Critica gastronómica
Forja, cocina de producto en un espacio multifuncional
El cocinero Pablo Montoro, con experiencia en hostelería, es parte de la sociedad que impulsa Forja, un restaurante que busca ofrecer más que gastronomía en Manises

Óscar Palma y Cristóbal Boucher (responsables de Forja) / Urban

El Sky Business Center de Manises (un centro de negocio y coworking) acaba de inaugurar restaurante. Acudí con desconfianza. ¿Un restaurante al sur del nuevo cauce del río Turia, entre naves industriales y junto al aeropuerto de Valencia? Un restaurante enorme, con capacidad para casi 200 personas… Reconozco que acudí con cierta desconfianza. Solo el hecho de que el Grupo Montoro forme parte de la sociedad me animó a visitarlo. Pablo es uno de los cocineros más talentosos de la Comunitat Valenciana y también uno de los empresarios más serios que conozco en el entorno de la hostelería. Esa garantía no venció mi desconfianza, pero sí me animó a probar.

Berenjena asada / Urban
Cruzar la recepción de Forja es como atravesar la frontera de dos universos inconexos. Fuera, un polígono industrial tan anodino como cualquier otro. Dentro, un espacio muy agradable, con un interiorismo muy cuidado que te acoge de una manera muy cálida. La propiedad no se atreve a definir muy bien qué será Forja. Dicen que será más que un restaurante. Que también habrá música, tardeos… que pasarán cosas. Pero nadie define esas cosas ni lanzan un programa. No sé si es que aún no lo tienen claro o trabajan de esta manera el efecto sorpresa. Lo que sí está claro es que la oferta gastronómica se aleja de esos espacios de moda en los que las copas se solapan con los platos.

Verdinas con espardenyas y rape / Urban
Lejos de esas cocinas viajeras, de los platos vistosos con resultados discutibles, el equipo de Pablo Montoro opta aquí por una propuesta de producto. Todo está empezando y creo que también en evolución, pero parece una apuesta muy seria por una cocina donde la materia prima sea de calidad y se respete al máximo su protagonismo. Escucho la lista de proveedores y entiendo que la apuesta va en serio: pescados de Llobell y Actiomar, lomos de Cárnicas Valdi… Visito las entrañas del restaurante, abro las neveras y veo lo que hay. Ignoro si el público valenciano vendrá hasta aquí en busca de gamba roja (Llobel tiene siempre las mejores), pero lo que pida (así sean quisquillas o caballa) será bueno. Montoro no es de los que buscan atajos y sus socios parecen respetarlo.

Mollejas de cordero / Urban
Toda la carta parece pensada con la sensatez por bandera. Elaboraciones sencillas que dejen respirar al producto y permitan producir a la cocina a buen ritmo. Una buena ventresca simplemente curada en sal durante cuatro días, mollejas de cordero con el único aliño de un zumo de limón asado, anchoas de calidad, cecina de wayu, berenjena asada sobre un puré de berenjena, un buen montadito de steak tartar… El producto cambia a diario y se ofrece en carro (como en las grandes casas) para que el cliente escoja según lo que allí vea: besugo, lubina, mariscos…. Solo un plato, las verdinas, evidencian la falta de rodaje de la cocina. Andan faltas de cocción y con un excesivo sabor a perejil, añoran el calor del guiso y la paciencia de una cocina que no tiene por qué asumir prisas. En breve, prometen también un carro de postres. Todo de factura propia y salido directamente del cuarto frio del restaurante. Yo no lo vi (estaba también en proyecto) pero me lo creo. En Alicante poseen uno de los mejores obradores de la provincia sólo para suministrar su propio restaurante y al catering que lleva su nombre.

Pescados madurando en cámara / Urban
Hacia final del año la planta superior albergará Amaebi. Será un restaurante gastronómico con el que Pablo pretende aterrizar en Valencia aspirando a lo más alto. Un espacio cuidado, con capacidad para 14 personas, donde expresar una gastronomía ambiciosa y cuidada. Ojalá que esa carta tenga una personalidad propia diferente a lo que ya conocemos en Alicante. No porque aquello no sea bueno, sino porque ya nos lo sabemos.

Imagen del comedor de Forja / Urban
Ficha
C/ Requena, 8. Manises
Tf: 638 531 223
Lo mejor: La sensatez con la que se ha diseñado la carta.
Lo mejorable: Ningún restaurante debería abrir las puertas sin tener a disposición del cliente el 100% de la carta.
Lo imprescindible: Ampliar el paellero. Dos fuegos no parecen suficientes para un público que los mediodías gusta de comer arroz.
Precio medio: 55 euros
Calificación: 3,5 estrellas.