Las nuevas restricciones en la Comunitat Valenciana de cara a Semana Santa en las que las terrazas ya abren al 100% y el interior de los restaurantes a un tercio de su capacidad, ha hecho que muchos restaurantes se haya lanzado a abrir sus terrazas en València. Hemos rebuscado y aquí proponemos un puñado de locales que aseguran una comida sabrosa en un espacio exterior agradable incluso cuando el tiempo planta cara, aunque hoy no es el caso.

Desdescalada: Las terrazas abiertas en València

La Marítima

690 70 52 16

Es el espacio ideal para días como estos en los que tienes que comer al aire libre con un tiempo incierto. Es lo bueno que tiene que la casa te la haya diseñado David Chipperfield, que cualquier rincón es un espectáculo. Si sale el sol, las terrazas junto al canal son las mejores, pero si se cubre y amenaza lluvia, el enorme voladizo y las estufas te confieren un entorno muy agradable. En los primeros días de la reapertura ofrece un menú único que acaba en arroz o gazpachos marineros y cuenta con entrantes que exhiben una sensata originalidad.

Taberna Alkazar&Civera

963 52 95 75 y 963 52 97 64

La calle Mossèn Femades se levanta estos días al rescate de los amantes del marisco. Dos templos del producto frente a frente, cubriendo ambos flancos de la calle con dos terrazas que, además, son discretas y resguardadas del ajetreo propio de los barrios céntricos. Yo podría levantarme de una mesa en Civera y sentarme para volver a comer en la Taberna Alkazar sin pestañear. No es gula, es que con tantos días cerrados llevo mucha hambre atrasada.

Yarza

963 95 20 11

Yarza no necesita ocupar la acera para abrir. Su vestíbulo de bienvenida es una zona abierta convertida en terraza. Ese espacio era antes un lugar ideal para fumarse un pitillo cuando la sobremesa se alargaba pero ahora se ha convertido en uno de los poco espacios en los que se puede comer en el ensanche si la metereología se pone caprichosa y le da por llover. Como el espacio es reducido y Manu se ha convertido en uno de los restaurante más deseados por el vecindario, conviene reservar con tiempo o nos quedaremos si mesa.

Baobab

961 67 66 75

Baobab ha ocupado la calzada. La exhuberancia de la cocina que emana de Raúl Aleixandre casa mal con las mesas al aire libre, pero… qué más da el entorno si cuando te llega el plato solo tienes ojos para esa cigala. En estos dias de un cierto fresco sienta de maravilla su arroz marinero, sus fideos a la plancha y sus ortiguillas rebozadas. También la gamba, que no calienta pero alegra.

La Pérgola

963 69 90 79

Este clásico de la ciudad se ha puesto de moda sin hacer el más mínimo esfuerzo por conseguirlo. Este bar con aspecto de chiringuito arrastra una tradición de décadas. Tiene una clientela fija que aprecia el servicio familiar y una plancha de altura. Pero ahora una nueva oleada de clientes han descubierto sus bocadillos. Vienen atraídos por esa fantástica terraza que tiene la alameda como escenario. Una vez allí descubren las tortillas y caen rendidos. Esas tortillas se hacen en serie y a demanda. Cuando se acaba una, se hace otra. Nunca hay dos al corte. La más famosa es la de patatas, pero hay de alcachofas, de sobrasada…Los más ambiciosos se atreven con los bocadillos de la casa, rellenos hasta que amenazan desbordarse.

Paraíso Travel

691 54 92 09

Junior Franco traslada su atrevimiento a la calle. Quienes conocen la estrecha acera de la calle Carda no pueden imaginar cómo Junior conseguirá montar una terraza. Pero hay que vislumbrar la pequeña plaza que se abre unos metros más hacia arriba para entenderlo. Allí Junior tiene licencia para cuatro mesas que, en tiempos de normalidad, casi nunca utiliza. Pero ahora, ese pequeño espacio se convierte en trinchera frente a la pandemia donde disfrutar del ceviche cartagenero de Junior o de su maravilloso sorbete de lulo.

Al Tun Tun

963 74 93 40

Valentín Sánchez está dispuesto a todo. Loco por reencontrarse con sus clientes ha decidido abrir desde las nueve de la mañana. Almuerzos de calidad preparados con todo el cariño del mundo: embutidos de Lloris ( tal vez la mejor carnicería del Mercado Central), pan tostado en horno de brasas, buena brascada… Cuando llega la comida, esa terraza se convierte en un restaurante de mercado: berberechos, almejas, pulpo a la brasa y, por supuesto, la chuleta de Txoguitxu, que a Valentín le pirra porque tiene la maduración justa para resultar tierna pero sin un sólo matiz de evolución excesiva.

Oganyo

961 18 40 90

Oganyo ha consolidado su oferta de delivery de viernes a domingo. Su terraza es pequeña. Sólo 6 mesas donde caben un máximo de 21 personas. Por otro lado, su cocina es bastante elaborada y requiere un equipo importante. Por eso han decidido abrir el restaurante sólo de viernes a domingo. Aprovechan así la infraestructura del delivery y, con la rotación asegurada, pueden además atreverse con toda la carta. En cualquier caso, tienen un menú cerrado de 25 euros que incluye tres entrantes, principal y postre. Es una buena opción siempre y cuando lo completemos con el paté de campaña. Porque nadie debe salir de este restaurante sin haberlo probado.