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'Por los Pelos', la obra de las 46 temporadas y los Récords Guinnes

La pieza deja de lado la pasividad del público para hacerles formar parte de una investigación en la que el asesino cambiará según la interacción del público.

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia / Teatro Talia

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València

El teatro, esa maravillosa disciplina artística que desde sus inicios ha tenido que adaptarse, renovarse y evolucionar para poder sobrevivir. La ruptura de la 'cuarta pared' y la participación del público fueron cambios que supusieron un punto de inflexión para las artes escénicas y que obras como 'Por los pelos' han sabido aprovechar y exprimir al máximo. La pieza teatral de Paul Pörtner se ha convertido en la comedia no musical más personificada en la historia de Estados Unidos. A sus espaldas cuenta con más de 12,5 millones de espectadores, ha sido representada en 36 países diferentes y traducida a 28 idiomas, entre los que se encuentra el valenciano. "No es habitual que una función cumpla 10 años en el cartel", afirma Santiago Sánchez, director de la versión escenificada en el Teatro Talia, que se encuentra enormemente satisfecho de que la interpretación que dirige siga teniendo el mismo éxito que en su estreno. Bilbao, Madrid, Santander, Zaragoza o San Sebastián son tan solo algunas de las ciudades por las que ha pasado la adaptación de 'L'Om Imprebís' y 'Olympia Metropolitana'.

El Talia acogerá una recreación en la que Rafa Alarcón, en el papel de Comisario Serrano; Lola Moltó, como Mª Elisa de Boluda y Agramunt; Marta Chiner, representando a Bárbara Marcos; Carles Montoliu, siendo Eduardo Santamaria; Jairo Carrasco, en el papel del peluquero Toni Carreras; y Patricia Martínez, como la subinspectora Miki Clots, tratarán de descubrir quien es el asesino con la ayuda del público, que mediante las preguntas que vayan haciendo, muchas de ellas sin respuesta real, buscarán esclarecer el caso de asesinato. Cuatro finales posibles para una de las obras de teatro más longevas de la cartelera. Es justamente esa capacidad para escapar de la rutina el causante de que muchos espectadores regresen varias veces a verla. No buscan únicamente descubrir otro desenlace, sino comprobar cómo una misma historia puede transformarse dependiendo de la personalidad del público, de las preguntas que se plantean o incluso de la actualidad del momento, que los intérpretes incorporan de manera natural a través de referencias e improvisaciones que mantienen viva la función.

Una novela policiaca... de comedia

Un asesinato, cuatro posibles sospechosos, dos policías que tendrán que encontrar al asesino... todo ello sin salir de una peluquería de moda. Una trama simple, apta para todos los públicos y llena de humor en la que la risa es más una obligación que una posibilidad. La obra se desarrolla tras el asesinato de la famosa pianista Isabel Szcerny, que vive justo en el piso de arriba de la peluquería. Los cuatro posibles sospechosos: Mª Elisa de Boluda y Agramunt, Bárbara Marcos, Eduardo Santamaría y Toni Carreras, se encuentran justo en la peluquería en el momento en el que la policía, el Comisario Serrano y la Subinspectora Miki Clots investigarán el caso. Contarán con la ayuda de una serie de testigos, que serán aquellas personas que se decidan a comprar la entrada y asistir a la función para colaborar con la policía y descubrir quien es el asesino.

La escenificación se beneficia de la improvisación de los actores, de la cantidad de 'gags' de las que disponen los personajes y de los cuatro posibles finales con los que cuenta. Es la magia de la pieza, lo que año tras año sigue atrayendo a los espectadores a seguir viendo la interpretación, que nunca se repite la misma historia, cada noche el final es diferente y los motivos por los que un personaje u otro sale culpable es algo que queda en manos del público desde el primer momento en el que entran a la sala. Un "juego activo", según define Lola Moltó, que permite a la audiencia interactuar con los actores y al argumento renovarse constatemente, gracias en parte también a las situaciones de actualidad que poco a poco van sucediendo en España. "Como actor, cuando sales a escena, en esta obra en especial, revives continuamente. Cada día es diferente, no sabes lo que vas a encontrar. La señora de Boluda dice cosas que yo no me atrevería, es muy bonito", explica Lola Moltó.

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia / Teatro Talia

Lejos de convertirse en un obstáculo, la incertidumbre que recorre el cuerpo del público durante el transcurso de la actuación es precisamente uno de los grandes atractivos de la producción. El espectador siente que su participación tiene consecuencias reales y abandona el papel pasivo que tradicionalmente ha ocupado en una sala de teatro. No observa únicamente cómo otros resuelven un crimen; forma parte de la investigación y comparte con los personajes la responsabilidad de descubrir al asesino. En una época marcada por las experiencias inmersivas y la búsqueda de nuevas formas de entretenimiento, propuestas como 'Por los pelos' demuestran que el teatro también puede competir con otros formatos ofreciendo algo difícilmente reproducible fuera de una sala: la posibilidad de que cientos de personas construyan una historia diferente cada noche.

El éxito es el fruto del constante trabajo, que favorece que la asistencia de audiencia a una representación aparezca constantemente en las salas, muchas veces repitiendo la obra. Cada noche hay una persona que se va sin haber podido hacer una pregunta que, quien sabe, podría haber cambiado el transcurso de la historia. La interacción con los espectadores da pie a eso, a poder experimentar cada noche una nueva experiencia, un nuevo final o un entramado que no ha tenido la oportunidad de aparecer en ningún otro momento. Los espectadores disfrutan de esta escenificación, siendo los más pequeños una pieza clave de la ecuación para que al crecer vuelven a convertirse en los testigos de un crimen del que no se sabe el asesino, muchas veces atrayendo con ellos a otras personas con ellos. Un juego entre personajes y asistentes basado en el 'control mental' que los actores establecen con los espectadores y el humor. "El público tiene mucho que ver en esta función porque está participando en todo momento. Cada día es diferente y las generaciones van entrenándose y piensan en lo que no ha preguntado nadie o lo que se quedó pendiente la última vez", afirma Carles Montoliu.

La romperrécords del teatro

La comedia no musical más longeva en la historia de Estados Unidos también ha tenido su fuerte efecto fuera del gran país americano. Valenciano, chino, japonés y francés son solo algunos de los 28 idiomas a los que se ha traducido la obra de Paul Pörtner. Cuenta con más de 12,5 millones de espectadores alrededor del mundo, de los cuales más de 70.000 son de la cartelera española en las más de 500 representaciones que se han realizado en España desde su estreno hace ya más de diez años. 46 años lleva dentro de la cartelera estadounidense y ha sido estrenada en más de 36 países, que han podido gozar en persona de la que es una de las comedias no musicales más escenificada en la historia del teatro.

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia / Teatro Talia

Una pieza nueva y diferente cada día que ha sido galardonada con el 'Premio Moliere a Mejor Comedia' en 2014, un Record Guinnes a la comedia no musical más representada de Estados Unidos, un 'Raven Award' otorgado por la 'Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos' por el balance entre el misterio policiaco y el humor y ha sido reconocida como mejor obra del año en diferentes ocasiones por algunos de los diarios más prestigiosos de América, entre los que se encuentran el 'Boston Globe', 'The Washington Post' y el 'Chicago Sun-Times'. Casi medio siglo en cartel en los que ha brillado en todos los escenarios que ha conseguido pisar pese a las altas expectativas puestas en ella y la gran exigencia de muchos de los teatros por los que ha pasado.

Su éxito va mucho más allá de los teatros tradicionales. En Shanghái se realizó una sala de teatro inmersiva que se dedica única y exclusivamente a la representación de esta pieza, pero de una forma distinta a la habitual. Una experiencia envolvente en la que el público, además de interactuar con los personajes para descubrir al asesino, también se sumerge por completo dentro de la historia, siendo testigos directos que se encuentran dentro de la peluquería. Una ruptura total con las salas que cuentan con los asientos de butacas tradicionales para pasar a un tipo de teatro en el que el público puede moverse y desplazarse dentro de la propia peluquería en la que se ha cometido el asesinato. El teatro deja de contemplarse desde la distancia para convertirse en un espacio compartido entre actores y público, una evolución que demuestra hasta qué punto la propuesta continúa admitiendo nuevas formas de representación.

Aunque cada adaptación responde a las particularidades culturales del lugar donde se representa, todas conservan la misma esencia: convertir al espectador en parte imprescindible del espectáculo. Una representación que varía de público según donde se encuentre, pero que cuenta con la gran ventaja de atraer a un público muy joven en la gran mayoría de lugares, como por ejemplo pasa en Corea, donde el fenómeno de la obra ha calado, especialmente en los más jóvenes. La idea conecta especialmente con un público cada vez más acostumbrado a participar de manera activa en las experiencias culturales y ayuda a explicar por qué sigue captando también a los espectadores jóvenes, un perfil que tradicionalmente ha mostrado una relación más distante con el teatro convencional.

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia

Escena de 'Por los Pelos', obra que está siendo representada en el Teatre Talia / Teatro Talia

En València, esa capacidad de renovación ha permitido que la adaptación dirigida por Santiago Sánchez continúe encontrando su espacio en la cartelera después de más de diez años. Lejos de apoyarse únicamente en el prestigio acumulado, la producción mantiene intacta la frescura gracias a un reparto que afronta cada función como si fuera la primera. Ninguna representación puede prepararse por completo porque ninguna sala reacciona igual que la anterior. El verdadero guion termina de escribirse cuando el público decide intervenir. Quizá esa sea la mayor virtud de 'Por los Pelos': recordar que el teatro sigue siendo uno de los pocos espacios donde la historia se construye delante del espectador y con el espectador. En una época marcada por el consumo inmediato y las experiencias digitales, la obra reivindica el valor de lo irrepetible. El asesino cambia, las preguntas nunca son las mismas y las carcajadas encuentran cada noche un camino diferente. Cuando cae el telón, el crimen ha quedado resuelto. Lo único que permanece sin explicación es cómo una misma historia sigue siendo capaz de sorprender, función tras función, a quienes creen haberlo visto todo.

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