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Se buscan mecenas para uvas olvidadas

Bodegas Gratias vuelve a recurrir al crowdfunding para financiar la recuperación del patrimonio genético varietal que aún resiste en Manchuela

Viñedos

Ana e Iván se habían formado en el mundo del vino y trabajaban con cierta solvencia asesorando diferentes proyectos enológicos en la Comunitat Valenciana, aunque sentían la necesidad de desarrollar un proyecto propio que colmase su pasión por el vino. Hace alrededor de una década decidieron salirse del contexto de la Comunitat Valenciana para trabajar unas viejas parcelas de viñedo que la familia de Iván tenía en el municipio albaceteño de Alborea, en plena Manchuela, justo en la frontera que separa tierras castellanas y valencianas. Con el nombre de Gratias crearon una pequeña bodega en la que comenzaron a dar rienda suelta a sus instintos enológicos.

SE BUSCAN MECENAS PARA uvas olvidadas

En seguida descubrieron el patrimonio que escondían algunas de las parcelas heredadas de la familia, y junto a Silvia y José comenzaron a explorar en la historia y tradición vitivinícola de esta árida tierra de la manchuela albaceteña. Uno de los grandes tesoros brotó de las que allí se conocen como ‘parcelas de mezcla’. Se trata de parcelas pequeñas, plantadas con multitud de variedades de uva diferentes (casi siempre autóctonas) que en su tiempo cumplían la función de asegurar la producción para el consumo de casa, ya que cada variedad tiene una sensibilidad distinta a las plagas, enfermedades y heladas. Se encuentran en peligro de extinción debido a que el sistema económico actual obliga al agricultor a la necesidad de producir muchos kilos para que su viñedo sea rentable. Al ser viñedos viejos, la producción de kilos por planta no es suficiente para cubrir costes. Por eso, estas parcelas no son sostenibles de ninguna manera.

Para poder recuperar todo ese patrimonio enológico, identificar los varietales desconocidos y vinificar aquellas partidas de uva con mejores cualidades, desde 2017 tienen activado un crowdfunding (micromecenazgo) con el que buscan poder finalizar todo este trabajo de campo y de investigación. Desde su origen han conseguido identificar, aislar y reinjertar algunas variedades que se daban casi por desaparecidas como las Marisancho, Pintaillo, Rojal, Moravia, Valencín o Albillo; y producir vinos de limitadísima tirada a partir de uvas autóctonas cultivadas en diferentes puntos de los términos de Alborea, Villatoya y Casas Ibáñez.

Este año, el proyecto de micromecenazgo arranca con EME, un monovarietal procedente de la recuperación de las parcelas de mezcla de la que allí se conoce como Macabeo Negro, en realidad, tras confirmarse mediante análisis ampelográficos, la variedad Bonicaire, también presente en zonas de la Comunitat Valenciana como Terres dels Alforins. Desde Bodegas Gratias reconocen que «tenemos la ilusión de salvaguardar y poner en valor las variedades de estas parcelas. No sólo por ser viñedo viejo y por tanto la calidad de la uva es inmejorable, sino además porque son reserva del patrimonio genético varietal de nuestra región». Las aportaciones recibidas en este proyecto de crowdfunding serán empleadas íntegramente en la creación de los vinos, arrendamiento de las parcelas, compra de uva al agricultor, gastos de producción (botellas, tapones, cápsulas, embotellado, diseño de etiquetas, cajas...) y en el estudio para caracterizar las variedades (marcado de plantas, estudio ampelográfico, microvinificaciones, análisis...) para obtener más información sobre esta iniciativa y participar en el micromecenazgo se puede visitar la página web www.bodegasgratias.com.

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