Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Luis Cortés: "Respeto el flamenco, pero me gusta divertirme"

El valenciano Luis Cortés es uno de los nuevos fenómenos del flamenco pop, un artista que por educación, generación y genética coge la tradición musical que ha mamado en casa y la saca de paseo tan tranquilo por África y Latinoamérica. «No tengo fronteras». En su nuevo EP, «Dolores», canta a los amores buenos (el de su madre) y a los no tan buenos

El cantante valenciano Luis Cortés

El cantante valenciano Luis Cortés / LEVANTE-EMV

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Voro Contreras

Voro Contreras

València

Ahí van cuatro cifras: 1,3 millones de escuchas mensuales a las canciones de Luis Cortes en Spotify; dos millones de reproducciones de «Ojalá», el primer tema que grabó hace cinco años; 372.000 seguidores para ver los vídeos que el cantante de Burjassot cuelga casi a diario en TikTok y 613 Viviendas (algunas más serán) que dan nombre al barrio en el que nació hace 23 años y en el que sigue residiendo junto a«Mamá», su «reina», la mujer a la que le dedica una de las canciones más emotivas de su EP Dolores. Dice que de su madre gitana ha heredado, entre muchas cosas, el respeto por la tradición y el amor por el flamenco. De su padre (con quien no tiene relación), «la skin, que dicen los jovencitos, negra» y tener «más flow que tú», según proclama también en un vídeo en TitTok. «Esta mezcla me ha hecho ser quién soy, ser fuerte y tener una personalidad muy marcadita. Soy un negro que canta flamenco que es como ser una vaca morada, algo superraro. Y me gusta que a la gente le flipe, me gusta ver las caras que ponen cuando se creen que me voy a poner a cantar rap y me pongo a cantar flamenco».

Lo del «flow» está bien, pero supongo que con esa mezcla no todo ha sido fácil en la vida.

Claro. Los niños son siempre niños y a lo mejor lo que es una broma en la calle no es tan broma cuando vuelves a casa. Eso me ha marcado, pero a día de hoy no me molesta ningún comentario racista. Recibo muchísimo cariño de todo el mundo, pero cuando alguna vez me salta alguna tontería absurda, no me hace daño.

¿Hay racismo en la industria de la música?

Yo soy un negro cantando flamenco y eso a a muchísima gente le impacta y a otros no les gusta tanto, pero cada quien tiene su pensar y yo sigo haciendo lo que me gusta. Es más, los comentarios negativos me motivan a seguir dándole caña. Si todo fuese de color de rosa, algo estaría fallando.

¿Qué se aprende de la vida cuando a los 18 años no sales de las 613 Viviendas y a los 23 estás volando para trabajar en Colombia o Miami?

Que en el mundo hay más cosas. Mi barrio era mi pequeña pecera y al lado estaba el mar. Yo salté y empecé a descubrir cosas nuevas, formas de pensar nuevas. Eso es una locura. Yo solo pensaba en trabajar, en dormir, en seguir trabajando y tener una cotización para jubilarme… Pero descubrí la música y descubrí la vida. Estoy muy contento.

Con 23 años, ¿a qué has tenido que renunciar ya por la música?

Yo empecé a currar muy jovencito eporque hacía falta dinero en casa. A los 18 conseguí mi primer trabajo estable en un almacén, trabajaba toda la noche. Y cuando empecé a grabar mis canciones tenía muchísimo miedo de tener que dejarme ese trabajo estable y aventurarme en la música porque no sabía si me iba a salir bien. Y ese trabajo y esa seguridad ha sido a lo único a lo que he tenido que renunciar por ahora, pero bueno, creo que me está saliendo bien.

Te criaste sin padre y en el disco le dedicas una canción a tu madre en la que le dices que cumplirás con la promesa que le hiciste. ¿Lo has conseguido ya?

Aún me quedan cositas, pero estamos en camino. Mi madre se merece todo lo bonito que hay en este mundo, ha sido una mujer que ha perdido su juventud porque tenía que cuidar a sus nenes desde chiquitica. Nos cuidó muy bien y hay promesas que aún no he podido cumplir, pero le daré todo a mi madre, a mi reina.

La reacción en las redes a esa canción ha sido espectacular. Además de tener ya cuatro millones de reproducciones en Spotify, el vídeo ha recibido decenas de comentarios de gente que ha estado en la misma situación que tú y la de tu madre. Se ha convertido en una especie de himno.

Es fuerte pero parece que sí, que le hemos dado voz a las madres solteras. Para la cultura gitana es un poco grave lo que le pasó a ella, aunque hoy en día... Es impresionante los comentarios que me llegan, hay gente que incluso se ha tatuado frases de la letra.

¿Siempre has sido tan sincero hablando de tus cosas o solo desde que escribes canciones?

Yo soy una persona muy cerrada, que tiene miedo de contar sus cosas por si el otro se siente mal. Todo lo que me pasa me lo guardo para mí. Pero desde que saqué “Me duele quererte” encontré en la música una manera de expresarme, de contar lo que tengo dentro y me di cuenta de bien de que me sentía bien. Desde entonces no he parado de cantar mis vivencias, las cosas del día a día. Mi música es mi terapia.

Cantas canciones de amor y de desamor. ¿No te apetece cantar de otras cosas, de las que ocurren en tu barrio, por ejemplo?

Por ahora estoy más en contar mis vivencias, porque siento que es en lo que la gente va a estar más identificada. Yo te puedo hablar del mundo pero a ti mi forma de ver el mundo te la puede sudar. En cambio, si tienes roto el corazón te va a gustar que otro te cante que a él también le han roto el corazón. Siento que las vivencias de uno peuden llegar a más personas, y eso es lo que quiero, que me escuche mucha gente. Y yo no quiero que mi música caduque, quiero que la puedan escuchar mañana y dentro de 15 años.

En tu descripción en las redes sociales dices: «empezando a romper los estereotipos del flamenco”.

Claro, a ti te dicen «flamenco» y ya te imaginas a un gitano con melena y camiseta de lunares. Pero yo soy un negro de dos metros, superurbano que te canta flamenco. El flamenco tiene que seguir evolucionando para que se expanda y llegue a la gente. Yo respeto muchísimo el flamenco, trato de hacerlo todo en orden, pero me gusta divertirme, explorar.

Hay un vídeo en TikTok que sales una nochevieja con tu hermano cantando un fandango. ¿Te guardas la ortodoxia para casa?

Sí, y para los amigos y de fiesta o en el barrio cuando estamos tranquilos y uno se baja una guitarra y nos ponemos a cantar. De vez en cuando me da el venazo y en los conciertos te canto un fandango, pero lo reservo para los míos. Las cosas que hago las hago con cariño y siento que la gente que lo escucha, entienda o no entienda, sabe que lo hago siempre con respeto al flamenco. El flamenco siempre va estar en mi vida. Aunque no veo fronteras en nada.

Por cierto, cuelgas casi cada día un vídeo en TikTok. ¿Por qué es tan importante para tu música la imagen que das?

Es que hoy en día es muy importante. Las plataformas te dan muchísima visibilidad, pero además te permiten hablar con tus fans, la gente que está ahí por ti. Es muy importante. Pero lo intento llevar con normalidad. Lógicamente ha habido un cambio impresionante en mi vida, pero creo que sigo siendo el mismo.

Tu primera canción es de 2018 y has ido publicando canciones sueltas hasta ahora, que has sacado un EP. Alguno dirá que no te estás tomando la carrera con demasiadas prisas. ¿Es una estrategia comercial?

No, es una manera de encontrarme como artista y cantante. Si te fijas, mis primeras canciones no tenían un hilo, estaba intentando encontrar mi línea hasta que di en el clavo, hasta que supe qué quería expresar y dónde quería llegar. Sí, he ido poco a poco, subiendo una cuestecita hacia arriba, queda caminito pero ya lo he encontrado.

Entiendo que ya no echarás de menos el almacén.

No, no, la verdad. Echo de menos a los compañeros, porque trabajaba de lunes a sábado todas las noches y pasaba más tiempo con ellos que con mi familia. Pero esto es lo que quiero, la música, lo que he amado siempre, y que mi familia pueda vivir de ello y no tener preocupaciones para llegar a fin de mes.

¿Y el siguiente paso?

El nuevo disco. Que esté todo el mundo atento. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents