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Víctor Palmero | actor

Víctor Palmero: "Todo es lo mismo cuando te desnudas"

Tras 40 semanas conquistando el madrileño Teatro Lara, «Johnny Chico» vuelve a la Sala Russafa de València, donde empezó todo.

El actor Víctor Palmero.

El actor Víctor Palmero acudió a Eduard Costa, su profesor de teatro de la adolescencia en su Onda natal, para llevar a cabo «Johnny Chico». Juntos han creado un espectáculo muy cuidado y personal, un monólogo sobre la existencia y la identidad que promete no dejar indiferente a nadie.

¿Quién es Johnny Chico?

Johnny Chico es un interrogante en sí. Es un chaval de provincias, de barrio, que inicia la historia que vamos a contar al público con el detonante de que la única persona que parece mostrarle amor, que es su madre, muere. Entonces se ve abocado a buscarse a sí mismo y a buscar en el lugar en el que vive un apoyo, pero no lo encuentra y decide marcharse a la gran ciudad para intentar resolver ese interrogante que él es.

Es un texto de los noventa del australiano Stephen House. ¿Por qué lo escogiste?

Hace 10 años, cuando llegué a Madrid, tenía mucha ansia de encontrar textos teatrales que me apeteciera hacer. En ese tiempo había sido seleccionado para proyectos como «La que se avecina» o «Con el culo al aire», y llevaba mucho tiempo buscando algo que a mí me apeteciera contar. Un día del verano de 2018 busqué monólogos y apareció «Go by night». Las dos primeras escenas me conquistaron. Para seguir leyendo tuve que comprar el texto, y me conquistó por completo. Además Stephen House es poeta, y a pesar de la dureza del texto, se ve mucho esa poesía. El personaje en su interrogante se pregunta si es feliz, si está a gusto en su cuerpo, qué es lo que él quiere, a quién quiere, cómo quiere… Me pareció súper interesante.

¿No te da vértigo ver que, siendo una obra de hace casi 30 años, su temática sea a la vez tan actual?

Claro, sobre todo me sorprendió al principio. Cuando escribí a House, él me dijo: «pero si este texto lo hice hace 30 años, ¿no prefieres hacer algo más actual?». Pero fíjate que en 2018 no recuerdo ver tantos titulares de agresiones al colectivo LGTBI como ahora. De hecho, cuando empezamos a trabajar el texto, quisimos proyectar titulares de agresiones homófobas y recuerdo tener que buscar las noticias. Ha sido curioso como, en estos tres años que llevamos haciendo «Johnny Chico», hemos tenido que dejar de buscar porque las noticias han aparecido solas. Esto tiene un lado bueno: que cada vez se denuncia más, pero el lado malo es que nos están plantando en la cara situaciones terribles y desfasadas a día de hoy, 30 años después de que se escriba algo como «Johnny Chico».

¿Qué repercusión crees que tiene la obra en el público?

Hay de todo. No es un texto fácil de ver, de hecho, cuando se lo pasé a Eduard Costa, me encantó porque consiguió convertir ese texto así de duro y de crudo en algo muy mágico. Tiene momentos de una luz brillante, momentos musicales, momentos cómicos… Y a nivel actoral también es muy interesante de ver porque al final soy yo desdoblándome en 10 personajes distintos. Creo que, en general, la gente que viene a verlo, sale con el corazón tocado y feliz de haber ido a una sala en la que le han hecho pensar.

Ya estuviste en la Sala Russafa la temporada pasada, y fue un éxito. Después 40 semanas en el Teatro Lara de Madrid, también arrasando. Ahora vuelves de nuevo a la Sala Russafa. ¿Qué expectativas tienes esta vez?

Expectativas ninguna, tengo mucha ilusión. En València fue donde estudié arte dramático y además la sala nos otorgó un premio a Mejor espectáculo del año. Le tengo muchas ganas. Estoy contento de que los espectadores también tengan ganas de ver una historia que es tan necesaria de escuchar.

Para los que todavía no la hemos visto, ¿por qué deberíamos ir a ver esta obra?

Porque es un revulsivo, te hace salir diferente de como has entrado a la sala, y porque es un espectáculo en el que vais a reír, vais a cantar, vais a emocionaros y vais a salir llevándoos un mensaje en el corazón tan simple como necesario como real, que es que todo es lo mismo cuando te desnudas.

¿Cómo está siendo para ti vivir el éxito de este proyecto tan personal?

Muy gratificante. Que algo nazca de ti y consiga llegar a donde está llegando es muy guay. Hemos ido cumpliendo sueños dando pasitos.

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