Aunque hacía ya años que Bodega Sierra Norte colaboraba estrechamente con la Fundación Asindown, no fue hasta el año pasado cuando esa relación cristalizó en una colección de vinos, un blanco y un tinto (ambos certificados con el sello de cultivo ecológico y aptos para veganos) que comparten nombre y vocación solidaria, «Genéticamente Rebeldes».

En poco más de un año, estos vinos ya han contribuido de manera importante a los programas de inserción social y laboral de la fundación gracias al gran número de personas que han apostado por la compra de estas referencias, cuyos beneficios se destinan en su totalidad a Fundación Asindown, entidad que trabaja por el desarrollo integral y la inclusión social y laboral de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales, en todas las etapas de sus vidas. No sólo particulares han contribuido en esta causa, también empresas como Teika, Eurofirms, Aquaservice, Isaval, Hoteles Ilunion, Grupo Royo y Aguas de Valencia los han adquirido para regalar a empleados y clientes. Para Luis Pérez, coordinador de marketing de Asindown ha mostrado su agradecimiento a todos aquellos que durante este último año han pensado en esta iniciativa para disfrutar de buenos vinos y colaborar con causas solidarias, confiando en que «esta Navidad más personas y entidades elijan estos vinos solidarios que significan inclusión, igualdad, oportunidades y derechos para las personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual».

Para celebrar la renovación del acuerdo entre bodega y fundación se ha lanzado un vídeo, de lema ‘La Actitud’, en el que se puede ver a dos usuarios de Asindown, Cloe y Rafa, ambos con síndrome de Down, participando del proceso de elaboración de los vinos Genéticamente Rebeldes.