30 de agosto de 2019
30.08.2019

La trastienda de un videoclip

Los videoclips se han convertido en una fuerte carta de presentación

30.08.2019 | 04:15
La trastienda de un videoclip

El tiempo que se tarda en ver un vídeo musical puede ser similar a lo que dura un café o una conversación de ascensor. Pero esos cuatro minutos de videoclip requieren meses de trabajo y un gran esfuerzo para llevarlo a cabo y conseguir que una idea se convierta en un producto audiovisual de calidad para el goce y disfrute de los espectadores.

Hace unas semanas se rodó el videoclip Dinero, de Mueveloreina, dúo integrado por Karma Cereza y Joaco J Fox. La producción ha sido dirigida por Carmen Torner y producida por Ryu Media, con Rafa Lis a la cabeza. La historia que retrata es la de cuatro exprostitutas que, después de haber sido maltratadas y vejadas por su anterior proxeneta, deciden unirse para vengarse.

Desde que nace la idea hasta que se convierte en vídeo, el producto pasa por tres fases: preproducción, producción y posproducción. De acuerdo con declaraciones de Carmen Torner, directora del proyecto, durante la primera de las fases se creó la idea y el guion -obra de la directora-, se buscaron las referencias, los recursos materiales y las personas necesarias para hacer el trabajo. En el caso de Dinero, «el vídeo tiene la esencia de las 'superheroinas de los 2000' con una visión empoderadora de la mujer, además de una crítica a cómo se concibe la prostitución en este país», afirma. En definitiva, «la esencia se basa en una violencia estética y edulcorada, con sentido del humor negro». El guion se detalló plano a plano, escuchando la canción para atender a la relación entre la imagen y el sonido.

Otro de los retos, son las localizaciones, al tener que buscar las más adecuadas para plasmar las ideas que se quieren representar. Por ejemplo, una de ellas fue el Club Vívora, una sala que años atrás se llamaba La guerra y el lugar era un after de ambiente. «El club era un edificio con varias plantas y cada una era una cosa distinta. Había un cine porno, glory halls, jaulas...», relata Karma.

Además, en la fase de preproducción también se concreta todo lo que aparece en el vídeo, como el vestuario, la localización, el equipo técnico, la iluminación o el arte, a cargo de David Gonher.

Tratándose de la producción, fueron dos días de rodaje muy intensos en los que el equipo, muy implicado desde el principio, se dejó la piel trabajando a fondo para que el proyecto saliese adelante, explica la cantante. Esta segunda fase consiste en el periodo de tiempo que se tarda en grabar los planos para su montaje.

Todo acaba con la posproducción. Tras tener el vídeo ya ensamblado, ha llegado el turno de los efectos visuales, que han corrido a cargo de Quasar Dinamycs, y también de Celia Cuenca, responsable de la ilustración. En esta fase es de vital importancia el trabajo de dirección y producción, que hacen la función de planificar y coordinar los departamentos para conseguir un buen diseño de las escenas.

En el proceso del vídeo han participado también Giovanna Ribes a cargo del vestuario, Guillem Oliver en la dirección de fotografía y Ana María Balsera, de estética.

En síntesis, «el rodaje fue apoteósico, pero todo el equipo se implicó de lleno, y aún a pesar de las jornadas maratonianas, el Apocalipsis se convirtió en un Edén creativo. El esfuerzo y el sacrificio dan sus frutos, y en este vídeo nos hemos dejado todo, todos. El mundo videoclip es muy poco gratificante a nivel monetario pero mucho a nivel profesional y creativo. Precisamente en este vídeo, nunca el 'dinero' valió tan poco», afirman Mueveloreina.

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