Aunque parezca increíble, existen más de 150 tipologías concretas de poinsettias o la flor de Pascua. El color es probablemente el rasgo más identificativo de las diferentes variedades. Pero… ¿de qué tonalidades hablamos exactamente? Estas van desde el melocotón hasta el burdeos, pasando por el blanco, crema, naranja, rosa, canela, amarillo limón… Hasta puedes encontrarte flores de Pascua bicolores que incluyen tanto degradados ombré como patrones moteados.

Sí, este puede ser un factor importante a la hora de elegir variedad, pero ni mucho menos es el único. El siguiente rasgo identificativo de las diferentes variedades de poinsettia es su forma. Y aquí hay truco: son las variedades más recientes las que se han cultivado con el objetivo de alcanzar nuevas formas. Las hay puntiagudas, más redondeadas, de aspecto dentado y hasta con apariencia de hoja de roble.

Las hay que miden apenas unos centímetros, hasta llegar a plantas cuyo tallo prácticamente supera el metro de altura

Al hablar de formas, también tenemos que hablar de tamaño. Aunque no te lo creas, las poinsettias están disponibles en tamaños muy dispares. Las hay que miden apenas unos centímetros, hasta llegar a plantas cuyo tallo prácticamente supera el metro de altura. Y, claro, en medio hay especies de maceta e incluso ‘formato arbusto’. Para los más minimalistas, para los que quieren aprovechar su espaciosa casa o directamente para los que quieren tener su flor de Pascua al más puro estilo árbol de Navidad.

A estas alturas ya tendrás clarísimo los rasgos que tiene que cumplir la variedad que quieres comprar. Pero, para ello, es clave saber en qué época merece más la pena comprar los diferentes tipos de poinsettias.

La Flor de Pascua requiere muchos cuidados Urban

Si quieres encontrar una variedad de un color original, los expertos de Stars for Europe (SfE), que engloban a los principales productores de poinsettia en más de 20 países europeos, recomiendan que empieces ya con la búsqueda para encontrar un buen abanico de posibilidades. Lo mismo ocurre con las formas más innovadoras. De hecho, a nivel general, las variedades más raras suelen tener su boom a principio de temporada. Así que, ya sabes, ¡a ponerse manos a la obra!

Y, por supuesto, los clásicos también tienen mucho donde elegir. De hecho, el 90% de las flores de Pascua que se venden hoy en día en España son rojas. Antes, al destacar los colores que más pueden llamar la atención en este tipo de flores, no hemos hablado del rojo, pero te sorprendería la cantidad de tonalidades de este color que puedes encontrar en las diferentes variedades de la flor de Pascua. 

¿Lo más importante? saber cuidarla

Una vez elegida, es importante su cuidado ya que las flores de Pascua son muy frioleras, así que busca un espacio cálido y acogedor en el que tu poinsettia esté a una temperatura de entre 15 y 22 grados. Déjala lejos de las ventanas cuando ventiles la casa, protegida de corrientes de aire. Esto es muy importante, ya que incluso unos pocos minutos de exposición al aire helado pueden dañar sus hojas.

Tampoco la achicharres: mantenla lejos de chimeneas, quemadores de leña y/o radiadores, y no la dejes abandonada en un rincón sombrío. Estas plantas necesitan un espacio luminoso, pero la luz filtrada es preferible a la luz solar directa y fuerte, que puede quemar sus hojas.

Riégala sólo cuando la superficie del compost esté casi seca, sin dejar la tierra empapada.

Necesita humedad, por lo que debes mantenerla nebulizada. Si la humedad de tu casa es muy baja, llena un pulverizador manual con agua tibia del grifo y rocía regularmente las hojas sin llegar al racimo central de pequeñas flores.

¡No la ahogues! Ponerle agua en exceso es uno de los errores más comunes, la moderación es clave: riégala sólo cuando la superficie del compost esté casi seca, sin dejar la tierra empapada. El exceso de agua puede provocar la aparición de moho gris en las flores de Pascua y las hace vulnerables a los ataques de plagas comunes como las de cochinillas. Las poinsettias recién compradas no necesitan ser abonadas durante el período de floración, ya que suelen venderse en tierra prefertilizada, ni tampoco ser trasplantadas durante el invierno, por lo que puedes mantenerlas con seguridad en la maceta en la que las compraste.

Para que vuelva a florecer una vez finalizado el período de floración, deberás alimentarla mensualmente con un abono alto en potasio y bajo en nitrógeno. Asimismo, se ha de mantener en completa oscuridad, entre 12 o 13 horas al día, durante al menos ocho semanas antes de la próxima temporada navideña. Incluso el mínimo rayo de luz impedirá que recupere sus bonitos colores. De ahí que lo más cómodo sea comprar una planta nueva cada año para evitar este verdadero ritual.