Malabares, acrodanza y telas aéreas. Visibilidad y reivindicación. Una llamada de atención. Un grito de auxilio. Mañana, y será su cuarta edición, se celebrará la Nit del Circ Valencià. Pero no será una más. Será, quizás, la más especial. El sector, como otros muchos de las artes escénicas, se siente asfixiado, pero confiado en volver a resurgir. Mañana, en las calles de València y en el Teatro Principal, sacará músculo. Organizado por la Associació de professionals del circ de la Comunitat Valenciana en colaboración con el Institut Valencià de Cultura, el Ayuntamiento de València y la Diputación de València, el objetivo de esa iniciativa es «dar visibilidad a artistas y compañías circenses valencianas», así como «contribuir» para divulgar el circo como arte escénica «singular».

«Con la Nit del Circ Valencià buscamos ser un referente dentro de las artes escénicas valencianas, contribuyendo a la profesionalización del sector, y dando visibilidad a los espectáculos circenses creados y producidos en la Comunidad Valenciana», apunta María Ferrer.

Coordinado por Melina Bemposta,la Nit se mostrará en la calle y en el Teatre Principal. En el exterior, dos espectáculos; en el interior, una ventana desde donde descubrir artistas a través de diferentes números independientes. En resumidas cuentas, una radiografía del circo valenciano de ahora, aquí. Desnudo. Unido. Pobre. Apasionado. Porque esta jornada pretende ser una contribución a la intimidad, a la belleza, a la reflexión. Un grito para recordar que este trabajo no tiene sentido si no es en conexión con el público, a quien imaginan «rebelde y creativo».

En la plaza Viriato se mostraran dos espectáculos de calle gratuitos . «Célula» de la compañía Subcielo Danza Aérea y «Crazy Safari Circus» de la compañía Les Dessous de Barbara. El primero, de 20 minutos de duración, es una pieza tango en pared, una obra de danza que invierte el escenario y se atreve a volar. De una célula que se divide, nacen dos seres que exploran el espacio y sus posibilidades; juegan en una atmósfera fraternal. Inesperadamente se separan… se buscan, se necesitan y se reencuentran de forma pasional. Nuevamente juntos se alimentan, fortalecen y vuelven a separar en una continua búsqueda de trascender. Cambian de piel, pero la vida los reencuentra en un ciclo continuo. Siempre condenados al amor eterno y perfecto… al amor platónico. La segunda pieza es un juego. Es el Safari más inesperado que jamás haya existido, donde humanos y animales se unen para sorprendernos con contorsiones improbables, natación sincronizada ecuestre, tiro al arco malabarístico y doma contemporánea. Un juego de puntería festivo y molesto por esencia. El objetivo del juego: hacer caer a la cebra en una piscina de agua acertando en una diana con una pelota. Una simple e inocente invitación a divertirse de la desgracia ajena. Una pieza en la que el espectador es también actor del espectáculo y lo que sucederá, dependerá de su agilidad, de su puntería, de su buena consciencia o incluso de su cartera. Pero Crazy Safari Circus va más allá porque incide en problemáticas como el maltrato animal, la ambivalencia de la caza deportiva o el verdadero sentido de la pesca deportiva. Porque el circo, a pesar de que en la gala se le rendirá homenaje al fallecido Rafa Pla, es mucho más que payasos y eso es lo que reivindica la Nit del Circ Valencià.

«Es el momento de invitar al público a descubrir este sector tan olvidado, haciendo de esta Nit del circ valencià un punto de referencia y una celebración anual importante dentro de la cultura valenciana», remarcan desde la Apccv, una asociación de compañías y artistas que emprenden el circo como medio de expresión artística. «De un circo entendido como arte escénica sin explotación humana o animal, exhibido en carpas, teatros, salas, plazas ..», inciden. Una asociación que, desde 2011, trabaja por la divulgación y normalización del circo en todas sus modalidades para situarlo como hecho intrínsecamente cultural, en la misma categoría que las otras artes escénicas.