La nueva serie de Álex Pina, creador de «La casa de papel», es una juerga de frases dilapidarias, bellos planos y estereotipos aberrantes. Sí, lo que leen. Porque «White lines» refleja dos nacionalidades, dos estilos de vida, tan cercanos pero tan poco explorados como para que nos extrañe una serie así. Pina ha juntado una juerga a la inglesa y la ambición y la corruptela española para darnos un thriller bien configurado, pero cuyos personajes ofrecen una imagen demasiado típica de ambas nacionalidades. Está el matrimonio corrupto, el hijo jeta, el inglés cani, la pija y el adolescente que encuentra en la fiesta el sentido de la vida. Pina los ha moldeado con una ironía muy característica, lo que convierte «White lines» en no solo un thriller sino en una comedia ácida sobre los ingleses y los pijipis que llegaron a la isla para colonizarla.

A medida que pasan los capítulos, Pina desdibuja a estos personajes con maestría para poner el foco sobre lo que nos ocupa: el cadáver de un joven inglés desaparecido hace 20 años acaba de ser descubierto en Almería. Algo curioso teniendo en cuenta que el chaval era un popular Dj de Ibiza. Su hermana se traslada rápidamente a la isla para averiguar la verdad. Para ello, intentará descubrir más cosas de los amigos que acompañaron a su hermano durante sus años en Ibiza. La isla es otro de los protagonistas de la serie. Cada plano refleja el amor que profesa Pina por las Islas Baleares. Sin embargo, el creador de «La casa de papel» no ha querido andarse con rodeos y muestra sin paños calientes una Ibiza nocturna, donde las drogas campan a sus anchas y son la moneda de cambio de cualquier clase social.

La música acompaña al espectadores durante todo este viaje. Radiohead, David Guetta y hasta Estrella Morente ponen la banda sonora a esta serie. Las canciones también sirven para describir a cada personaje de Pina, algo que en muchas ocasiones sorprende. Y no por las oportunas elecciones del creador, sino por su sentido del humor. Por ejemplo, a un camionero andaluz le puso la música de fondo de Los Manolos y a una banda de narcos rumanos el «Dragostea din tei» de O-Zone.

El reparto está conformado mayoritariamente por actores británicos, como Laura Haddock, Daniel Mays, Laurence Fox o Angela Griffin. Aunque también hay caras conocidas para los hispanohablantes, como Juan Diego Botto, Belén López o Pedro Casablanc.

La ironía y el sentido del humor de Pina también se puede percibir en el propio título de la serie. «White lines» («Lineas blancas»). Cómo vicia encontrar los dobles sentidos a todo.