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"Esta película es un 'Shakespeare in love' a la española"

El director valenciano ha adaptado la obra de teatro de Alfredo Sanzol a la gran pantalla. ‘La ternura’ llega hoy a los cines y cuenta con un elenco de altura, formado por Emma Suárez, que interpreta a una madre que busca huir de los hombres, y Gonzalo de Castro, un padre que no ha sabido gestionar sus problemas sentimentales con las mujeres

Vicente Villanueva dirige 'La ternura'.

Vicente Villanueva dirige 'La ternura'.

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Carla Melchor

Carla Melchor

Su nombre está detrás de exitosas comedias como ‘Toc, toc’ (2017), ‘Lo contrario al amor’ (2011) o ‘El juego de las llaves’ (2022). Vicente Villanueva (València, 1970) se fue a Madrid para estudiar cine y desde entonces no ha parado de rodar. La comedia siempre ha estado ligada a su nombre, y también el teatro, pues ha adaptado varios proyectos escénicos a la gran pantalla, como ‘La ternura’, película basada que llega este viernes a los cines. Está protagonizada por Emma Suárez, Gonzalo de Castro, Alexandra Jiménez o Carlos Cuevas. La trama se centra en la huída de una madre y sus dos hijas hacia una isla desierta. Desean alejarse de los hombres, quienes han condicionado toda su vida. Allí se encuentran con otros tres hombres que han acabado aislándose por traumas relacionados con antiguos amores. Tanto la cinta como la obra de Alfredo Sanzol se enmarca en el siglo XVI. 

Villanueva ha visitado València para presentar la película, con una proyección en los cines Kinépolis, dentrr de los preestrenos que organiza el Festival Antonio Ferrandis de Paterna. 

¿Cómo le llegó este proyecto?

Hice una adaptación al cine de la obra de teatro ‘Toc, toc’ que funcionó muy bien. El productor, David Naranjo, me sugirió que buscara obras escénicas que pudiesen llevarse a la gran pantalla. Me habló de las obras de Alfredo de Sanzol. Estuvimos valorando varias, pero cuando vi ‘La ternura’ tuve muy claro que tenía que ser esta. La adaptación planteaba ser complicada desde el principio, porque exigía que la producción fuese muy grande. De hecho, en un principio, la película iba a ser mucho más grande de lo que es, pero por una serie de circunstancias se fue reduciendo. La obra de Sanzol es ingeniosa, divertida, con material suficiente para que la película se pudiese convertir en un ‘Shakespeare in love’ a la española. Nos lanzamos a ello. Tardamos bastante en encontrar la financiación porque es una película muy atípica. Era difícil encontrar socios que quisieran invertir en algo así. Finalmente se consiguió gracias a la producción con República Dominicana.

¿Qué factores hacen que esta película sea tan peculiar?

Es un proyecto que tiene ínfulas comerciales, pero no es ‘ultra megacomercial’. Parte del cine de autor y el contexto de la película tiene poco que ver con la clase de filmes que se hacen ahora. A pesar de ello, ‘La ternura’ es súper fácil, conecta con el público.  

¿Es difícil hacer una película diferente?

Es difícil salirse del molde. Parece que hoy en día solo haya que seguir ciertas maneras de hacer. ‘La ternura’ también sigue moldes, pero del teatro isabelino, de las películas de cine mudo y de las comedias de antes. Quería hacer una película parecida a la de los años 60-70, a las películas de ‘serie b’. Para empezar, no queríamos que la ropa fuera especialmente de la época porque esto le daba muchos elementos de cuento. Hemos puesto todas las carencias a nuestro favor. 

La imagen de ‘La ternura’ tiene matices de cuento infantil. Emma Suárez parece una bruja maléfica.

A los niños les encanta y a los adultos les hace gracia porque apela a las películas que veíamos de pequeños. Emma está sencillamente espléndida. 

Se siente cómodo en la comedia. 

Eso dicen. Hago comedias pero yo no busco la comedia. A mí, las comedias normalmente no me hacen gracia. Hacer comedia es encontrar una visión. Me gusta mucho trabajar con los actores. Presto especial atención al guion; estoy en cada frase. Del trabajo actoral, surge la comedia. 

¿Cómo lo hace?

Mi trabajo, entre otras cosas, consiste en no dejarlos colgados. Al trabajar con los actores, llegas a leerles el pensamiento, ves cuando están perdidos, cuando están pensando en la letra. Me gusta quitarle intención a cada cosa que dicen en escena. El texto de ‘La ternura’, tan poético, necesitaba bajar a la tierra. En el rodaje, acostumbraba a bombardear a los actores sugiriéndoles intenciones que quizá no tenían nada que ver con lo que estaban haciendo. La intención es llevar al personaje a la realidad con tal de hacer que su acción sea más graciosa si cabe. Lo que gusta al público es que los personajes no se hagan los graciosos.  

¿No es esto una contradicción?

Para mí, hacer la comedia no tiene nada que ver con lo que dicen los actores en escena, sino con lo que piensan. En ‘La ternura’, todos los personajes dicen cosas muy ingeniosas pero lo que piensan va por otro lado. En el rodaje les decía: ‘Esto es una carretera de tres direcciones: lo que dices, lo que sientes y lo que ocultas’.  

Debe ser algo complicadísimo.

Pero es divertidísimo. Los actores lo agradecen porque se ven muy distintos, no hacen el típico ejercicio de naturalidad. 

¿La ‘lucha de sexos’ es un concepto vigente?

No lo sé. ‘La ternura’ está escrita hace mucho tiempo. El arranque está formado por esta tensión entre sexos, pero la historia es tan rica que se transforma en otra cosa. Habla de los tipos de crianza, la influencia de los padres en los prejuicios que tenemos... La guerra de sexos viene heredada del teatro isabilino. La vemos en obras de Shakespeare.  

Rodó ‘El juego de las llaves’ en València. ¿Le volveremos a ver en otro rodaje en la ciudad? 

Me encantaría, aunque no tengo ninguna propuesta para grabar aquí. 

¿Y que tiene sobre la mesa?

Nada de lo que pueda hablar ahora mismo. Llevo años en los que he encadenado proyectos. El año pasado hice la serie «Supernormal» y los anteriores, ‘El juego de las llaves’, ‘Sevillanas en Brooklyn’... 

¿En qué momento diría que se encuentra en su carrera profesional?

Estoy en un buen momento. Me gusta rodar cosas distintas. Me gusta trabajar con cosas que he escrito yo o han escrito otros. La adaptación de ‘La ternura’ la he hecho yo. Acabo de escribir un guion con otra guionista. Me parece igual de bonito hacer cosas personales como cosas de encargo, porque lo que dicen los personajes me da igual, lo que me importa es lo que piensan. En la vida, lo que decimos siempre es lo menos interesante, porque siempre estamos mintiendo y poniendo máscaras. Lo interesante es lo otro, y me gusta que se vea reflejado en pantalla.

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