07 de febrero de 2020
07.02.2020

Dova: "Empecé por una necesidad y terminé satisfecha"

Afincada en València, Dova se retiró sin previo aviso en 2012 después de 45 años en el mundo de la canción. Artista internacional, alcanza el cenit mediático cuando participa en Pasaporte a Dublin en la TVE de 1970. Hoy mira su pasado sin nostalgia ni añoranza. De ella se dijo que era la Barbra Streisand española

07.02.2020 | 04:15
Dova: "Empecé por una necesidad y terminé satisfecha"

Poco dada a la exposición pública, Paquita Dolz –su verdadero nombre– abre las puertas de su casa para recordar a Dova.

P ¿A qué se debe tu inicio artístico en Mallorca?
R Mi marido perdió el trabajo y teníamos una niña recién nacida. Sólo cantaba en privado, pero, ante tal panorama, me presenté en una sala de fiestas de Mallorca. Mi trayectoria es fruto de la supervivencia. Sabía cantar en inglés y el público extranjero me aceptó de tal manera que ampliaron el contrato. De allí pasé a la mejor sala de España, Tito's.

P José Luis Perales se retira y ha dicho que nunca fue ambicioso. ¿Te sientes identificada con sus palabras?
R Totalmente. Recibí más premios de lo que yo esperaba. Me conformé con cantar buenas canciones y sentirme cómoda en el escenario, siendo quien soy, sin imposiciones. Ésa fue mi manera de entender la música.
P Si mañana nacieras de nuevo, ¿qué mantendrías y qué cambiarías?
R Evitaría las imposiciones de las discográficas, que fueron terribles. Mantendría hacer las cosas a mi manera. No sólo cantar, expresar. Por eso, aunque yo ya cantaba, estudié para ganar notas, para vocalizar, para hacer declamación€
P Cuando piensas en tu pasado artístico, ¿qué balance haces?
R Mi trayectoria fue densa. Llegué a ser una artista internacional. Canté en toda Europa, cuando en Berlín todavía existía el muro. También en los países del Este, como Rumanía. Tengo un bagaje denso, me siento orgullosa, si bien nunca presumo. Quizá podría haber hecho más, no lo sé. He cantado en numerosas televisiones y viajado muchísimo; considero que alcancé una meta considerable. No esperaba tanto.
P ¿Sientes nostalgia?
R ¡Para nada! Empecé por una necesidad y terminé satisfecha.
P Te retiraste sin aviso. Recuerdo tu última actuación en la Feria de Julio de València y ya nunca más supimos de ti€
R ¿Por qué tengo que anunciarlo? He cantado 45 años. Tenía muchas ganas de hogar, de disfrutar de mis nietos. Decidí abandonar totalmente la música y no quise decir nada a nadie. ¿Para qué?
P ¿Cómo ves el panorama musical actual?
R A mí me parece que la mayoría de artistas cantan igual. Si no, mira Operación Triunfo.
P ¿Piensas que es importante retirarse? Hay artistas que están cerca de los 60 años en el escenario, como tu amiga Helena Bianco.
R Helena es una grandísima artista. Está mejor de todo que antes. Escenifica hoy más que hace diez años. Siempre ha cantado muy bien, pero tenía dentro muchísimo por sacar y por fin ha salido todo ese potencial que tenía guardado. La admiro profundamente.
P ¿Qué recuerdos tienes de Pasaporte a Dublín?
R Me metieron por narices, el realizador y su secretario. Pensaron que era extranjera porque me vieron cantar en inglés. Mi amiga Salomé cantaba en catalán aquello de Se'n va anar en 1963, y luego, en 1969, ganaría Eurovisión. Ella ya tenía cierto nombre. Yo todavía no era conocida. Pero el caso es que me eligieron a mí. Salir en TVE en esa época era proyectarte. Tengo muy gratos recuerdos del programa. Fíjate que, en otra ocasión, Pepe Domingo Castaño me presentó como mallorquina. Maticé que nací en Tavernes de la Valldigna y el alcalde me escribió agradeciéndome esa mención al pueblo. Luego me contrataron para sus fiestas.
P Tu gran éxito fue Los gitanos.
R Es una canción especial. Necesitaba un tema mío para presentarme fuera de España, que fuera moderno, pero español. En el estudio de Augusto Algueró me presentaron algo melódico. Dije que no. De repente suenan unos acordes en el piano, el inicio de la canción. ¡Eso es lo que quería! Desde el primer segundo supe que ése era mi tema de presentación. Cada vez que tocaba más lo sentía. Luego la monté a mi manera. Al público la presentaba hablando en inglés. Y nada más escuchar el título la gente aplaudía eufórica. En Bruselas canté en el gran festival que se celebraba en el emblemático Atomium. La gente aplaudía poco. A la tercera canción pensé en retirarme. Canté No me importa, es mi hermano en inglés y la cosa se animó. Después de Hay un mañana se mantenía el ambiente. Además, me negaba a hablarles en francés. Luego les dije que cantaría Los gitanos en español y el éxito fue total. Ésa era la razón de ser de esta canción, tener una canción bandera fuera de España que asociaran inmediatamente a mi repertorio.

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