Aunque la bodega se creó en 1950, ha sido en la última década cuando Bodegas Arráez se ha posicionado como una de las firmas vinícolas valencianas más innovadoras, tanto en la concepción de sus vinos como en su puesta en escena. De la mano del enólogo Toni Arráez, la bodega de La Font de la Figuera ha creado un concepto vitivinícola basado en una imagen que podríamos considerar ‘canalla’ y en una filosofía que pasa por democratizar el vino de calidad entre perfiles de consumidores que hasta ahora no mostraban interés por este sector.

Los Arraez Raquel López

Tras consolidar tanto en el ámbito local como fuera de nuestras fronteras propuestas como Mala Vida, Vividor, Bala Perdida, Cava Sutra o Vivir sin Dormir, Arráez entendió que era momento de dar visibilidad al enólogo que lleva dentro. Formado en la Escuela de Enología de Requena y con experiencia contrastada en diferentes zonas del país, Toni siempre ha tenido, como enólogo, una sensibilidad especial respecto al terruño como punto de partida para producir vinos de calidad. «Con buena uva -advierte- se puede hacer un vino bueno o uno malo, pero con uva mala solo podemos hacer vinos malos». Durante los últimos años se ha empeñado en recuperar viejas parcelas familiares ubicadas en zonas de enorme riqueza en Terres dels Alforins en las que variedades autóctonas como Verdil, Arcos o Malvasía tienen un notable peso específico.

Después de algunas pruebas, en 2018 presentó las primeras etiquetas de su línea de vinos más personal, Los Arráez, en la que se incluían los tintos Parcela 0 y Lagares y el blanco Verdil. Un año después llegarían el blanco de Malvasía y el tinto de Arcos, dos referencias que presentan ahora nueva añada con notables diferencias tanto en el proceso de elaboración (que se nota sobre todo en el paso por boca de ambos vinos) como en el uso de productos para la estabilización y conservación (ambos se producen sin sulfitos añadidos).

Coincidiendo con la llegada de la nueva añada del blanco de Malvasía y el tinto de Arcos, la gama Los Arráez se completa con una nueva referencia, en este caso un monovarietal de Syrah. Para Toni Arráez, la idea era «seguir trabajando con aquellas parcelas con las que ya mi abuelo hacía vino para lograr imprimir a los vinos la misma tipicidad que tenían hace más de medio siglo. En el caso del Syrah se trata de una partida de viñas que se cultivan en una de las parcelas de mayor altitud de La Font de la Figuera. Las cepas se alternan con otras de Arcos (con las que hacen otro de los vinos de esta gama) y nos ha parecido que su magnífica adaptación al terreno merecía que lo interpretásemos de manera individualizada».

A pesar de su imagen «transgresora», Los Arráez son unos vinos puros y comprometidos, delicados, expresivos, sápidos, frescos y mediterráneos que retratan de manera fehaciente la singularidad de un paisaje, el de Terres del Alforins, estrechamente vinculado a la vid y el vino desde tiempos de los íberos. Los nuevos vinos de la colección Los Arráez ya están disponibles en enotecas, tiendas especializadas y restaurantes. Se presentan en una edición muy limitada (las tres últimas referencias presentadas tienen una producción de entre 3.000 a 4.000 botellas) y tienen un precio medio en tienda de 9,50 euros.