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La memoria en movimiento

València se convierte este sábado en punto de encuentro de la danza contemporánea española con una jornada que combina reflexión, creación y memoria democrática. Bajo el marco de España en libertad. 50 años, el ciclo Plazas y Performances reunirá a figuras clave de varias generaciones y acogerá el estreno de una pieza inédita de Mónica Valenciano y María Muñoz, en un diálogo entre cuerpo, historia y presente.

«Que si può fare, que si può dire» se presenta este  sábado en València.

«Que si può fare, que si può dire» se presenta este sábado en València. / urban

Voro Contreras

Voro Contreras

València

València se prepara para convertirse en el epicentro de la danza contemporánea española. Lo hará este sábado 28 de marzo con una propuesta que mira al pasado para interrogar el presente: «La mirada al frente y las raíces en el suelo», una jornada que forma parte del programa «España en libertad. 50 años» que organiza el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática y que reunirá a algunas de las figuras clave que impulsaron la transformación de la escena en las últimas décadas del siglo XX.

Lejos de ser una simple sucesión de actividades, el encuentro -integrado en el ciclo Plazas y Performances que también pasará por Madrid e Iruña- se plantea como un ejercicio de memoria viva. Una oportunidad para pensar cómo la danza contemporánea irrumpió en España en los años ochenta y noventa, qué significó ese estallido creativo en un país que apenas unos años atrás había salido de una dictadura y, sobre todo, qué queda hoy de aquel impulso.

No es casual que la cita tenga lugar en València, ya que la ciudad ocupa un lugar central en la historia reciente de la danza contemporánea española. Fue aquí donde en 1988 nació el festival Dansa València, un punto de inflexión que contribuyó a consolidar una escena todavía incipiente, marcada por la experimentación, la precariedad y la necesidad urgente de encontrar nuevos lenguajes.

Casi cuatro décadas después, València vuelve a ser punto de encuentro pero, esta vez, no solo como escaparate, sino como espacio de reflexión. El programa se repartirá entre dos enclaves con fuerte carga simbólica: el histórico Centre Cultural La Nau, vinculado a la Universitat de València, y el espacio independiente El Consulado, ejemplo de las nuevas formas de creación y gestión cultural.

Pensar la danza: del origen a los desafíos actuales

La jornada arrancará con un amplio conversatorio que se desarrollará en dos sesiones -mañana y tarde- y que reunirá a creadoras, investigadoras y profesionales de distintas generaciones. Nombres como Àngels Margarit, Olga Mesa, Rosángeles Valls o Elena Córdoba forman parte de un elenco que no solo representa trayectorias individuales, sino también una genealogía compartida.

El objetivo no es únicamente reconstruir el pasado, sino revisarlo críticamente. ¿Cómo surgió la danza contemporánea en España? ¿Qué papel jugaron las mujeres en ese proceso? ¿Qué condiciones materiales lo hicieron posible o lo dificultaron? Y, en paralelo, ¿cuáles son hoy los retos de un sector que sigue lidiando con la inestabilidad, pero que también ha desarrollado nuevas formas de organización y creación?

La conversación se plantea, así, como un espacio político en el sentido más amplio: un lugar donde pensar colectivamente el cuerpo, la escena y su relación con la sociedad.

Estreno en La Nau

El momento central de la jornada llegará al caer la tarde, en el claustro de La Nau, con el estreno absoluto de «Que si può fare, que si può dire», una pieza creada e interpretada por Mónica Valenciano y María Muñoz.

El encuentro entre ambas no es solo artístico, sino también generacional. Valenciano (Las Palmas, 1961) y Muñoz (València, 1963) comenzaron sus trayectorias en los años ochenta, cuando la danza contemporánea en España era todavía un territorio por inventar. Compartieron contexto, inquietudes y la necesidad de construir un lenguaje propio en un ecosistema sin referentes claros.

Décadas después, vuelven a encontrarse por primera vez en una creación conjunta que dialoga con aquella memoria compartida. El título -en italiano- ya sugiere una tensión entre lo posible y lo decible, entre acción y palabra. La pieza se plantea como una reflexión desde el cuerpo: qué se puede hacer hoy, qué se puede decir, y desde qué ética se construye la creación contemporánea.

La obra contará además con la participación del Coro Faraig, dirigido por Christian Roca, que aportará una dimensión coral y musical. La voz colectiva se suma así al cuerpo individual, ampliando el diálogo entre memoria, espacio y presente.

La jornada no concluirá con el estreno. A partir de las 21.15 horas, El Consulado acogerá una muestra de vídeos de danza con materiales aportados por las propias participantes, y un encuentro festivo abierto al público. Un cierre que, lejos de lo protocolario, busca recuperar el espíritu de comunidad que marcó los inicios de la danza contemporánea en España.

Porque si algo subraya esta propuesta es la importancia del encuentro presencial. En un contexto donde lo digital parece haber sustituido muchas formas de relación, Plazas y Performances reivindica la conversación cara a cara, el intercambio de experiencias y la organización colectiva como herramientas fundamentales, tanto culturales como democráticas.

La jornada se inscribe dentro de «España en libertad. 50 años», una iniciativa impulsada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática para conmemorar las cinco décadas transcurridas desde el inicio de la transición democrática.

Más allá de la efeméride, el programa propone un ejercicio de revisión crítica del pasado reciente: recordar la dictadura, analizar el proceso de democratización y reconocer el papel de la ciudadanía anónima en la construcción del presente.

En este contexto, la danza contemporánea aparece como un campo especialmente fértil para abordar la memoria. No solo porque muchas de sus creadoras formaron parte de esa transición cultural, sino porque el propio lenguaje del cuerpo -con su capacidad de cuestionar normas, ocupar espacios y generar nuevas formas de expresión- fue, y sigue siendo, profundamente político.

Referente de la danza valenciana

La presencia de María Muñoz y Mónica Valenciano condensa buena parte de esa historia. En el caso de Muñoz, su trayectoria está íntimamente ligada a la compañía Mal Pelo, fundada en 1989 junto a Pep Ramis. Desde entonces, ambos han desarrollado un lenguaje escénico que combina movimiento, texto, música en vivo y una cuidada construcción espacial.

Más allá de la creación, Muñoz ha desarrollado también una importante labor pedagógica e investigadora, además de codirigir el centro de creación L’animal a l’esquena en Girona. Su trabajo ha sido reconocido con numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Cultura o la Medalla de Oro de la Academia de las Artes Escénicas.

Ese recorrido dialoga ahora con el de Valenciano en una pieza que no solo revisita el pasado, sino que se proyecta hacia el futuro.

«Mirar al frente con las raíces en el suelo» no es solo un lema. Es una declaración de intenciones. La jornada propone pensar la creación contemporánea no como algo desligado de la historia, sino como un proceso profundamente atravesado por ella.

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