30 de agosto de 2019
30.08.2019

Objetivo: Washington

30.08.2019 | 04:15
Objetivo: Washington

En un momento de este filme, uno de sus protagonistas, ex marine para más señas, afirma: "El mundo, tal y como lo conocíamos, ha cambiado". Lo habrá hecho, pero no, desde luego, en esta trilogía sobre las peripecias del guardaespaldas del presidente de EE UU, Mike Banning (Gerald Butler). A fin de cuentas, las tres han llegado al número uno de la taquilla yanqui. Esta última entrega presenta cierta sensación de agotamiento, manteniendo los ejes de la conspiranoia, el enemigo interior y un ambiguo mensaje progre pero populista. Aun así, tiene sus cosillas. Hay un intento de hacer algo nuevo, de apartarse de la gran baza anterior, en la que los terroristas eran tan aficionados a reventar las sedes de la soberanía popular estadounidense (en la primera) y de la soberanía anglicana (la segunda). Mike Banning ya no debe sobrevivir entre cuatro paredes o en el metro londinense, sino que se lanza a campo abierto, en un viaje por EE UU que a ratos recuerda a El Fugitivo. Allí se topará con el personaje que, de largo, da más vuelo da al filme, que no es otro que el interpretado por un Nick Nolte cada día más cascarrabias, que se eleva por encima del convencionalismo del filme. Hasta en eso se niega el cambio de los tiempos: las viejas estrellas siguen siendo mucho mejores que las nuevas, por mucho que estas últimas se dejen la vida en el gimnasio y aprendiendo artes marciales.

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