El derbi de Valencia llega maduro. Ha crecido y cada vez se presenta más atractivo, tan provisto de alicientes que ya no siente la necesidad de justificarse con excesos literarios, ya en retroceso. Tiene las expectativas propias de una rivalidad en expansión. Un Ciutat de València que intentará ver a los suyos victoriosos por tercer año seguido contra un Valencia que no quiere perder la estela de la cabeza y con el atractivo de ver el debut como titular de Álvaro Negredo. La distancia de quince puntos en la clasificación sacada por el Valencia en sólo once jornadas al Levante UD no es un parámetro fiable. Por las leyes propias de un derbi y por la evolución de los equipos en las últimas jornadas.

La mano de Lucas Alcaraz ya ha comenzado a notarse en el conjunto «granota», que ha cosechado cuatro puntos de los últimos seis posibles y, sobre todo, ha recuperado esa clásica personalidad, de grupo batallador e incómodo, que lo ha estabilizado en la élite. Sigue estando en una situación delicada y en puestos de descenso, pero la zona templada de la clasificación queda a una victoria de distancia. El premio sería doble en caso de vencer hoy. En el Valencia han tomado buena nota del partido que los levantinistas se marcaron en una plaza exigente como el Sánchez Pizjuán, con un empate sólido, sin padecimientos defensivos.

La posición del Valencia es privilegiada, pero los de Nuno tienen ganas de exhibirse. El empate ante el Athletic en Mestalla retrató una realidad, la que dice que los blanquinegros habían perdido fluidez y seguridad en su juego pero con unos resultados que no peligraban por la inercia de la efectividad en ataque y a balón parado. Unos síntomas lógicos para un bloque renovado y rejuvenecido, que ha tenido el gran mérito de empezar a rendir mientras aún buscaba una base desde la que definirse.

De Alcaraz, reacio a dar pistas, se intuye que va aferrarse al once que funcionó en Sevilla y que se quiere fortalecer en vistas a un calendario cómodo hasta Navidad una vez rebasado el derbi. Jugará Pape Diop, a pesar de haber entrenado un solo día „ayer„ tras volver de su selección. La victoria ante el Almería ya quitó de encima el peso que suponía no ganar en Orriols y al Valencia se le espera con el ambiente de los días grandes, con tifo con veinte mil cartulinas.

En el Valencia el lugar del lesionado Alcácer será ocupado por un Negredo con ansia de estrenarse. El fichaje estrella jugará por primera vez de inicio y ha recuperado tono físico aprovechando el parón. El regreso de Dani Parejo destaca una convocatoria con la sorpresa de Zuculini. En principio, el de Coslada estará en el banquillo y no forzará, como paso previo a su reincorporación contra el FC Barcelona. Carles Gil, que ayer cumplió años, apunta a la titularidad en un Valencia que quiere recuperar de nuevo la frescura.