09 de abril de 2020
09.04.2020
Levante-emv

TOCAR TRECHO

Elogio de la diversidad

09.04.2020 | 04:15
Elogio de la diversidad

Ni puedo ni quiero evitar esta semana EL TEMA: la situación intensa y extraña que todos estamos viviendo debido al confinamiento que estamos siguiendo. Siento la necesidad de abordar en este artículo una dimensión de la crisis que la hace especialmente complicada pero que a la vez es rica y bella, esa dimensión es la diversidad, el hecho de que cada uno de nosotros sentimos estos días de forma diferente.
Mientras que una realidad dura nos une a todos, nuestra subjetividad crea un diálogo colectivo, que se produce en aplicaciones de mensajería, en redes sociales y medios de comunicación, con una maravillosa riqueza de puntos de vista. Aunque ello puede generar discrepancia e incluso algún conflicto, me gustaría proponer una máxima: bien acogidos, todos los puntos de vista suman.
Así que me he propuesto ceder la palabra a gente de mi entorno, para que sumen. Les he pedido que escriban unas líneas sobre cómo están viviendo y sintiendo esta situación y esto es lo que han aportado, sin retoques ni ediciones. (Muchas gracias a todos los que habéis co-escrito este artículo, os quiero mucho):

Afortunadamente en casa tengo luz y espacio para moverme. Y tengo a mi mujer cerca. Hablamos y nos abrazamos con profundidad. Estoy bien, pero... Hay dos cosas que me crean malestar: no poder estar y abrazarnos con personas que quiero y cierto sentimiento de culpa por sentirme tan a gusto mientras otros se están sacrificando o pasándolo mal.

Cada mañana cuando despierto, tengo que hacerme a la idea de que esta situación no es una pesadilla, luego me entristece pensar que un día más no podré abrazar y besar a las personas que más quiero. Pero la vida es esto, y como es lo mejor que tenemos, me quedo en casa y procuro hacer las tareas del día a día con toda la normalidad posible, pero de vez en cuando, me sale un suspiro triste y le pido a Dios que acabe pronto este mal sueño.

Después de un par de días de «lamentación por tener que vivir esto y en este momento» (para mí era vital poder disfrutar de mi baja por maternidad), tengo miedos por el que nos puede pasar, echar de menos a mi familia y amigos, ahora estoy en un momento de felicidad, estoy disfrutando mucho de mí misma, me estoy dedicando tiempo de calidad y a mi vida también, porque he PARADO, disfruto de la tontería de tomarme un café mientras me da el sol en el balconcito, estoy con mi bebé con calidad -dedicándole toda mi atención cuando estoy con él y estoy inventándome juegos, canciones, posiciones- dándole caña a una creatividad que no sabía que tenía. ¡Coño, es que en muchos aspectos estoy ganando! Solo me da pena no poder ir varias semanas a Barcelona pero... creo que habrá más oportunidades! Y en el mientras tanto.... nos faceteamos!

Holaaa! Pues el confinamiento me ha ido afectando diferente a medida que han ido pasando los días (y hemos ido sabiendo más noticias). Durante la semana en realidad fue más un sentimiento de satisfacción por estar haciéndolo «bien»: demostrarte que eres capaz de seguir una rutina pese a estar en casa, que el teletrabajo va saliendo bien, que haces deporte, etc. Pero el finde ha sido diferente... he empezado a sentir miedo por si lo pillara alguien de mi alrededor (que si la novia de mi hermano tiene fiebre, que si mi madre tose...) ya que si les tuvieran que ingresar sería muy duro no poderles ir a ver al hospital. Y además, he echado de menos socializar... no me aburro porque hago muchas cosas diferentes (ayer estuve con el Instagram, jugando a la granja, leyendo, viendo una serie, anulando un viaje que regalé a mis padres para abril...) pero ninguna de ellas era social... suerte q a última hora de la tarde recibí una videollamada de 3 amigos y me animé ?? y también aproveché para hablar un rato por Whatsapp con un amigo y también fue un desahogo ??

Buenas Ignacio! Pues tengo la suerte de tener trabajo lo que hace que los días entre semana se me pasen rápido, si no fuera así supongo que me costaría mucho más estar confinado. El confinamiento ha hecho que aproveche mucho más la terraza, cuando antes apenas la usaba. O por ejemplo que aproveche a cocinar algún plato nuevo el fin de semana.

Buenas! Te contesto por aquí: yo lo estoy pasando solo, lo peor es no poder tener contacto físico con nadie. Aun así, como fui opositor varios años, ya pasé por algo parecido. Lleno el día con trabajo, deporte, música y cosas alegres, en general. Informado, lo justo.

Como adultos lo entendemos y lo llevamos bien. Aprovechamos para bajar el ritmo ajetreado del día a día. Como padres se nos rompe el alma al ver a nuestros hijos tristes por no poder salir de casa, ni ir al cole o guardería, ni ver a sus amigos, ni salir a correr. No sabemos cómo haremos para que aguanten 3 semanas más.

Estoy acostumbrada a estar conmigo misma y me gusta, generalmente me río, soy graciosa ??, me entretengo porque soy curiosa, tengo mis momentos de paz, y también lloro porqué tengo mis momentos de soledad. Pero ¿cómo me siento en estos momentos de confinamiento? Pues no sé, tengo sentimientos encontrados, la batalla entre mi lado gracioso y mi lado melancólico, he aprendido algo no nuevo, pero si en profundidad: sé lo que es echar de menos. #yomequedoencasa

Todas las formas de ver y vivir esta situación son legítimas, y doy las gracias por que existan cada una de ellas. Un fuerte abrazo a todos y mucho ánimo.

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