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Critica gastronómica

Arre: Sacando músculo

En el restaurante Arre, Pedro Salas ofrece una experiencia gastronómica que incluye un menú degustación con platos memorables, como la pasta con salsa de caracoles y el conejo reinterpretado de tres maneras distintas

Pedro Salas en el restaurante de Arre

Pedro Salas en el restaurante de Arre / Urban

Santos Ruiz

Santos Ruiz

València

Pedro Salas vuelve por donde solía. Vuelve el cocinero cabal que interpreta la creatividad desde la sensatez y el buen gusto. El que no necesita de la sorpresa para convencer, el que seduce con una cocina repleta de sabor y elegancia. Esos jóvenes dicharacheros que suman más seguidores que clientes deberían dejarse caer por esta mesa para entender que las recetas se deben formular para concebir platos ricos, no sólo diferentes.

Anguila con pera y remolacha

Anguila con pera y remolacha / Urban

El menú que sirve Pedro esta temporada es interesante, gustoso y está espléndidamente ejecutado. Su sopa de ajo me secuestró de una conversación más que interesante. Se trataba de un flan salado (al estilo nipón) de delicado en sabor y textura. «No sigas», le interpelé, «no sacarás hoy nada mejor que esto». Me equivoqué. Después aún llegaron dos platos para el recuerdo. El primero, una pasta con salsa de caracoles (deliciosa), el segundo un juego en el que interpreta el conejo desde tres recuerdos diferentes. Comienza con un caldo de paella (como ese que pruebas para darle el punto de sal justo antes de poner el arroz) que acompaña con una brocheta de su hígado. Después unos lomos, con sus faldas, pasadas por las brasas. Delicioso. El tercero emula el conejo al ajillo tan popular en el almuerzo castellonense.

Cabra con mole de algarroba

Cabra con mole de algarroba / Urban

En un alarde valentía, casi al borde el atrevimiento, Pedro nos propone un plato elaborado con cabra lechera. Se trata de las madres que ya han cumplido su ciclo productivo. Salas las cubre de un mole de cacahuete y algarroba que reconozco muy bueno, pero que enmascara el sabor de una carne que quedaba un tanto dura. La receta necesita matizar la intensidad del mole para poder descubrir esa pieza tan distintas y una técnica meditada que logre domar una carne con tantas dificultades.

Conejo en tres cocciones

Conejo en tres cocciones / Urban

Más allá de estos platos, Arre ofrece una cocina más tranquila alrededor de las brasas. Si optas por su menú Senda te encontrarás con un restaurante totalmente diferente. De las mesas surge una parrilla que Bea Villalba alimenta con brasas recién salidas del horno. Sobre ellas, el propio comensal asará carnes y embutidos que se incluyen en un menú con tres aperitivos por 38 euros. La propuesta tiene sentido en este local (según dicen el edificio más antiguo de Castellón) que antaño fue un horno de pan. No desentonan esas parrillas rodeadas de las bocas del horno en hierro fundido y los grandes arcos ojivales. Sin embargo, pienso que para comerse una buena torrá ya hay otro sitios en el interior. Recomiendo mucho más disfrutar de la cocina más sofisticada de Pedro. Asadores hay muchos, cocineros con el buen gusto de Pedro no tantos.

Hojas de cebolla con sopa de almendras

Hojas de cebolla con sopa de almendras / Urban

El formato de la carta de vinos es original y muy bonito. Llama la atención. Aparenta un moleskine en el que Bea hubiera tomado notas sobre los vinos de que sirven. De una manera divertida se informa del origen, variedad, método de elaboración… incluso se ilustran con el paisaje que envuelve el viñedo o la edafología del suelo. Deberían eso sí, cuidar del mismo modo la temperatura del vino.

Ventresca de almadraba

Ventresca de almadraba / Urban

Ficha

¿Dónde? Carrer Antonio Maura. Castelló

Teléfono: 964 18 36 91

Lo mejor. Los sabores limpios que exhiben los platos.

Lo mejorable. La hostelería es hospitalidad y la sonrisa su mejor embajada.

Lo imprescindible. Optar por los menús más atrevidos.

Precio medio. 60 Euros.

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