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Entrevista | Candela Herrero Actriz

"Escribir poesía es sanador"

Con sólo 27 años, la joven valenciana Candela Herrero tiene un futuro más que prometedor. Aunque desde bien pequeña tenía claro que quería ser actriz, el camino no fue fácil. Ella lo tenía claro. «Algún día estaré ahi», les decía a sus padres cuando veían «L’Alqueria Blanca». Ahora forma parte del equipo, con el cual se siente muy agradecida. Además, en los últimos años ha publicado «Desnudez» y «Maldita», un conjunto de poemas en los que se desnuda para ayudar a los que se encuentran en una situación similar.

Candela Herrero.

Candela Herrero. / María Bustos

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Saray Fajardo

Saray Fajardo

Desde muy pequeña, Candela Herrero tuvo claro que quería ser actriz. Forma parte de «L’Alqueria Blanca», ha escrito dos libros y aún, así, tiene tiempo para los suyos. 

El musical de "La Bella y la Bestia" fue, en parte, culpable de que te hayas convertido en actriz. ¿Cómo fue?

Mis padres siempre nos han llevado a mí y a mi hermana desde que éramos muy pequeñas al teatro. En el tema cultural han invertido mucho para que conozcamos el cine, la literatura y el teatro. Fuimos a un viaje con amigos de mis padres y sus hijos. Todos los niños estaban muy aburridos porque no querían verlo. Yo era la pequeña del grupo. Tengo imágenes vagas del musical. Mi padre me cuenta que me tiré todo el musical de pie mirándolo ojiplática. Cuando salí, les dije que yo quería hacer lo que hace Bella y que quería estar ahí. Sí que tengo recuerdos vagos del musical, que me marcó, de ver un teatro tan grande con todos los actores y el despliegue. 

¿En qué momento te adentras en la profesión?

Empecé la formación con 18 años, pero yo siento que realmente me he adentrado desde no hace muchos años, cuando he trabajado con más gente y he formado mi compañía de teatro. Crear una pieza de teatro propia junto a ellas, hacer cursos... Con 18 años me formé como actriz, pero adentrarme más fue con 23. Me ha costado unos años. 

Y de ahí a "l'Alqueria Blanca". ¿Cómo fue ese momento?

Estoy ahí todavía. Es un personaje muy pequeñito, pero me ha dado un aprendizaje muy chulo. Además, he conocido a compañeros de la profesión, he visto de primera mano cómo funciona la televisión con un equipo técnico y humano enorme. Ha sido un aprendizaje muy grande como actriz y me conecta en el aspecto familiar porque yo veía esa serie con mis padres cuando era más pequeña y ya quería ser actriz. Mi padre y mi madre me decían que igual algún día estaría ahí. Me conecta con mis abuelos paternos, que también la veían y estarían muy orgullosos. Hay algo emocional que me vincula a "l'Alqueria".

Yo veía esa serie con mis padres cuando era más pequeña y ya quería ser actriz

Candela Herrero

— Actriz

¿Es el primer papel televisivo?

Sí. Hice un capitular en una serie de À Punt. Esta ha sido mi primera experiencia televisiva. 

¿Hay un gran cambio de actuar delante de una cámara a estar en un teatro?

El teatro tiene un aspecto más libre, poder probar cada día una cosa distinta, cada función es diferente. Está muy vivo y despierto. La tele tiene una parte muy creativa, pero hay que estar muy medida porque hay muchos factores a tener en cuenta. Los nervios previos a una función no se pueden explicar, yo no estoy así cuando estoy en un plató. Cuando estoy grabando quiero que salga bien porque no quiero que el equipo técnico sufra por mi culpa. En un teatro, es mucho más vivo en el momento. 

¿Crees que, con los tiempos que corren, son necesarios este tipo de series para impulsar nuestra lengua y cultura?

Totalmente. Hace falta crear una ficción televisiva, en la que se utilice el valenciano. Es muy importante. Y estaría bien que se diera más contenido en valenciano, que fuera más accesible para todo tipo de público. Se aborden temas actuales como las nuevas maneras de relacionarnos, las sexualidades, los colectivos... que abarcara todo tipo de historias y nos veamos reflejados en nuestra lengua. 

Formas parte del colectivo Las Sin Rostro, un lugar de encuentro de mujeres creadoras. ¿Siguen siendo necesarios estos espacios de encuentro?

Sí. Somos todo mujeres y estamos promulgando la poesía desde un lugar muy accesible para que no se vea como algo de eruditos o que está por arriba. Allanar el terreno para que la poesía llegue a muchos espacios y a muchas personas. Somos seis mujeres con su bagaje y su historia. Cada una tiene su perspectiva. Hay muchos tipos de poesía y muchos tipos de mujeres que escriben desde diferentes lugares. Me gusta mucho Las Sin Rostro porque acercamos la poesía a diferentes personas. Hay más de un discurso y una visión. 

¿Has sentido que por ser mujer has tenido que demostrar más que un hombre?

Sí. Siempre se nos exige más. Hay unos estándares de calidad, que van implícitos, pero que, por el hecho de ser mujer, hay un nivel de exigencia en cuanto a cánones, resultados, procesos, objetivos... Parece que vaya implícito. Sí que he sentido que se exige más en montón de aspectos, incluso en el simple hecho de existir y de definirme y entenderme como mejor. Por desgracia lo he sentido y lo veo en las mujeres que me rodean. 

En 2021 llegó tu primer libro "Desnudez". ¿Por qué decidiste dar ese paso?

Lo decido dar porque la escritura siempre ha sido un resorte creativo y emocional muy grande. Escribo desde que era muy pequeña. Tengo un montón de diarios guardados, siempre he sentido esa necesidad. Estalló la pandemia y estaba en un momento personal bastante crudo, me refugié mucho en la escritura. Hubo un momento en el que decidí abrir el ordenador en el que tenía todos mis relatos y los leí. Vi que había algo. Siempre había tenido el sueño de publicar, pero no quería ser muy pretenciosa. En la pandemia, quise hacer un viaje por todo lo vivido. Los cogí, los ordené y sentí que había un libro. Esto era una experiencia vital que quiero compartir con el mundo por si alguien tiene este sentir de los duelos o los procesos. Me lancé a juntarlo todo y de ahí sale el primer libro. Lo subtitulé "pequeños despojos de mi ser" porque la carpeta donde los tenía guardados la titulé así en su momento. 

Y un año después publicaste "Maldita", dónde vuelves a conectar contigo. ¿Cómo fue ese proceso?

Sí, año y medio después. Es un libro del que estoy muy orgullosa porque el lugar desde el que escribo es otro. Hay algún poema de cuando era joven, pero muy pocos. La mayoría son recientes. Estoy muy orgullosa porque tuve la oportunidad de rodearme de mujeres que me aportaron mucho. Me refuguié en mujeres muy guays. Está escrito en un momento más maduro, más consciente, más feminista, político... La manera de escribir es más dura porque he leído más y ha cambiado mi manera de escribir. Es otro viaje. 

Candela Herrero.

Candela Herrero. / María Bustos

 ¿Ha sido difícil desnudarte y cerrar esas heridas ante un público que no te conoce?

No porque siento que es muy sanador. Recito cosas que sé de dónde vienen y vuelvo a conectar. Siento que hay algo que se está sanando y reconstruyendo. No es difícil, es sanador y reconfortante. Volverme a encontrar con lo que he vivido y poder compartirlo. 

¿Te sientes más segura en el escenario o entre las páginas de tus libros?

Entre las páginas. Estoy muy feliz y segura. 

Y entre tantos proyectos, ¿tienes tiempo libre?

Sí, un montón. Aún estoy intentando encontrar más tiempo libre para mí. Soy una persona que me gusta mucho cuidarlo todo. Encuentro tiempo libre y cada vez más porque, cuanto más encuentro, más reflexiono y más me encuentro a mí misma. Hay que encontrarse a uno mismo y tener tiempo para uno. 

¿Cómo es Candela fuera de lo profesional?

Es una persona a la que le gusta mucho cuidar a la gente a la que quiere, estar para los demás desde un lugar muy consciente y muy guay. Dialogar con gente a la que quiero, pero también me gusta escribir, pasear, escuchar música, volver a ver series, leer un montón, ir a librerías y ver qué encuentro. También me gusta estar tumbada sin hacer nada y existir en este mundo. 

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