Coviñas lleva ya más de una década reivindicando el trabajo de las 3.000 familias de viticultores que representa en la comarca de Requena-Utiel. Vinos singulares como los Al Vent, Adnos y más recientemente la gama de vinos y cavas Aula han situado a la entidad entre las mejor valoradas por el consumidor, lo que ha empujado a la bodega a seguir incidiendo en su apuesta por vinos diferentes con identidad propia.

Con esa filosofía, Coviñas ha intervenido ahora sobre el sello Veterum, hasta el momento un único vino de Bobal que ahora se convierte en una interesante colección que, además del tinto de Bobal, incorpora ahora (aunque por el momento solo para el mercado exterior) el Veterum Orange, un vino elaborado a partir de uvas de Macabeo procedentes de los viñedos más viejos de la zona con la particularidad de que en su proceso de elaboración no hay extracción previa, lo que incrementa el contenido tánico habitual de un vino blanco y varía su tonalidad y características organolépticas, haciendo de este blanco un vino especial para un sector muy concreto del mercado.

Su llegada al mercado viene avalada con la medalla de oro recién obtenida en la edición estival de los prestigiosos Berliner Wein Trophy (concurso en el que también han sido premiados con sendas medallas de oro los cavas Enterizo Brut y Aula Brut). La llegada del vino permite además un «restiling» en su etiquetado, ahora mucho más sensorial con un diseño que atrae la atención por su textura.

Respecto al Veterum Bobal de Viñas Viejas, Coviñas mantiene, como venía sucediendo en añadas anteriores, el perfil de tinto aromáticamente complejo, con equilibrio entre los aromas frutales típicos del Bobal y las notas de especias y ahumados propios de la crianza en barrica de roble.