Las (buenas) series también son para el verano. Esta estación ya no es, no lo es desde hace tiempo, sinónimo de sequía en cuanto a estrenos relevantes, algo que resulta especialmente tranquilizador este verano particular, cuando quizá viajemos menos o menos lejos. La covid-19 todavía no afecta en exceso al flujo de lanzamientos, no de momento, y ha resultado fácil seleccionar hasta 15 títulos que merecen una oportunidad. Seguramente, acabaran llegando incluso más. Feliz verano.

Oficina de infiltrados ( Movistar, 23 de junio)

La quinta temporada este thriller de espionaje tiene al mismísimo Jacques Audiard (realizador de la memorable Un profeta) como showrunner' y en la dirección de los dos últimos episodios; Mathieu Kassovitz, Malotru en la serie, se anima también a dirigir un puñado de ellos. Otro gancho: el gran Louis Garrel se une al reparto como nuevo agente clandestino. Al principio de esta entrega, la DGSE (o Dirección General de Seguridad Exterior francesa) se ve sacudida por las revelaciones en prensa de la presunta ejecución de Malotru y el papel que desempeñaron tanto ellos como la CIA en la operación.

The Great (Starzplay)

Esta creación de Tony McNamara, coguionista de ‘La favorita’, es una crónica irreverente, obscena y descarnada del ascenso al poder de Catalina la Grande (Elle Fanning), presentada como una mujer inquieta enfrentada a las niñerías de un Pedro III (Nicholas Hoult) al que planea derrocar con un golpe de estado. Una historia ‘ocasionalmente verdadera’ en fluido equilibrio entre el drama de época y la comedia negra, satírica y cruel.

The politician (Netflix, 19 de junio)

El drama satírico de Ryan Murphy, del que se habló quizá menos de lo previsto, podría ganar calado esta segunda entrega, en la que el inefable Payton (Ben Platt) tendrá un par de irresistibles enemigas en su carrera por las elecciones al Senado: Dede Standish (Judith Light), política con relación secreta a tres bandas, y su jefa de gabinete (¡Bette Midler!).

Las luminarias (HBO, 22 de junio)

En la adaptación a televisión de su propia novela, ganadora del Booker Prize en el 2013, Eleanor Catton no ha buscado una narrativa más lineal ni extirpado el aura astrológica. Las luminarias es, como el libro, un puzle con piezas de dos tiempos: el de un misterio de asesinato y el de la llegada de Anna Wetherell (Eve Hewson) a Nueva Zelanda, donde encontrará antes la ruina emocional que el oro o el amor, todo por culpa de la madame de burdel Lydia Wells (Eva Green).

Ramy (Starzplay)

Poco vista por estos lares (el problema de no salir destacado en los estantes de Netflix), la comedia de Ramy Youssef es una inmersión divertida pero compleja en un mundo, el de los jóvenes musulmanes nacidos en Estados Unidos, poco visto en televisión. Ahora el Ramy de ficción está de bajón: recién vuelto de Egipto, donde vivió la muerte de su abuelo y se lio con su prima, trata de negar su vacío emocional a base de masturbación. Su única esperanza es un líder sufí con el rostro de Mahershala Ali.

Normal people (Starzplay)

La propia Sally Rooney ejerce como coguionista y productora en esta exitosa adaptación de Gente normal, su célebre novela de amor, clase y tránsito a la vida adulta para millennials. Marianne (Daisy Edgar-Jones) y Connell (Paul Mescal) no son tan distintos en la serie como en el libro (aquí les une una belleza que no es normal), pero los conflictos de su romance siguen resultando creíbles. El director Lenny Abrahamson (La habitación) captura su acercamiento espiritual y carnal con enorme sensibilidad.

Desplazados rock (Apple +)

Este drama de refugiados, cocreado por la poderosa Cate Blanchett, también está íntegramente dirigido por mujeres, en este caso Emma Freeman y Jocelyn Moorhouse. Un centro de detención de inmigrantes se sirve coo encrucijada de las vidas de cuatro extraños: la víctima de una secta (enorme, como siempre, Yvonne Strahovski), un hombre afgano separado de su familia y un nuevo guardia y la directora del centro.

Perry mason (HBO,22 de junio)

El Perry Mason más canónico, el de Raymond Burr, era un tipo serio hasta decir basta. En la precuela protagonizada por Matthew Rhys, el famoso abogado es un escurridizo detective con afición por la bebida y las mujeres. Siempre nos quedará la duda de qué habría hecho con este material Nic Pizzolatto (True detective), primer guionista previsto, pero Rolin Jones y Ron Fitzgerald (’Friday night lights’) se han marcado un prometedor neo-noir.

El asesino sin rostro (HBO, 29 de junio)

Tras explorar el caso del asesino de Long Island desde la ficción (Chicas perdidas), Liz Garbus vuelve a su medio más habitual, el documental, con esta adaptación del libro de Michelle McNamara sobre el asesino de Golden State, activo en California entre 1974 y 1986. La autora se obsesionó con el caso y ayudó con sus pesquisas al arresto tardío del criminal. Por desgracia, no vivió para verlo capturado, ni para ver este homenaje a su trabajo: McNamara murió inesperadamente en el 2016.

Dark (Netflix, 27 de junio)

Si las dos primeras temporadas de Dark les parecieron complejas, esperen a la tercera, en la que entra en juego una dimensión paralela, como ya avisó La Otra Martha al joven Jonas al final de la anterior entrega: «La pregunta no es de qué época, sino de qué mundo», recordemos. El nuevo viaje pre y posapocalíptico -viaje ya final- arranca casi como reboot de la primera temporada.

Territorio lovecraft (HBO, agosto)

La novela de Matt Ruff llega a todo lujo a la televisión. Jordan Peele, J.J. Abrams y Misha Green (Underground) han producido una adaptación que, a tenor de los increíbles avances, podría dominar la conversación en torno a las series este verano. Jonathan Majors (el hijo de Delroy Lindo en Da 5 bloods: Hermanos de armas) es Atticus, un joven negro que, ayudado por una amiga de infancia y su tío, se embarca en un viaje por la América de Jim Crow (y terrenos aún más terroríficos) para encontrar a su padre desaparecido.