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Critica gastronómica

Brasilia, el bar que merece ser restaurante

La pandemia fue una oportunidad para Brasilia porque hasta entonces sólo hacían almuerzos y cenas de tapeo.

Ignacio Frances y Javier Alvarez

Ignacio Frances y Javier Alvarez / Levante-EMV

Santos Ruiz

Santos Ruiz

València

Brasilia es mucho más de lo que aparenta. Entras por la puerta, ves la decoración funcional y esperas un bar sin ambiciones. La carta de papel tampoco augura una gran experiencia gastronómica. Pero cuando llega la comanda, cada una de esas elaboraciones, aparentemente sencillas, destilan un cariño poco habitual en la hostelería más informal. Las bravas son un buen ejemplo. Respetan la receta original que la casa empezó a cocinar hace casi 70 años. No son unas patatas al uso. Las confitan a baja temperatura en aceite de girasol de alto contenido oleico durante aproximadamente 20 minutos (un tiempo que varía a lo largo del año en función de la variedad que el mercado ofrece). Luego le darán una breve fritura con un aceite más caliente. El resultado son una patatas muy cremosas que se aliñan con una salsa preparada a base de ajoaceite (montado a mano cada día) y una mezcla de especias que ellos se niegan a desvelar pero en las que intuyo pimentón, pimienta, comino y tal vez algo de tomillo. El mismo cariño percibimos en la sepia de callo, la sangre con cebolla o incluso en la berenjena asada a la llama que se acompaña de requesón de la Llosa de Ranes (localidad cercana a Canals donde dicen que se originó el queso de servilleta). Esas entradas encierran toneladas de buen gusto y merecerían un producto de más calidad. Es verdad que el precio dejaría de ser tan seductor como este, pero Ignacio y Javier lo merecen ( y sus clientes también).

Combinado de sepia con hígado y riñón de cerdo

Combinado de sepia con hígado y riñón de cerdo / Levante-EMV

Brasilia nació como un bar en 1966. Lo inauguraron Pepe Castillo y Carmen Aliaga (junto con su socio Amador Porcel). Aquella apertura fue todo un acontecimiento para el pueblo y Levante-emv lo titulaba como «Inauguración de la moderna Cafetería Brasilia en Canals». Aun hoy se conserva la gran barra de acero inoxidable que presidía el local. Abrían temprano. A las 6:00. Entre semana hacían cafés para los currantes que querían llegar despiertos al trabajo. Los fines de semana servían pepitos a los jóvenes que cerraban Vampirela y Planta Baixa (dos discotecas conocidas en la comarca). En 2001 Pepe falleció e Ignacio Francés y Javier Álvarez (hijos políticos) empezaron a ayudar, más por colaborar con la familia que por otra cosa. Hoy dirigen un local del que son la cara visible.

Chipirones con habitas

Chipirones con habitas / Levante-EMV

La pandemia fue una oportunidad para Brasilia. Hasta entonces sólo hacían almuerzos y cenas de tapeo. Pero en aquellos momentos del Covid, en los que el take away era la única oportunidad para ingresar un euro, decidieron empezar a hacer arroces para llevar. Javier descubrió en ese momento un territorio para el que parece estar muy bien dotado. Me flipan los sabores suaves y elegantes de sus arroces. Tanto como la textura del grano (que, eso sí, agradecería un minuto más de cocción). Solo hacen 9 arroces secos al día. Da igual de cuantas raciones sean, pero sólo nueve. Es una cuestión de infraestructura. Su paellero está separado de la cocina y sólo cuenta con tres fuegos para la cocción y dos para levantar los caldos. Juega con recetas de corte clásico (como el arroz al horno o la paella valenciana) pero también con combinaciones de ingredientes llamativas que en ocasiones sirven más como guarnición del arroz que como un ingrediente de la receta (caso de las vieiras o la gamba alistada que se dejan caer por encima del arroz a modo de medalla que prestigie la receta).

Berenjena asada a la llama con requesón

Berenjena asada a la llama con requesón / Levante-EMV

La carta de vinos es corta, pero guarda joyas como los vinos de Rafael Cambra.

Cambra pasa desapercibido para el gran público, pero es de los bodegueros más respetados por enólogos y aficionados. Aquí, además, se pueden beber sus vinos a unos precios muy tentadores.

Me voy de Brasilia con la convicción de que puedo recomendar la visita a cualquier lector. Vale la pena coger el coche desde Valencia sólo para comer uno de esos maravillosos arroces, las bravas Brasilia y un plato de esa sangre con cebolla que resulta conmovedora. Me voy también con la convicción de que hay mimbres para construir algo más importante. Lo que hoy es un bar, merece ser un restaurante de referencia para la comarca.

Sardinas ahumadas y en salazon

Sardinas ahumadas y en salazon / Levante-EMV

Ficha

¿Dónde? Av. Vicente Ferri, 14, 46650 Canals, Valencia.

Teléfono: +34 962 24 08 88

Lo mejor. Los arroces. De sabores muy limpio y elegantes.

Lo mejorable. Esos mismos arroces no necesitan de adornos para parecer importantes. Son de los mejores de la provincia.

Lo imprescindible. Pedir los vinos de Rafa Cambra. No son fáciles de encontrar y aquí están muy bien de precio.

PRECIO MEDIO. 35 Euros.

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