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Dominio de la Vega llena de burbujas el cielo de Requena en su cuarta Fiesta del Cava

La ‘Fiesta del Cava’ de Dominio de la Vega se ha convertido en una de las citas más esperadas del verano valenciano. Con el cartel de no hay billetes desde junio, cientos de personas disfrutaron de una velada que llenó el cielo de burbujas.

En la velada se degustaron cinco de los mejores cavas de Dominio de la Vega.

En la velada se degustaron cinco de los mejores cavas de Dominio de la Vega. / Urban

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Vicente Morcillo

Vicente Morcillo

La conocida como Casa del Conde abría sus puertas el pasado sábado por la noche para celebrar un año más, y ya van cuatro, la ’Fiesta del Cava’, una cita que se ha convertido en una de las fechas más esperadas por los amantes del cava en un entorno idílico en el corazón del cava valenciano. Con este evento, Dominio de la Vega festeja una de las bebidas con las que se ha ganado una muy bien merecida reputación entre los mejores elaboradores de cava de toda España.

Este año la cita tenía un significado especial para los responsables de la bodega, ya que se cumplen veinticinco años de su fundación. Ubicada en la pedanía requenense de San Antonio, la firma creada por las familias Expósito, Pardo y Faubel se alza sobre la conocida como Casa del Conde de Villamar, una antigua bodega construida por el Conde Ferrer de Plegamans a principios del siglo XVIII. Se trataba de una edificación que, además de las diferentes estancias de la casa solariega, incluía espacios adaptados para la elaboración de vino, es decir, una bodega. Durante muchos años del siglo XX estuvo carente de actividad, hasta que hace más de dos décadas se ha convertido en el hogar de Dominio de la Vega, que aprovechó los antiguos trullos y depósitos subterráneos para transformarlos en las cavas donde actualmente descansan sus espumosos mas expresivos.

En los jardines de este idílico escenario se preparó un completo recorrido que agudizó los sentidos de los asistentes el pasado sábado. La decoración este año estaba basada en los colores que lucen las botellas de los cavas más emblemáticos de Dominio de la Vega, jugando con los contrastes cromáticos y una iluminación que ponía el foco en los principales puntos de interés. Este año los gestores de la bodega decidieron poner sobre la mesa cinco de sus espumosos más elegantes, los ecológicos Nº 1 y Nº 11, los archiconocidos Dominio de la Vega Brut Reserva Especial y Dominio de la Vega Brut Reserva Especial Rosé y el exclusivo Cerro Tocón, un blanc de noir de larguísima crianza en rima que solo se descorcha en momentos tan especiales como el de esta cuarta ‘Fiesta del Cava’.

Los jardines de la bodega acogieron a cientos de asistentes.

Los jardines de la bodega acogieron a cientos de asistentes. / Urban

La jornada arrancó con una copa de bienvenida y el tradicional paso por el photocall para inmortalizar la visita. Fiel a su compromiso con el entorno y el medio ambiente, la bodega preparó un córner para personalizar las copas de los invitados. El objetivo no era otro que intentar que cada asistente portase esa copa personalizada durante el mayor tiempo posible para tratar de emplear la menor cantidad posible de vajilla, objetivo que se cumplió, ya que se usaron casi la mitad de copas que el año anterior.

Los excelentes cavas de Dominio de la Vega tuvieron una inmejorable pareja de baile con la cena servida por el restaurante Garzarán, con propuestas de autor y platos que hacían un guiño a la cocina tradicional de la zona. En diferentes puntos de los jardines se habilitaron puestos de showcooking y mesas de corte de jamón, además de cuatro barras estratégicamente ubicadas donde seguir descubriendo y saboreando los cavas que elabora la bodega de Requena.

Tras la cena llegó el momento de la diversión, con una animación propia de las grandes salas de ocio valencianas. Acróbatas, zancudos y arlequines pusieron la nota de color en una noche amenizada por la música en directo del grupo rumbero Desandar. En esta última parte de la fiesta los cavas siguieron siendo protagonistas, aunque en este caso con un show de coctelería que puso de manifiesto la versatilidad de los espumosos de Dominio de la Vega.

La fiesta contó con una animación excepcional.

La fiesta contó con una animación excepcional. / Urban

Con solo cuatro ediciones, la ’Fiesta del Cava’ ya es una de las propuestas de ocio que genera mayor expectación. Tras el éxito de esta última, los promotores de Dominio de la Vega ya se han puesto a trabajar en la organización de la próxima edición, por lo que si no has llegado a tiempo a hacerte con tus entradas este año, tendrás que estar atento a los canales de comunicación de la bodega para ser de los primeros en hacerte con un pase para la quinta edición.

Si no quieres esperar tanto, Dominio de la Vega propone para este verano una colección de experiencias personalizadas. La visita ‘DV en Privado’ está pensada para un único grupo, por lo que requiere un mínimo de ocho personas para poder reservarla. Se trata de una actividad con una duración de dos horas que puede reservarse durante todo el verano (excepto festivos). Incluye una visita por las cavas y la bodega y la cata de tres cavas de guarda superior y dos vinos acompañados por tres aperitivos. Por su parte, la visita ‘DV Origen Reserva Especial’ permite a los participantes la posibilidad de catar los vinos en diferentes puntos del recorrido. La tercera de las experiencias es la visita ‘DV Experience’, una inmersión total a la cultura del vino y el cava con una visita guiada por todas las instalaciones de las cavas y la antigua bodega, una cata con los mejores vinos y cavas de la bodega maridados con selectos aperitivos con productos de la zona y una comida en el salón privado de bodega.

Sin duda, una completa programación para disfrutar del verano en una bodega que ha sabido mantener la esencia de su origen apostando por un concepto en el que la calma en sus elaboraciones ha dado pie a una filosofía basada en la sostenibilidad y la ecología.

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