El número de animales de compañía en España ha crecido un 40 % en los últimos cinco años, hasta llegar a 13 millones de mascotas, de las que algo más de 12 millones son perros. Desde hace unas semanas, éstos se han convertido para muchos en su única compañía y más en un desahogo que en una obligación. Esos paseos que antes suponían un incordio ahora son una manera de tomar aire, siempre y cuando se hagan respetando las normas dadas por las autoridades. Estamos yendo a los supermercados y en muchas ocasiones comprando como si no hubiera un mañana pero, ¿estamos haciendo lo mismo con nuestros perros? La respuesta es sí. Antes del confinamiento el gasto era de unos 80 euros al mes y ahora ha aumentado en un 40 % hasta los 112 euros.

Los alimentos comerciales para perros pueden ser muy variados, pero se clasifican en dos grandes tipos: en alimentos húmedos o secos según su contenido en agua. Muchas veces uno no sabe qué diferencia hay ni que es mejor para nuestra mascota, por lo que Nutritienda.com ha elaborado una serie de pautas:

Los beneficios de la comida húmeda son:

- Aporta al perro una hidratación extra. Es más, este alimento es el más idóneo en casos en los que el perro no tome la suficiente agua o en momentos y situaciones en las que el acceso a la misma esté más limitado. Algo muy beneficioso para la salud de las vías urinarias del can.

- Se sacia antes y controla su peso. Gracias a este «extra» de agua, los nutrientes en la alimentación húmeda están más diluidos, lo que hará que el perro tome más cantidad de alimento para obtener la misma cantidad de calorías en comparación a la alimentación seca. Esto ayudará a que se sacie antes y se pueda, así, controlar su peso. Si no se controlan las cantidades ni la calidad del alimento se podría obtener el efecto contrario haciendo que el perro suba de peso.

- Aporta nutrientes de calidad. En la mayoría de casos, aporta una serie de nutrientes de calidad necesarios para su sano crecimiento y desarrollo que no siempre se encuentra en los piensos secos más comunes.

- Su aroma y sabor facilita su ingesta. Es la opción más atractiva gracias a su aroma y sabor altamente apreciable con el paladar. Esto ayuda a potenciar su ingesta en animales con problemas renales y con poco apetito.

- Fácil de masticar. Ideal para perros muy jóvenes, de edad avanzada o con problemas dentales, por su textura más tierna y suave.

Los beneficios de la comida seca son:

-Los piensos suelen presentar una composición más equilibrada. Ayudan a mantener la dentadura del animal limpia y libre de sarro.

- Es más fácil de almacenar y dura más tiempo. La proporción de agua en la comida húmeda supone entre el 60-84 % del alimento mientras que, en la seca, la proporción está entre el 3 % y el 12 %. Esto influye en la duración del producto.

- Es más rentable. Viene más cantidad a menor coste. Es la opción más respetuosa con el medio ambiente (a rasgos generales) ya que implica el uso de menos envases.

- Engorda menos. Debido a su bajo contenido de calorías y carbohidratos, este tipo de alimento resulta el más adecuado si se necesita controlar el peso de la mascota.

- Buena para su dentadura. El formato del alimento seco tiene un efecto mecánico sobre los dientes ayudando a eliminar restos de comida. ¡Muy beneficioso para mantener la dentadura del perro limpia previniendo la formación de sarro y placa bacteriana!

- No son necesarias grandes raciones. La comida seca incorpora carnes y otras partes animales deshidratadas y desengrasadas que suponen una fuente de proteína concentrada muy rica en nutrientes. Esto implica que una pequeña porción de pienso aporte al perro abundante energía mientras que para mantener ese nivel energético con la comida húmeda se necesitaría el doble o triple de alimento (dependiendo de la composición).

- Ensucia menos. El pienso no deja manchas, ¡ni siquiera cuando al perro se le cae del plato! Los restos que este tipo de alimentación deja se pueden limpiar fácilmente y su olor es menos intenso.