27 de septiembre de 2019
27.09.2019

La Principita, filosofía de vida

27.09.2019 | 04:15
La Principita, filosofía de vida

La Principita es una aventura, la aventura de una niña, quizá perdida, que llega de un lejano planeta y descubre las paradojas de éste en el que nosotros vivimos. La aventura de conocer la Tierra. La aventura de descubrir lo que significan grandes palabras como amistad, solidaridad, igualdad€ Alfonso Zurro versiona El Principito, el cuento de Antoine de Saint-Exupéry

Quién no ha leído El Principito? ¿Tú también miras hacia las estrellas y rememoras a ese niño que vive solo en un pequeño planeta? ¿Y qué hay del piloto? Ese piloto que gracias a la avería de su avión en el desierto del Sahara conoció al Principito. Él vuelve al mismo lugar año tras año con la esperanza de que regrese otra vez ese personaje. Y aquí empieza la nueva historia€ Porque un día, en lugar del Principito, aparece una niña. Una niña que también proviene de otro lejano y pequeñísimo planeta. Porque La Principita es la aventura de una niña que llega de otro planeta y descubre las paradojas del mundo que habitamos. Una pequeña que se adentra en el reto de conocer el lugar que llamamos Tierra; en la aventura de descubrir lo que significan palabras como amistad, solidaridad, igualdad, respeto€

La Principita, la obra que el Teatro Clásico de Sevilla trae a La Rambleta, es una relectura de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, uno de los relatos más universales que es mucho más que un libro: es toda una filosofía de vida. Un relato, escrito en plena guerra mundial, que está plagado de temas de gran trascendencia como la pérdida, el sentido de la vida, la amistada, el amor o la soledad; un auténtico escrito sobre la naturaleza del ser humano. Porque en El Principio, sus palabras, sus pensamientos, sus ideas reflejan ese terrible momento histórico. Un personaje extraterrestre y un aviador perdido en el desierto. El vacío. La nada. Un encuentro entre gentes de mundos diferentes para buscar palabras y humanidad a la locura que se había instalado en el planeta. El horror. Una luz en la oscuridad de los corazones.

Y esta es una obra de teatro para niños que continúa el viaje sobre la historia original para reencontrarnos con ese Principito que añoramos y donde alguien ha ocupado su lugar. Una niña que bien podría ser La Principita. Una propuesta potente, con música en directo, bellas imágenes, y mucho ritmo que ayuda a descubrir el mundo con otros ojos, con la palabra, la música, juegos, magia€ Galardonado en 2019 con tres premios Lorca (mejor Espectáculo Infantil y familiar, Escenografía y Vestuario), el texto y la dirección son de Alfonso Zurro, y la escenografía corre a cargo de Curt Allen Wilmer (Premio Max 2017). El reparto incluye a Alicia Moruno en el papel de La Principita, Javier Centeno como Antoine y otros y Manuel Rodríguez como El Piloto.

«En la puesta en escena nunca olvidamos que es una obra infantil y el público a la que va dirigida. Hablamos de niños que se han desarrollado desde el mundo de la imagen, de niños alejados de la lectura y que sí miran mucho el móvil y se olvidan de hablar entre ellos. De niños que abandonan los juegos populares por videojuegos en todo tipo de plataformas», apuntan Juan Motilla y Noelia Diez, directores del Teatro Clásico de Sevilla. «Los niños son el futuro del teatro, como espectadores o como creadores. Por eso incluimos escenas breves, imaginativas, sorpresivas, juegos, imágenes, música, magia...», sostienen. «Nuestro objetivo es acercar las piezas clásicas a un público cada vez menos acostumbrado a ellas. Obras que nos interesan por su valor artístico y literario, porque conectan con el imaginario colectivo y porque, con el paso del tiempo, encontramos nuevo y ricos matices en ellas», apuntan los directores y encargados de toda la producción del Teatro Clásico de Sevilla.

La Principita no es solo una relectura de El principito, es una obra infantil a través de la que los pequeños podrán descubrir en sesenta minutos lo que significan grandes palabras como amistad, solidaridad, igualdad, respeto.


La Rambleta. Día 29, a las 12:30 horas y a las 17 horas

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