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Leo Rizzi | cantautor
Leo Rizzi Cantante

«Intento que mis letras tengan un ápice de luz»

El compositor y cantante actúa el sábado en la sala Jerusalem con ‘Bailando alrededor del río’, su primera gira en solitario.

Leo Rizzi actúa mañana en València Urban

El alternativo cantante, que tras nacer en Ibiza y trasladarse a Uruguay, vive ahora en València, arrasó en las redes durante la pandemia con sus canciones y ha colaborado con Fuel Fandango tras tener más de millón y medio de seguidores en Tik Tok. Nos habla de su relación con las redes, el compromiso con su público y sus influencias.

Bailando alrededor del río. ¿Qué esperas de esta primera gira en solitario?

Estoy muy expectante por sentir estas nuevas experiencias, ver cómo responde ese público que he formado durante estos años de pandemia, ver cómo es esa relación en directo y compartir con ellos y ellas un rato de música en directo. Confío en el directo y en las sensaciones que se generan en ese momento exacto en el que se respira esa porción perfecta de tensión, de emoción y de nervios.

¿Qué simboliza ese río?

Para mí, Bailando alrededor del río es una especie de ritual, básicamente, y el río forma parte de él. El río es aquello que te da movimiento y te inspira a moverte.

Tienes más de millón y medio de seguidores en TikTok. ¿Crees que las redes sociales ayudan a reconocer el talento?

Mucho, hoy en día está al nivel de la tele. Es una plataforma que te ayuda a llegar a toda la gente de una forma muy instantánea. Por ejemplo, en TikTok, en cuestión de horas se puede viralizar un vídeo. Si lo consigues hacer bien, es una herramienta buenísima para la música.

¿Cuál es tu relación con la televisión? Porque decidiste salir del casting de OT, participaste en un programa de A3...

Es complicado, porque la tele en sí no es mala, pero a veces, como artista, uno tiene que tener cuidado con dónde se mete. Cuesta lidiar tu personaje artístico y tu propuesta con la de la televisión puede ser muy dispar. Otras veces se encuentran en un mismo punto, como en el caso del programa de Antena 3, en el que pude ofrecer mi arte y ellos pudieron aprovecharlo para lo que necesitaban. Buena suma. Pero ahora existe la suerte de que hay más herramientas de difusión.

¿Creas las canciones pensando en la posible viralización?

Intento que no. Sé que está ocurriendo, y es muy fácil caer en esta dinámica de crear exclusivamente para que funcione en TikTok, con 15 segundos de vídeo que intenten atraparte. No he llegado a ese punto y no quiero llegar, la música es algo mucho más personal, no matemático.

¿Tienen las redes un lado oscuro?

Como todo, creo. No existe blanco o negro, y hay que intentar integrar y lidiar con esa parte oscura. Con los comentarios despectivos se genera una especie de síndrome de las ventanas rotas, como que si mucha gente insulta en un vídeo, no pasa nada si alguien más se une. También se crea la autoexigencia del creador para seguir compartiendo algo y no morir en la red. Las redes tienen esas dos partes, son una especie de trampolín inmenso hacia el reconocimiento, pero hay que saber medir hasta qué punto uno se involucra personalmente, y cuanto le afecta.

Tu estilo combina lo vintage con lo contemporáneo. ¿Cuáles son tus referentes?

Empecé con referencias súper potentes de los 70, 80, con estos parecidos que me fueron sacando a Mick Jagger o Freddie Mercury, con toda esa estética un poco glam, neo-romántica. También me dejo atravesar por las corrientes estilísticas que surgen, evoluciono hacia los 90, 2000.

¿Te ayudan tus estudios de Bellas Artes en la UPV?

Me ofrecen una visión del arte mucho más global, en cuanto a historia, que te permite encontrar influencias, estilos y conceptos que quizás no están en el mundo contemporáneo, en el que te puedes llegar a perder. Tus canciones son muy optimistas. ¿Es premeditado, o solamente expandes tu felicidad?Es premeditado, soy muy cuidadoso al escribir porque sé que puede afectar a muchas personas. Intento que estos miedos e inconformismos que siento no llegue a la persona que escuche las canciones y le genere más dudas. Al final, es incontrolable, cada persona lo siente de un modo, pero yo intento que, aunque hable de algo que me preocupe, las letras tengan siempre un ápice de luz. Creo que es necesario. Es un compromiso que me gusta tener.

Leo Rizzi y su banda Vadillo, Anne

¿A ti te ha afectado mucho la música?

Obviamente, sí. Hay en la música un mensaje muy romántico sobre la vida, hablando desde la pena, desde los miedos, desde el amor romántico... Y escuchar esto te afecta. Me gusta reflexionar mucho sobre la vida, sobre biología y sobre cómo somos las personas, y viendo videos en YouTube me topé con Borja Vilaseca, un psicólogo que decía que ojalá hubiese personas que en vez de hablar desde el victimismo, ofreciesen un punto de vista más luminoso. Toda mi adolescencia he absorbido muchos mensajes dramáticos que me han metido en una tristeza profunda, y ya que tengo la oportunidad de abrir el canal, quería hacerlo de una forma más responsable.

Has tenido muchas mudanzas en tu vida. ¿Cómo te marcan a nivel personal y artístico?

Mucho, porque en cada mudanza hay un desapego y un nuevo comienzo. A los 15 años me mudé de nuevo, de Uruguay a España, y por la edad, fue la que más me marcó. Creo que afectó mucho a mi forma de ver las cosas y me ayudó a relativizar todo, y musicalmente creces, porque al rock nacional uruguayo, los tangos de mi padre, la murga... le sumo la cultura española, muy paralela, pero con algunas diferencias.

Obtienes más puntos de vista. Tu canción ‘Las cadenas’ dice ‘Cuanto más lo quieres, más te frenas’. Eres una apuesta de Warner con 24 años. ¿Cómo superaste esa paradoja?

Creo que lo importante para no frenarse es entender que todo tiene un lugar en el mundo, y tú también. Si haces las cosas con pasión, compromiso, y eres amistoso con tu círculo de personas, no hay por qué temer.

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