cataluña. Entre el litoral mediterráneo y el interior peninsular, ha hecho que Morella tenga, desde antiguo, un papel como plaza fuerte. Encaramada en la ladera de una montaña, a más de 1.000 msnm, la ciudad de Morella es la capital de Els Ports, comarca de relieve abrupto y montañoso, con ramblas y muelas, donde el paisaje combina armónicamente la vegetación natural (bosques de pinos, ricos carrascales donde se cría la trufa, robles, etc.) con las obras humanas.

Su clima es mediterráneo de alta montaña y su relieve presenta altiplanos calizos (muelas), que alternan con cuencas deprimidas, recorridas los ríos Bergantes y Cérvol que riegan la comarca. Todas las demás cuencas fluviales de Els Ports son barrancos y ramblas, como las de Vallivana y Celumbres. Entre las cimas por encima de los mil metros destacan la Mola dels Fusters, la Mola del Moixacre, el Turmeli, el Regaxolet, el Bovalar, el Port de Torre Miró, la Nevera de Catí o el Tossal de Xivalcolla.

Morella cuenta con una gran riqueza paisajística que es, a la vez, expresión de la biodiversidad de su territorio, legado de su historia y un recurso crucial para su desarrollo futuro. La población preside un paisaje agreste de cultivos agrícolas en bancales o terrazas, vías pecuarias entre muros de piedra, masías, ermitas y santuarios. Esta ciudad ha experimentado, a lo largo del tiempo, transformaciones decisivas que han convertido su medio natural en paisajes de cultura, cuyo símbolo es la propia ciudad. El urbanismo medieval puso los fundamentos de la trama urbana, que se reconstruyó y se alteró, en la edad moderna, como consecuencia de epidemias y guerras y se densificó después con la independencia de alguna de sus aldeas.

Morella conserva más de dos kilómetros de su muralla medieval, que fue edificada entre los siglos XI y XV. Cuenta con catorce torres y tres puertas de acceso vinculadas a los históricos caminos que dan acceso al recinto de la ciudad: la puerta de Sant Mateu en el camino de València; la puerta de Sant Miquel en el camino de Zaragoza y Alcañiz; y la puerta del Forcall en el camino de Teruel.

La trama urbana se organiza a partir de una serie de calles, condicionadas por la topografía del cerro sobre el que se asienta la ciudad. La calle principal, porticada y de gran atractivo arquitectónico se denomina de Blasco de Alagón, y se extiende desde la plaza y la puerta dels Estudis hasta la de Sant Miquel. Las calles radiales son más empinadas y algunas de ellas están escalonadas (ROSSELLÓ, 1995). Cuenta Morella en su interior con diversos palacios góticos civiles que se abastecían de agua desde la fuente dels Vinatxos a través de un acueducto. En la Edad contemporánea se asiste, en un principio, a un notable incremento demográfico y socioeconómico con un desordenado crecimiento tanto intramuros como extramuros, pero a partir de los años 70, la crisis económica tanto en el sector agrícola y ganadero como en el textil y comercial conllevó a una emigración de sus gentes. A partir de estos momentos, el turismo se empieza a contemplar como uno de los pilares de la economía, produciendo múltiples efectos inducidos y dinamizadores. Esta actividad ofrece oportunidades para recuperar y conservar su patrimonio. El castillo, que se declara BIC en 1985, así como otros monumentos como las murallas, la Iglesia de San Nicolás, la Iglesia de Santa María la Mayor, el Convento de San Francisco u otras obras civiles como el acueducto de Santa Lucía empiezan a ser catalizadores turísticos para la ciudad.

Esta comarca ha contemplado, en apenas 200 años, dos realidades contrapuestas en relación con su paisaje agroforestal. El gran crecimiento demográfico del siglo XVIII obligó a realizar grandes aperturas de terrenos con la finalidad de obtener alimentos suficientes para la población, produciéndose una fuerte intervención antrópica en el paisaje, que se modeló bajo el dominio de esta perspectiva agrícola. Ni tan siquiera los montes de utilidad pública (como Pereroles) sometido a un régimen de aprovechamiento comunal desde la Edad Media, consiguieron eludir esta dinámica. Sin embargo, actualmente se han producido cambios vinculados con la continua pérdida de población, el fuerte éxodo rural y el abandono de terrenos cultivados por lo que el paisaje agrícola abandonado va recuperando su dinámica natural.

"La naturaleza de todo este Territorio es agria, quebrada y montuosa; y aunque se dice que antiguamente tuvo Viñeros, en el día carece de este beneficio, po la poca sustancia del suelo y por la rigidez de los hielos y nieves de Invierno. Actualmente solo produce trigo, aunque de mediana calidad, poco apreciable para el comercio a causa de estar mezclado de malas semillas; bien que para venderle en la Plana y Reyno de Valencia, usan los Labradores del arbitrio de molerlo, y hecho harina se comercia alguna, aunque corta cantidad. País pobre en recursos, debe apelar á la industria; y es muy cierto que los principios que tiene en sus tejidos aunque burdos, podrían adquirirle alguna riqueza por tener en toda la comarca materias abundantes, y no caras. Estas manufacturas producen muy poca utilidad porque se limita su comercio a la Capital Morella, y á algunos Lugares vecinos, que por ser todos pobres, prestan pocos auxilios para el adelantamiento".

Francisco Mariano Nipho y Cagigal (1770)


"Las fortificaciones del peñón de Morella son antiquisimas. En la fuerte argamasa de algunos paredones, se descubren medallas celtíberas y romanas. Antes de la invención de la pólvora, la cumbre del peñón resultaría segura e inatacable. Witiza hizo demoler este fuerte y los árabes lo reedificaron después. El Cid, como los Sanchos y los Alfonsos, se empeñaron inútilmente en conseguir esta enorme fortaleza, y solo D. Blasco de Alagón pudo, a traición, apoderarse de ella".

Carles Sarthou Carreres (1920-1927)
Geografía General del Reino de Valencia, de Carreras Candi.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook