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Manuel Cotelo Director de cine

«Quererse es una tarea exigente y diaria»

Director de cine, actor y periodista, Juan Manuel Cotelo se define como «contador de historias» y «padre de familia». El polifacético artista valenciano estrena hoy en cines «Tengamos la fiesta en paz» un largometraje navideño con un guion basado en la familia y la tradición.

José Manuel Cotelo, director del largometraje. levante-emv

Hoy se estrena «Tengamos la fiesta en paz». Escrita y dirigida por el valenciano Juan Manuel Cotelo, el largometraje busca reflejar los malentendidos que se viven en el seno de una familia tradicional. Enmarcada en la Navidad y con toda la magia de esta época del año, el director narra cómo los niños salvan el matrimonio de sus padres. Gracias a la microfinanciación, Cotelo ha podido llevar a cabo su película, que pretende ser «para toda la familia».

¿En qué te inspiraste para hacer la película?

La primera fuente de inspiración es mi propia familia. Cualquier familia es perfecta para hacer una película sobre la familia, porque hay todo tipo de situaciones, las más cómicas, las más terroríficas, las más románticas… Los niños siempre tienen respuestas geniales.

¿Cómo la definirías?

Comedia, musical, navideña y familiar. Y añadiría «comedia gamberra», una travesura infantil encaminada a salvar la unidad de la familia. Los niños toman las riendas y deciden castigar a sus padres.

¿Por qué un musical?

Porque la música es el lenguaje más amable que existe. Cualquier mensaje traducido en una canción es mucho más sencillo de llegar al corazón y la cabeza del espectador que un razonamiento lógico. Es un lenguaje universal que llega a cualquier persona de cualquier edad. Todos entendemos el lenguaje de la música.

¿Por qué escogiste tratar el tema del divorcio?

La película no trata el tema del divorcio, trata el tema del amor en la familia. Parece que es lo mismo pero no lo es. La película habla de la unidad familiar, y yo creo que es un deseo universal, todas las personas deseamos que en las familias nos entendamos bien, no hay familia que sueñe con la división. Y es una realidad que a todas las familias nos cuesta querernos, porque quererse es una tarea exigente y diaria, entonces pensé en dar esperanza para que cualquier persona descubra que podemos querernos más. Y no solo entre los esposos, también entre los hermanos, los abuelos, la suegra… Es un conjunto de relaciones humanas que son fundamentales para cualquier persona.

Pero se demoniza un poco el divorcio como tal, y siendo algo tan a la orden del día...

No la has visto, ¿verdad? Está claro que has visto una película distinta a la que yo he producido, porque no demonizamos nada. ¿Estás en contra de la guerra o a favor de la paz? Parece lo mismo, pero no es lo mismo. Estar en contra de algo implica una actitud negativa, estar a favor implica una actitud positiva. La película está a favor de la paz y de la unidad en las familias. Decir que es lo mismo que estar en contra de las rupturas, hombre… Uno puede decir que está en contra de las divisiones, obviamente, todo el mundo está en contra de las peleas familiares. Aún no he conocido un solo ser humano en la Tierra que esté a favor de que las familias se rompan. Todos estamos a favor de que las familias estén unidas y la película lo promueve.

Sí, he visto la película. En la cinta está muy presente la religión en todo el hilo argumental.

Claro, porque es navideña. Y lo que significa la Navidad es la fiesta del nacimiento de Jesucristo, y eso no lo he inventado yo. Es la gran fiesta de la familia en todo el mundo.

Pero más allá de la época del año, la religión y el hecho de rezar está presente en toda la película. ¿Es por exigencia de guion o forma parte de tu propio imaginario como director?

Me hace mucha gracia la pregunta. No es una exigencia, es parte del guion. Y a nivel personal, sí, estás hablando con una persona creyente, enamorada de Dios, enamorada de la Iglesia, enamorada de Jesucristo y de la Navidad. Más claro es imposible.

En la película se dibujan claramente los roles de género. ¿Qué buscabas exactamente con esto?

¿Los roles de género? ¿En qué escena? Me he perdido esa escena…

A lo largo de la película se hacen referencias, por ejemplo, a que el padre no sabe ni poner la lavadora… Mi pregunta es si buscabas abrir los ojos a la sociedad sobre que en las familias aún existen estos roles.

No, no. Me desconcierta tanto la pregunta que no sé qué contestar. Yo he retratado una familia de un padre, una madre, tres hijos y una abuela. Más allá… Es que ni ha pasado por mi cabeza. Hay un padre de familia, una madre de familia, dos niñas, un niño y una abuela. Y cada uno hace un personaje de esta familia. Es que me desconcierta tanto, no sé qué es lo que tú has visto. Si quieres mi opinión sobre si he reflejado unos roles de género, yo no recuerdo nada de eso al escribir el guion.

Cambiando de tema… ¿Cómo es trabajar con niños?

Una delicia, mucho más fácil que con los adultos. Los niños te lo ponen muy fácil. Como actores, los niños suelen trabajar con una sencillez enorme, no le dan importancia a la cámara, a los micrófonos… son más naturales, son ellos mismos. No interpretan, sino que lo viven y lo expresan. Y si a eso se suma que eran niños extremadamente educados, muy alegres y simpáticos… Ha sido muy fácil trabajar con ellos. Todos los temores que podíamos tener eran infundados.

La película se rodó gracias a una microfinanciación en el que participó mucha gente. ¿Cómo es esa experiencia?

Es lo más bonito de todo. Percibir que mi proyecto gusta al potencial espectador antes de ser producido, esa es una sensación abrumadora. Que cuentes en redes sociales que te gustaría hacer una película de estas características y que la gente confíe en ti sin pedir ni el guion, el acto de confianza es tremendo. Te despierta un sentimiento de agradecimiento muy fuerte y, a la vez, una responsabilidad muy grande. Es pensar: «No podemos defraudar a las personas que están apostando por esto antes incluso de que la película exista». En nuestro caso procede de gente de 30 países. Y ellos reciben a cambio la satisfacción de llevar a cabo un proyecto bonito, y les entregamos también pequeños regalos de agradecimiento como una entrada el día del estreno, que sus nombres y fotos aparezcan en los títulos de crédito… Son gestos de agradecimiento.

Has sido periodista, actor y director. ¿Alguna otra faceta oculta?

Padre de familia, de tres hijas. Esa es mi principal profesión (risas). Yo todo lo resumo como «contador de historias». Empecé como periodista, en televisión, y luego ya empecé con el cine. Al final todo se resume en contar historias que consideras que deben ser contadas.¿Con qué faceta te quedas?Por apetencia, por diversión y por placer, con la de actor en primer lugar. Lo disfruto como un niño pequeño. Por otra parte también me gusta escribir el guion. Es lo que más me absorbe, se me pasa la hora de comer, de cenar… Me atrapan las historias. Pondría al mismo nivel actuar y escribir.A parte de esta película, que se estrena hoy, ¿tienes algún proyecto ya entre manos?Sí, cada proyecto me suele llevar años de trabajo. En esta película, el guion lo empecé hace ocho años, y en este tiempo he hecho seis películas. Estoy con varios proyectos, y veremos cuál gana la carrera para ser el siguiente. Pero sí que tengo en la lista de espera varios proyectos bonitos.

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